La salsa más viral de Mercadona Lea & Perrins, que se popularizó en la cadena de supermercados valenciana en 2022 y después desapareció de sus estantes, vuelve a estar en el punto de mira.
El entrenador personal y creador de contenido @fran_trainer destaca este condimento por su reducido aporte calórico y su capacidad para dar sabor a numerosos platos sin sumar demasiadas calorías.
La historia de la salsa inglesa de Mercadona
La historia de esta salsa está vinculada a Worcestershire, el condado inglés del que procede el nombre con el que también se conoce a esta familia de salsas. Su elaboración se asocia tradicionalmente a una mezcla de vinagre, melaza, especias y otros ingredientes que le proporcionan un sabor complejo, con notas ácidas, dulces y saladas.
Con el paso del tiempo, se ha convertido en un condimento habitual en numerosas cocinas, tanto para acompañar alimentos como para realzar el sabor de distintas preparaciones.
Mercadona la recupera
Hay productos que, pese a desaparecer de los supermercados, siguen estando en la memoria de los consumidores.
Es el caso de la salsa inglesa, un aderezo que ganó popularidad en Mercadona y que muchos compradores dejaron de encontrar cuando la cadena dejó de comercializarlo. Ahora, quienes quieran recuperarlo pueden buscarlo en sus lineales de nuevo.
Calorías según la cantidad y medida
Su regreso al radar de los consumidores coincide con un aspecto que ha destacado el citado entrenador personal y creador de contenido: su bajo contenido calórico. Una característica interesante para quienes buscan alternativas con las que potenciar el sabor de sus comidas sin incrementar demasiado su aporte energético.
- 1 cucharadita (5 mililitros / 5 gramos): 3 a 5 calorías
- 1 cucharada (15 ml / 15 g): 8 a 13 calorías
- 100 ml o 100 g: 63 a 79 calorías (según la marca)
Una salsa con mucho sabor y pocas calorías
La salsa Lea & Perrins, ahora renombrada como "salsa inglesa", se caracteriza por una combinación de matices especiados, ácidos y ligeramente dulces. Su receta incluye ingredientes como vinagre de malta, vinagre de alcohol, melaza, cebolla, ajo, especias y extracto de tamarindo, responsables de su particular perfil de sabor.
Su textura líquida y su intensidad hacen que no sea necesario utilizar grandes cantidades para transformar una receta. Unas gotas pueden aportar un toque diferente a carnes, huevos, sándwiches, guisos y sopas. También se emplea para aliñar ensaladas, enriquecer otras salsas o preparar cócteles como el Bloody Mary. Precisamente, esa combinación de sabor intenso y escaso aporte energético explica parte de su atractivo para quienes prestan atención a la ingesta total de calorías en su alimentación.
De Mercadona a Amazon: dónde encontrarla
La desaparición de esta salsa de los lineales de Mercadona dejó a algunos consumidores sin uno de sus condimentos habituales. Aunque llegó a comercializarse en la cadena por un precio aproximado de 3,25 euros, actualmente también puede encontrarse en Amazon.
En Amazon se vende en una botella de 150 mililitros, (21,67 euros por litro), aunque tanto el precio como la disponibilidad pueden variar. Por eso, es recomendable comprobar las condiciones de venta antes de realizar el pedido. Más allá de su precio o de su distribución, su versatilidad permite incorporarla a diferentes recetas y explorar nuevas combinaciones en la cocina. La clave está en utilizarla con moderación: su sabor concentrado hace que una pequeña cantidad pueda ser suficiente.
Una receta fácil para sacar partido a la salsa inglesa
Esta salsa puede convertirse en una gran aliada para dar sabor a recetas cotidianas sin añadir demasiadas calorías. Una opción sencilla es preparar pollo salteado con verduras. Para dos personas, necesitas 300 gramos de pechuga de pollo, un pimiento rojo, un calabacín pequeño, media cebolla, dos cucharadas de salsa inglesa, una cucharadita de aceite de oliva y pimienta negra.
Para elaborarlo, corta el pollo en dados y dóralo en una sartén con el aceite. Retíralo y cocina las verduras troceadas durante unos cinco o siete minutos. Después, incorpora de nuevo el pollo, añade la salsa inglesa y remueve durante un par de minutos para que los sabores se integren. El resultado es un plato jugoso y especiado que puedes acompañar con arroz integral o patata cocida. La receta aporta aproximadamente entre 250 y 320 calorías por ración, sin contar la guarnición, aunque la cifra puede variar según las cantidades y los ingredientes empleados.
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