La crisis de vivienda se agudiza, agobia y asfixia. Convertida ya en el principal problema de España, su impacto ha marcado un récord histórico en el Barómetro del CIS de mayo, donde aparece mencionada en casi la mitad de las encuestas. Asimismo, la vivienda encabeza también la lista de problemas que afectan más personalmente a los españoles, con su mayor cota hasta la fecha, un 30,7%.
A la par que los precios no dejan de subir, el equilibrio se resquebraja. Tanto es así que el número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales —es decir, el inicio del proceso judicial por impago que puede derivar en un desahucio— se situó en 3.328 en el primer trimestre del año. La cifra es un 3,8% inferior a la del trimestre anterior, pero un 38,1% superior a la del mismo trimestre de 2025.
Récord desde 2022
Se trata, además, de la cifra más alta de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales para un primer trimestre desde el año 2022, según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En este sentido, hace unos días la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) denunció que el riesgo de desahucio implica una "angustia cotidiana que desgasta, que rompe vínculos y paraliza cualquier intento de construir un proyecto de vida digno". Y, sin embargo, lamentaba la entidad, "este sufrimiento profundo se está viviendo en silencio, invisibilizado, fuera del foco político y mediático, como si no urgiera, como si no importara”.
No todas las ejecuciones de hipoteca terminan con el desahucio
El objetivo principal de esta estadística del INE es ofrecer trimestralmente el número de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas e inscritas en los Registros de la Propiedad durante el trimestre de referencia. Con todo, el INE ha recordado que no todas las ejecuciones de hipoteca terminan con el lanzamiento (desahucio) de sus propietarios.
En el primer trimestre se iniciaron 6.602 ejecuciones hipotecarias, un 4,7% menos en tasa trimestral pero un 20,1% más en la comparativa anual. De ellas, 6.275 afectaron a fincas urbanas (donde se incluyen las viviendas) y 327 a fincas rústicas (-15,1% trimestral y +1,9% interanual).
Subida de las ejecuciones sobre viviendas nuevas
Dentro de las fincas urbanas, 4.607 ejecuciones correspondieron a viviendas, un 1,1% menos que en el trimestre anterior, pero un 34,5% más que en el primer trimestre de 2025.
Del conjunto de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas registradas en el primer trimestre, un total de 4.122, el 89,5%, afectaron a viviendas usadas, con un avance anual del 29,6% (-5,4% en tasa trimestral). Por su parte, las ejecuciones sobre viviendas nuevas se dispararon un 98% anual y un 62,8% trimestral, hasta sumar 485.
Andalucía lidera el ranking
Por comunidades autónomas, Andalucía lideró las ejecuciones sobre viviendas el año pasado, con un total de 1.226, seguida de Cataluña (906) y la Comunidad Valenciana (657). En el lado opuesto, con menos ejecuciones hipotecarias sobre viviendas se situaron La Rioja (24) y Navarra y Cantabria, ambas con 29.
Estos datos llegan en un contexto complejo. Entre 2022 y 2023, el Banco Central Europeo subió con fuerza los tipos de interés para frenar la inflación, de modo que el Euríbor (el índice que marca el precio de la mayoría de hipotecas variables) se disparó y encareció las cuotas mensuales en cientos de euros. El dato actual sugiere que las familias aguantaron el golpe como pudieron pero, tras muchos meses de asfixia, terminaron por no poder pagar.