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Pesadilla con OK Mobility: así amargó una luna de miel con un cobro indebido que generó intereses

La empresa de alquiler de vehículos acumula un preocupante historial de críticas de clientes que reservaron un coche en la isla

Juan Manuel Del Olmo

Un cliente de OK Mobility preocupado / FOTOMONTAJE

OK Mobility se define como una plataforma de movilidad global que, a través del alquiler, el transfer, el renting y la compra, “ofrece soluciones eficaces, personalizadas, sostenibles y en tiempo real”. Para ello, cuenta con más de 80 stores repartidas por 19 países, combinando el modelo corporativo con franquicias y acuerdos de afiliación en lugares como España, Portugal o Italia, además de países más exóticos, como Túnez, Senegal y Gambia.

No obstante, en ocasiones, la experiencia real de los usuarios dista mucho de esa promesa de eficacia y personalización. En febrero de 2026, Roberto Vicente, recién casado, viajó a Malta y alquiló un coche con la idea de disfrutar de la isla de los caballeros a su propio ritmo. Lo hizo en la franquicia Maze Garage Ltd, que pertenece a OK Mobility Malta. 

Cargo directo de 1.800 euros

Los problemas no tardaron en aparecer: Vicente reservó un vehículo pero, antes siquiera de que lo pusiera en marcha, detectó que OK Mobility le había realizado un cargo directo de 1.800 euros en lugar de un bloqueo en concepto de preautorización. Así, lo que debía ser un viaje lleno de relajación y disfrute se vio pronto empañado por una sensación de angustia e indefensión.

Una persona entrega a otra unas llaves / FREEPIK

Los Términos Generales del contrato establecen que el depósito de seguridad debía ser una preautorización (bloqueo) y no un cargo definitivo, de modo que este consumidor reclamó casi de forma inmediata. 

Un “contracargo” que no era real

La compañía respondió a su primer correo reconociendo que el cargo había sido erróneo: lo habían procesado como ‘sale’ en lugar de ‘pre-authorisation’. Además, pidió a Vicente disculpas por las molestias ocasionadas. No obstante, tras estas concesiones iniciales, la firma optó por marear la perdiz: alegó que el cliente había iniciado un proceso de “contracargo”, lo que en teoría impedía que pudieran realizar el reembolso directamente.

Vicente, por su parte, expuso que su banco no ha iniciado ningún contracargo. “No hay nada en curso por mi parte, razón por la cual no he enviado ningún documento bancario”, arguyó. No había, por tanto, ningún impedimento legal para que la franquicia emitiese un reembolso. “Dado que aún no se había abierto ninguna disputa, podían y debían devolverme mi dinero en ese mismo momento”, recuerda el afectado a Consumidor Global.

Oficinas de la empresa / OK MOBILITY

Dificultades para tramitar la devolución

La devolución, explica, tardó semanas en llegar. “En los correos electrónicos se limitaron a hablar de ‘inconveniences’, pero en la llamada telefónica el responsable adoptó un tono prepotente, sin mostrar arrepentimiento y dando a entender que no tenía intención de agilizar la devolución”, recuerda Vicente. 

A pesar de que él reclamó su dinero con insistencia, durante semanas la compañía no aportó ningún comprobante bancario del supuesto reembolso. El perjuicio fue considerable: “Mientras tanto, mi banco comenzó a aplicarme intereses por la retención del dinero”, expone.

Intereses bancarios

Finalmente, tras insistir durante más de un mes, la transferencia llegó y pudo recuperar el importe que OK Mobility había tomado a las bravas. Sin embargo, el daño ya estaba hecho: “intereses bancarios, estrés durante nuestra luna de miel y una sensación de indefensión absoluta”, narra.

Una persona habla por teléfono / FREEPIK - diana.grytsku

“Lo más preocupante es que, desde que empecé a mover mi caso, he descubierto que somos varios los afectados por la misma franquicia, con un patrón prácticamente idéntico: cargo indebido del depósito, falta de transparencia, retrasos injustificados en la devolución, y un servicio de atención al cliente muy deficiente”, asegura.

Testimonios similares

Lo cierto es que es muy sencillo dar con testimonios parecidos. Inquietantemente sencillo: la oficina de OK Mobility en el aeropuerto de Malta tiene unas 280 reseñas en Google Maps, donde suma una puntuación de 2 estrellas sobre 5. “En vez de retener el depósito de 300 euros, nos lo cobraron en la tarjeta. Llevo un mes reclamando la devolución y es imposible. Desde la oficina no cogen el teléfono y en la central se lavan las manos. Son unos estafadores”, decía un cliente hace unas semanas.

“Me cobraron un depósito de 300 euros a pesar de tener seguro a todo riesgo. Hasta la fecha, no he recibido el reembolso a pesar de haber presentado una reclamación”, coincidía otra. “Alquilé un coche con esta compañía y me dieron un vehículo en mal estado. Solicité un reemplazo, pero nunca me dieron una solución. Además, me cobraron 2000 € en mi tarjeta de crédito, importe que supuestamente debían reembolsarme. Ya han pasado los días hábiles indicados y no he recibido ni el reembolso ni respuesta alguna”, corroboraba una tercera.

Depósito de 1.800 euros

Otro conductor publicó que desearía haber leído las malas reseñas antes de alquilar un coche en esta compañía. “Me cobraron el depósito de seguridad de 1800 EUR y parece una batalla cuesta arriba recuperarlo”. También hay quienes hablan, directamente, de servicio “fraudulento”, “estafadores”, “ladrones” o “experiencia desastrosa”.

El logo de la empresa / OK MOBILITY

“Es fácil ofrecer coches a precios inmejorables cuando luego se roba el depósito a los clientes”, resumía un cliente descontento. La gravedad, similitud y recurrencia de las críticas (que también han llegado hasta la OCU) invita a pensar que algo extraño ocurre en la oficina de Malta que trasciende el error puntual y está, de hecho, más cerca de ser un modus operandi.

Situación financiera de la empresa

Las cuentas de OK Mobility tampoco parecen ir sobre ruedas. Según publicó Coche Global en 2025, la compañía fundada por el emprendedor Othman Ktiri cerró 2024 con unas “pérdidas desbordadas de 29 millones de euros, lo que supone un incremento del 32,4% respecto al ejercicio anterior”. 

“A pesar de casi duplicar su facturación hasta los 550 millones de euros (+96,7% interanual), el resultado final se ha visto lastrado por varias operaciones fallidas, según recoge el informe financiero publicado por la empresa de alquiler de vehículos y otros servicios”, indicó el citado medio.

Recorte de personal

Recientemente, OK Mobility ha puesto en marcha un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a su plantilla en Mallorca, donde la empresa de rent a car tiene su sede corporativa.

Sede del grupo / OK MOBILITY

Consumidor Global ha contactado con la compañía para preguntar por estos incidentes y si les consta que la oficina de Malta esté registrando alguna singularidad o anomalía operativa. Desde la empresa aseguran que todas sus stores, tanto propias como operadas bajo el modelo de franquicia, "se rigen por una misma política de atención al cliente, accesible y disponible en nuestra web, que establece los estándares de servicio que exigimos en toda nuestra red".

"Se han adoptado las medidas necesarias"

"Una vez detectada la situación en la Store de Malta, se han adoptado de forma inmediata las medidas necesarias. Nuestro equipo está plenamente implicado en la revisión de cada uno de los casos y en la gestión de la devolución de los importes pendientes", asegura OK Mobility.

Además, la compañía defiende que se han reforzado los procesos de auditoría y supervisión "con el objetivo de asegurar la correcta aplicación de los estándares del grupo en toda nuestra red y prevenir la recurrencia de este tipo de situaciones".

Qué pasa con el depósito

En cuanto al depósito, alegan que "normalmente se produce una retención en la cuenta del titular, aunque el efecto concreto en la tarjeta dependerá de cada entidad emisora". 

"Una vez finalizado el alquiler, se desbloqueará la preautorización. Dependiendo de la operativa de la entidad emisora de la tarjeta puede tardar un tiempo variable en reflejarse el desbloqueo, el tiempo medio oscila habitualmente entre 14 y 30 días. Sobre esta circunstancia las compañías de alquiler no tienen capacidad de influencia, ya que depende de la entidad financiera emisora de la tarjeta".