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Los expertos coinciden: este es el error que muchos cometen con el aire acondicionado y que puede afectar a la salud en verano

En Consumidor Global pensamos en tu bolsillo y te decimos cómo mantener la casa fresca en verano sin poner en riesgo la salud ni disparar la factura

Rocío Antón

Una persona que no sabe el error que muchos cometen con el aire acondicionado y que puede afectar a su salud en verano / Fotomontaje Consumidor Global

Con la llegada del verano, muchas ciudades españolas se enfrentan a un aumento intenso de las temperaturas. Este calor no se debe solo a las olas de calor o a la subida general del termómetro, sino también a un fenómeno cada vez más presente en los entornos urbanos: la isla de calor. Este efecto se produce cuando materiales como el asfalto, el cemento o el ladrillo absorben y retienen más temperatura que las zonas rurales o los espacios con vegetación.

El resultado es claro: las ciudades se calientan más, tardan más en enfriarse y generan una sensación térmica más elevada, especialmente durante la tarde y la noche donde es imposible no conectar el aire acondicionado. La falta de árboles, jardines y zonas verdes agrava este problema, ya que reduce la capacidad natural del entorno para refrescarse.

El error más común con el aire acondicionado

El aire acondicionado es uno de los recursos más utilizados para combatir el calor en casa. Sin embargo, usarlo mal puede tener consecuencias tanto para la salud como para el bolsillo. Uno de los errores más habituales es ponerlo a una temperatura demasiado alta con la intención de enfriar la vivienda más rápido.

Una persona utiliza un mando para encender el aire acondicionado / MAGNIFIC

Esta práctica no solo incrementa el consumo eléctrico, sino que también puede provocar molestias físicas. Los cambios bruscos de temperatura entre la calle y el interior de la casa pueden favorecer irritación de garganta, congestión, sequedad en las mucosas, dolores musculares o sensación de malestar a medio plazo. Por eso, no se trata de enfriar al máximo, sino de alcanzar una temperatura confortable y estable.

La temperatura recomendada en verano

Para mantener un ambiente agradable sin someter al cuerpo a contrastes excesivos, los especialistas recomiendan situar el aire acondicionado entre los 24 y los 26 grados.

Este rango permite reducir la sensación de calor sin crear un ambiente demasiado frío. También conviene evitar que haya más de 12 grados de diferencia entre la temperatura exterior y la interior. Si fuera hace mucho calor y dentro la casa está demasiado fría, el cuerpo acusa ese cambio de forma más intensa. La clave está en buscar confort, no frío extremo.

Una persona activa el aire acondicionado / FREEPIK - rorozoa (Generada por IA)

Otro detalle importante es orientar correctamente el flujo de aire. Lo recomendable es dirigirlo hacia arriba, ya que el aire frío tiende a descender. De esta forma se reparte mejor por la estancia y se evita que la corriente impacte directamente sobre el cuerpo, algo que puede causar molestias en cuello, espalda o garganta.

Cómo reducir el consumo eléctrico

El aire acondicionado puede convertirse en uno de los grandes responsables de la subida de la factura durante los meses de calor. Para evitarlo, es aconsejable utilizar el modo ECO siempre que el aparato lo permita. Esta función ajusta el funcionamiento del equipo para mantener una temperatura estable con menor gasto energético.

Una persona limpia su aire acondicionado, un electrodoméstico que dispara la factura de la luz / FREEPIK

También ayuda cerrar puertas y ventanas mientras está encendido, bajar persianas en las horas de más sol y apagarlo cuando la habitación ya haya alcanzado una temperatura agradable. Usarlo con criterio permite ganar confort sin abusar del consumo.

Hábitos sencillos para refrescar la vivienda

No todo depende del aire acondicionado. Hay rutinas diarias que ayudan a mantener la casa más fresca sin grandes inversiones. La primera es ventilar temprano, preferiblemente antes de las 8 de la mañana, cuando el aire exterior aún no se ha calentado demasiado. Después, conviene cerrar ventanas, persianas o estores en las horas de mayor exposición solar. Colocar alguna planta natural en casa también puede refrescar hata 1º la temperatura de una estancia.

 
Unas persianas bajadas para mantener la casa bien fresca / UNSPLASH

La cocina también influye en la temperatura del hogar. Preparar comidas en las primeras horas del día evita sumar calor en los momentos más críticos. En verano, además, es recomendable apostar por platos frescos como ensaladas, gazpachos, cremas frías, frutas o verduras, que ayudan a mantener una buena hidratación y resultan más ligeros sin necesidad de encender los fuegos.

Una persona prepara una ensalada en verano para evitar encender los fogones / FREEPIK - 8photo

La ropa que se usa dentro de casa también marca la diferencia. Los tejidos naturales, como el algodón o el lino, favorecen la transpiración y resultan más cómodos que las fibras sintéticas. En la ropa de cama, recomendamos usar tejidos como la muselina. Los colores claros, además, absorben menos calor y ayudan a mantener una mayor sensación de frescor.

Ropa de cama de muselina, 150 x 220 cm / LIDL

Trucos para enfriar habitaciones sin aire acondicionado

Un recurso sencillo consiste en colocar un recipiente con hielo y sal gorda delante del ventilador. Al pasar el aire por esa zona fría, se genera una corriente más fresca que puede aliviar la sensación térmica de una habitación pequeña. 

También es útil aprovechar la luz natural y evitar encender lámparas durante el día, ya que las bombillas aportan calor adicional. En viviendas con suelos de cerámica, fregar con agua fría puede ayudar a bajar ligeramente la temperatura ambiente y crear una sensación más agradable

Una persona friega el suelo de su casa para refrescarlo / FREEPIK

Por la noche, elegir bien la ropa de cama es fundamental. Las sábanas de algodón 100% o lino transpiran mejor y favorecen el descanso. Los tejidos sintéticos, en cambio, pueden retener más calor y aumentar la incomodidad.

Duchas, sábanas y otros recursos para dormir mejor

En definitiva, pasar menos calor en casa no depende solo de bajar grados en el aire acondicionado. La verdadera clave está en combinar temperatura adecuada, hábitos inteligentes y pequeños gestos diarios que mejoran el confort sin comprometer la salud ni disparar el consumo. A continuación te revelamos tres tips que pueden funcionar en eso de bajar unos graditos la temperatura.

1. Antes de dormir, muchas personas recurren a una ducha fría, pero no siempre es la mejor opción. El agua muy fría puede generar un efecto rebote y hacer que el cuerpo intente recuperar temperatura. Una ducha templada suele ser más eficaz para relajarse y mantener una sensación de frescor más duradera.

El truco egipcio más eficaz: rociar las sábanas antes de dormir con agua helada / Montaje CG.

2. Otro truco conocido es el llamado método egipcio, que consiste en pulverizar ligeramente las sábanas con agua fresca antes de acostarse. Al evaporarse, el agua genera una sensación refrescante sobre la piel. Eso sí, debe hacerse con moderación y siempre usando tejidos transpirables.

3. También se puede enfriar el cuerpo de forma rápida mojando las muñecas con agua fría durante unos segundos. Es una zona con vasos sanguíneos cercanos a la piel, por lo que ayuda a disipar calor. Otra opción puntual es enfriar unos calcetines húmedos y colocarlos sobre los tobillos, sin llevarlos puestos toda la noche.