Los vestidos de punto se han convertido en una de las prendas más repetidas del verano. Son cómodos, frescos, fáciles de combinar y tienen ese aire artesanal que encaja especialmente bien con los looks de vacaciones. Esta temporada, Lidl se suma a la tendencia con un vestido de crochet para mujer de Esmara que cuesta 6,99 euros y guarda una notable semejanza con otros modelos de Springfield y Slowlove que, incluso rebajados, superan los 20 euros.
La propuesta de Lidl destaca, sobre todo, por su precio. El vestido aparece rebajado de 7,99 a 6,99 euros y está disponible en dos colores muy fáciles de llevar: beige y negro. Se trata de una prenda larga, de silueta ligeramente acampanada, tirantes anchos y escote redondeado. El tejido de punto calado aporta textura y permite conseguir un estilismo veraniego sin necesidad de añadir demasiados accesorios.
El vestido de Lidl que cuesta menos de 7 euros
El diseño de Esmara sigue una estética sencilla y funcional. No tiene mangas, presenta un cuerpo recto y se abre suavemente hacia el bajo, una forma que favorece la comodidad y evita que el tejido quede excesivamente ajustado. La versión beige refuerza su aspecto natural y artesanal, mientras que el modelo negro ofrece una alternativa más elegante y fácil de utilizar también por la noche.
Por 6,99 euros, puede convertirse en una de esas compras prácticas que resuelven distintos planes. Con un bikini debajo y unas sandalias planas funciona como vestido para ir a la playa o a la piscina. Combinado con un vestido lencero fino, un forro o ropa interior del mismo tono, puede utilizarse para pasear, salir a comer o completar un estilismo informal de verano.
El punto calado es uno de los detalles que más acerca este vestido económico a las propuestas de otras marcas. Aunque los dibujos del tejido y los acabados no son idénticos, todos comparten la misma inspiración: vestidos largos o midi, tonos claros, siluetas relajadas y una apariencia de crochet que recuerda a las prendas hechas a mano.
Su parecido con el vestido de Springfield
Entre los modelos similares se encuentra el vestido midi de punto de Springfield, con un precio de 24,99 euros. Este diseño también apuesta por el color blanco o crudo, el largo por debajo de la rodilla y una silueta ajustada en la zona superior que se ensancha ligeramente hacia el bajo.
La propuesta de Springfield presenta un escote más cuadrado y un acabado de punto con dibujos geométricos. Su estructura parece algo más definida y entallada que la del vestido de Lidl, especialmente en la cintura y la cadera. Es una opción que puede resultar adecuada para quienes busquen una prenda de punto con una apariencia más pulida y pensada para llevar directamente como vestido de calle.
Sin embargo, la diferencia de precio es considerable. Frente a los 24,99 euros del modelo de Springfield, el vestido de Esmara se queda por debajo de los 7 euros. Eso supone pagar alrededor de una cuarta parte por una prenda que sigue la misma tendencia y que puede cumplir una función muy similar dentro del armario de verano.
La alternativa de Slowlove roza los 30 euros
El vestido básico estructura de Slowlove, con un precio mostrado de 29,99 euros, es otra de las referencias que recuerdan al diseño de Lidl. Se trata de una prenda larga, sin mangas, confeccionada en un tejido de punto calado con dibujos ondulados. Su tono crudo y su caída recta refuerzan ese estilo bohemio y relajado asociado a los meses de calor.
El modelo de Slowlove parece incorporar un patrón más trabajado, con distintas líneas y relieves en el tejido. También tiene un corte amplio y fluido, perfecto para combinar con sandalias, sombreros de rafia o bolsos de fibras naturales. Aun así, vuelve a situarse muy por encima del precio de la propuesta de Lidl. La diferencia entre ambos supera los 20 euros. Para quienes buscan principalmente sumarse a la tendencia del crochet sin realizar una gran inversión, el vestido de Esmara se presenta como una alternativa especialmente competitiva.
Cómo combinar el vestido de crochet de Lidl
El vestido beige puede llevarse con sandalias marrones, un bolso de rafia y sobrecamisa de manga corta abierta para crear un conjunto de inspiración mediterránea.
También admite unas sandalias estilo Hermès de Lidl. La versión negra ofrece más posibilidades para la noche. Puede combinarse con sandalias metalizadas, un bolso pequeño y joyas llamativas. Para un estilismo más urbano, basta con añadir unas zapatillas blancas y una cazadora vaquera.
Al tratarse de un tejido calado, conviene comprobar su nivel de transparencia y elegir qué ropa interior llevar debajo según el tono elegido. Un forro ligero, un vestido interior o un conjunto de baño enterizo pueden transformar por completo el resultado.
Por menos de 7 euros, el vestido de punto de Lidl reúne varias de las tendencias más buscadas del verano: crochet, largo midi o maxi, colores neutros y una silueta cómoda. Su parecido con modelos más caros de Springfield y Slowlove lo convierte en una opción atractiva para conseguir un estilismo de temporada gastando mucho menos.