Francia amanece sumida en la desolación. La ola de disturbios que ha sacudido el país durante el fin de semana ha dejado un rastro de ruina en el sector minorista, afectando a más de 2.000 comercios y provocando daños que ya se calculan en cientos de millones de euros.
“Superaremos los 2.000 comercios afectados, eso es prácticamente seguro”, ha confirmado Alain Di Crescenzo, presidente de la red nacional de Cámaras de Comercio e Industria (CCI). La cifra inicial apuntaba a 1.500 locales, pero la continuidad de los altercados en ciudades clave como París, Marsella, Lyon y Nantes ha disparado las estimaciones entre un 10% y un 20%.
Saqueos en marcas emblemáticas: de BHV Marais a Carrefour
Uno de los episodios más destacados se produjo en París, donde los grandes almacenes BHV Marais denunciaron que una treintena de personas forzó el domingo la entrada del establecimiento. Según la dirección, los asaltantes destrozaron la planta baja, dañaron el exterior del edificio y robaron numerosas mercancías.
La cadena de daños amenaza a un tejido comercial que incluye tanto pequeños negocios como grandes distribuidores. Entre las compañías del sector que operan en Francia figuran Carrefour, E.Leclerc e Intermarché, integradas en la Federación del Comercio y la Distribución (FCD), que ha advertido de la magnitud de las pérdidas.
La situación preocupa especialmente a los empresarios que deben afrontar reparaciones, reposición de mercancías y posibles interrupciones de la actividad. Para muchos establecimientos, el coste de los destrozos se suma a la pérdida de ingresos derivada de no poder abrir con normalidad.
Perder el trabajo de toda una vida
Más allá de las cifras, las organizaciones empresariales alertan de las consecuencias que los disturbios pueden tener para quienes dependen de sus establecimientos para ganarse la vida. La destrucción de mercancías, los daños en los locales y el cierre temporal pueden poner en dificultades a negocios con una capacidad financiera limitada para afrontar una emergencia de esta magnitud.
“Es una conmoción tremenda”, ha afirmado Jiguet, que describió un escenario de “desolación” para el sector y ha lamentado especialmente la situación de “los empresarios que han perdido el trabajo de toda su vida”.
Francia estudia ayudas urgentes para los negocios afectados
Ante la dimensión de los daños, el ministro francés de Comercio, Serge Papin, ha convocado este lunes una reunión con representantes de comerciantes, artesanos, restaurantes y hoteles, además de los sectores bancario y asegurador. En el encuentro participan, entre otras organizaciones, CCI France y la red de Cámaras de Oficios y Artesanía (CMA).
Di Crescenzo ha adelantado que reclamará un paquete de medidas urgentes para facilitar la recuperación de los negocios. Entre sus propuestas figuran acelerar la intervención de las aseguradoras, crear fondos de emergencia y conceder préstamos con tipos de interés bonificados.
También planteará facilitar el acceso al desempleo parcial (similar a los ERTE) y establecer una moratoria para el pago de cotizaciones sociales e impuestos. El objetivo es evitar que los daños materiales y la caída de los ingresos comprometan la continuidad de las empresas afectadas.
Preocupación por responder cuanto antes
La Federación del Comercio y la Distribución comparte la preocupación por la rapidez de la respuesta. Su delegada general, Judith Jiguet, pidió en una entrevista con BFM Business agilizar tanto las indemnizaciones de los seguros como las ayudas públicas, para que los establecimientos puedan afrontar las pérdidas y retomar su actividad cuanto antes.
Jiguet también ha propuesto estudiar el aplazamiento de las obligaciones fiscales de los comercios perjudicados, en un sector que, según señaló, ya soporta una elevada carga impositiva.
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