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Así funcionan los inútiles cursos de finanzas que impulsan algunos 'youtubers'

La precariedad laboral entre la población joven impulsa los cursos de 'trading' que prometen dinero fácil y rápido

Núria Messeguer

Maxi Bonelli, uno de los 'youtubers' que impulsa cursos de 'trading' / Instagram @maxibonellitrading

Una chica con un minúsculo bañador en Sierra Nevada y alguna imagen intercalada de gráficos de inversión, coches de lujo y portátiles. Así promociona Maxi Bonelli --con medio millón de seguidores en Instagram-- su curso de trading o de compraventa de activos cotizados. Y no es el único influencer o youtuber que lo hace. De hecho esta formación se ha puesto de moda y muchos jóvenes se anuncian en las redes como expertos en esta metodología.

Este fenómeno es la combinación perfecta de especulación financiera con tintes de emprendimiento que ha atrapado a miles de jóvenes con su “publicidad para avariciosos incautos”, tal y como subraya a Consumidor Global, Gonzalo Bernardos, profesor de Economía y Finanzas de la Universidad de Barcelona.

Apuestas financieras arriesgadas

“Hay distintos tipos de trading, aunque en los últimos años el que más abunda es el de los ingenuos”, añade Bernardos. Según este experto, desde hace un tiempo, y como consecuencia de la precariedad laboral, muchos jóvenes se suman a la moda de aprender finanzas en una semana sin entender que “la base de esta doctrina es controlar el riesgo”. 

Y en la misma línea se expresa Norberto V., de la publicación sobre trading Experiencia Topstep. Estos cursos de influencers “no son una estafa, porque sí hay un producto detrás, lo que pasa que no sirven para nada”. A su parecer, venden un conocimiento divulgativo que no se puede aplicar a las finanzas reales y que, además, se encuentra de manera gratuita en YouTube. Asimismo, estos cursos para enganchar a más víctimas se publicitan vendiendo una ilusión irreal.  “Lo hacen igual que las casas deportivas con sus apuestas”, matiza. Por otro lado, la abundante oferta que hay en internet responde a que el trading no funciona como una fórmula única. “Cada persona puede desarrollar un método personal, pero eso no significa que sea aplicable a todos”, remarca Norberto V.  

Un engaño que impulsan 'youtubers' e 'instagramers'

Juan Domingo tiene 27 años y se le conoce como Dominguero. Es uno de los asesores de finanzas que se encuentran de forma fácil y rápida en YouTube y cuenta con 2,9 millones de suscriptores en su canal. Empezó su andadura audiovisual publicando vídeos sobre cómo vivían los ricos, hasta que un día, por arte de magia o trading, se convirtió en uno de ellos y se marchó a vivir a Dubai.  Ahora, ha  lanzado su propia web, bautizada como Dominguero.tv, para presumir de lo bien que se puede vivir gracias a sus inversiones, cómo invertir en criptomonedas y consejos para crear un negocio

Otro influencer del mismo estilo es Maxi Bonelli, también de 27 años, que se define así mismo como “trader profesional de futuros”. Su perfil es uno de los más sonados en Instagram y usa a varias mujeres ligeras de ropa para llamar la atención con polémicos textos del tipo: “suelo ser más eficiente cuando voy caliente… ¿Te pasa lo mismo?”. Bonelli tiene su propia escuela online a través de la cual ofrece cursos sobre trading. Ninguno de ellos baja de los 1.000 euros y duran unos dos meses. 

La cara más oscura y amarga de este negocio

A las famosas figuras que promocionan por doquier esta fraudulenta práctica se han sumado también varios centros educativos como Trading y Bolsa para Torpes, Eurekers, Day Trading Academy o el Método Ajrma, entre otros. En este sentido, Norberto V. explica que estos centros tampoco ofrecen una educación con garantías, ya que “venden más un valor aspiracional que una educación financiera”. Los cursos en algunas academias son algo más baratos que los que ofrecen los influencers --unos 500 euros de media--, pero también duran apenas un par de meses. 

De hecho, dos cursos de estas academias ya han copado portadas por convertir este negocio en una estafa piramidal: IM Mastery Academy y GNZ Academy. La primera de ellas fue demandada por 450 familias que presentaron una denuncia colectiva y calculan haber perdido entre medio millón y 900.000 euros.  Además, se ha apuntado al hecho de que en las operaciones de IM Academy podrían haber participado jóvenes menores de edad. Los alumnos pagaban una matrícula de 215 euros y otros 150 euros al mes. El curso se podía extender todo lo que el usuario estuviera dispuesto a pagar, ya que, en el fondo, esta cuota mensual no era por la formación en sí, sino por pertenecer a la academia. En función de las ganancias y de las personas captadas, el alumno pagaba una cuota u otra. Por otro lado, GNZ Academy, del influencer Roberto Gamboa, fue desmantelada el pasado enero por los Mossos d'Esquadra. La academia también ofrecía cursos de asesoramiento de trading y criptomonedas que rondaban los 600 euros. El tiempo de los cursos variaba, pero solían durar entre ocho y 25 semanas. Ahora, su director Gamboa está en libertad condicional a la espera de juicio, aunque en su perfil de Instagram sigue vendiendo su método como “el cambio que necesitas en tu vida”.