Las oficinas encargadas de renovar el DNI y el pasaporte vuelven a estar colapsadas y, en muchos casos, conseguir cita previa ya implica esperar hasta dos meses. El problema afecta especialmente a grandes ciudades como Barcelona y Madrid, donde numerosos ciudadanos podrían quedarse sin viajar este verano por no tener su documentación en regla.
Sindicatos policiales y de funcionarios del Ministerio del Interior alertan de que el problema no es nuevo, pero este año vuelve con más fuerza por una combinación que consideran explosiva: más demanda y plantillas insuficientes.
Citas hasta 60 días después
Tal y como señalan desde La Vanguardia, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha confirmado que la situación es crítica en numerosas oficinas.
Esto supone un serio problema para quienes tienen previsto viajar en julio o agosto y descubren ahora que su documento ha caducado o está a punto de hacerlo. Muchos ciudadanos ya tienen vuelos, hoteles y vacaciones pagadas y ahora podrían verse obligados a cancelar sus planes por no poder renovar a tiempo.
Mover policías a tareas administrativas
Desde la Confederació General del Treball (CGT), que representa a funcionarios del Ministerio del Interior, denuncian que la situación ha llegado a un punto crítico. Según explican, la falta de personal administrativo ha obligado en numerosas ocasiones a retirar agentes policiales de otros servicios para sentarlos en las mesas de expedición de DNI y pasaportes.
Los sindicatos recuerdan que en estas oficinas trabajan dos perfiles: los policías nacionales, encargados principalmente de tareas de seguridad, y los funcionarios del Ministerio del Interior, responsables de la tramitación administrativa y expedición de documentos El problema, según ambas organizaciones, es que ninguno de los dos colectivos cuenta actualmente con suficiente personal para asumir el aumento de solicitudes.
Barcelona y Madrid, las ciudades más afectadas
Barcelona y Madrid son las ciudades más afectadas por este colapso. Además, en la capital catalana existe un problema añadido: muchos funcionarios renuncian a su plaza después de obtener destino en la ciudad por el elevado coste de vida.
La falta de reemplazos agrava aún más una situación que califican como endémica.