Una manta térmica, un cojín eléctrico y un convector son las alternativas de la cadena alemana para ganar confort durante el invierno sin tener que recurrir siempre a la calefacción. Cuando bajan las temperaturas, mantener la casa caliente puede disparar el gasto energético. Por eso, encontrar soluciones para combatir el frío sin aumentar demasiado las facturas se convierte en una prioridad para muchos hogares.
Lidl tiene tres aparatos para combatir el frío en casa y ahorrar en la factura del gas
Lidl propone tres alternativas que pueden ayudar a reducir el uso de la calefacción de gas: dos accesorios térmicos de SENSIPLAST y un convector eléctrico TRONIC. Sus precios oscilan entre los 22,99 y los 29,99 euros, según los importes mostrados.
La ventaja de estos dispositivos es que permiten adaptar el calor a las necesidades de cada momento. Sin embargo, para ahorrar de verdad, es importante elegir el aparato adecuado y controlar el tiempo de funcionamiento, especialmente en el caso de los calefactores eléctricos.
1. Una manta térmica para disfrutar del sofá por 27,99 euros
La manta térmica suave SENSIPLAST SWKD 100 A1 es la primera propuesta, con un precio de 27,99 euros. Está pensada para quienes buscan una fuente de calor personal mientras descansan, ven la televisión, leen un libro o trabajan desde casa durante los meses más fríos sin necesidad de encender aún la calefacción.
Su principal atractivo es que proporciona calor directamente al usuario, sin necesidad de elevar la temperatura de toda la habitación. De esta manera, puede ayudar a retrasar el encendido de suministros o incluso mantener el termostato a una temperatura más moderada mientras se utiliza.
Esta opción resulta especialmente interesante para quienes pasan bastante tiempo sentados y no necesitan calentar toda la vivienda de manera constante. Antes de utilizarla, conviene comprobar las instrucciones del fabricante, los ajustes de temperatura y las recomendaciones de limpieza y seguridad.
2. El cojín térmico de SENSIPLAST cuesta 22,99 euros
Otra alternativa es el cojín térmico suave SENSIPLAST SWKK 100 A1, que aparece anunciado por 22,99 euros. Su formato permite disfrutar del calor en una zona concreta del cuerpo mientras se descansa en el sofá o se busca una mayor sensación de confort.
Frente a la manta, puede ser una opción más adecuada para quienes prefieren un accesorio compacto y no necesitan cubrir una superficie amplia. Ambos productos persiguen un objetivo parecido: proporcionar calor localizado para reducir la dependencia de la calefacción general en determinados momentos.
La elección entre uno y otro dependerá de las preferencias personales y del uso previsto. En cualquier caso, estos accesorios deben emplearse siguiendo las indicaciones de seguridad y no sustituyen a una calefacción adecuada cuando sea necesario mantener una temperatura confortable en la vivienda.
3. Un convector TRONIC de hasta 2.000 W por 29,99 euros
La tercera propuesta es el convector TRONIC de entre 1.800 y 2.000 W, cuyo precio anunciado es de 29,99 euros. A diferencia de los dos productos anteriores, este aparato está diseñado para calentar el ambiente de una estancia, por lo que puede resultar práctico en habitaciones que se utilizan de manera puntual.
Por ejemplo, permite disponer de una fuente de calor en un despacho o en una habitación durante un periodo limitado, evitando encender la calefacción de gas en toda la casa cuando no es necesario. No obstante, hay que vigilar su consumo. Un convector de 2.000 W puede gastar hasta 2 kWh por cada hora de funcionamiento a máxima potencia. Por eso, utilizarlo durante muchas horas podría encarecer la factura eléctrica y reducir el ahorro obtenido en el gas.
Cómo utilizarlos para reducir el gasto energético
La clave está en aprovechar cada aparato según las necesidades. La manta y el cojín son opciones para obtener calor personal, mientras que el convector permite calentar una habitación. Cerrar puertas y ventanas, evitar pérdidas de calor y limitar el funcionamiento de los dispositivos también ayuda a mejorar la eficiencia.
En definitiva, estos tres productos de Lidl pueden convertirse en aliados para controlar el gasto durante el invierno, siempre que se utilicen con criterio. El ahorro final dependerá del consumo, las tarifas energéticas y de cuánto permitan reducir el uso de la calefacción habitual. Antes de comprar, conviene comprobar también la disponibilidad y las características exactas de cada modelo.
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