Durante 38 años, Elena Adell (Logroño, 1958) ha sido la encargada de supervisar la vendimia de alrededor de 35 millones de kilos de uva por añada y elaborar los vinos de Campo Viejo (Rioja).
Tras una dilatada trayectoria como enóloga y directora técnica de todas las bodegas de Pernod Ricard Winemakers Spain, entre las que también destacan Azpilicueta y Tarsus, Adell disfruta ahora de una merecidísima jubilación, pero sigue muy conectada al mundo vitivinícola. Hablamos con ella.
--Le he de confesar que, desde que la entrevisté hace un par de años, me he aficionado al Campo Viejo Crianza.
--Normal... ¿Sabe cuál es el reto en el mercado nacional? Que se llama Campo Viejo. Si alguien tuviera la valentía de hacer una cata a ciegas y compararlo con otros crianzas de precio más elevado, seguramente se quedaría asombrado.
--¿Su relación calidad-precio es insuperable?
--Recuerdo que unos amigos vieron de oferta Campo Viejo Crianza (5,85 euros). Compraron una botella y, según la tomaron, volvieron al supermercado y compraron seis más. Es un vino cotidiano, puede incluso que rutinario, porque en restaurantes eliges otros vinos, pero su calidad es una pasada.
--Por eso está en todos los supermercados.
--Tal cual. A veces, se me olvida que tiene una calidad constante, añada tras añada, al principio de la cosecha y al final. Los ensamblajes son únicos. Lo que más persiguen es que el vino quede como una foto fija, que no se altere en absoluto, de la primera botella a la última.
--Una apuesta segura, lo confirmo.
--Como consumidor, tienes la ventaja de acertar siempre con la misma calidad. Sin embargo, Campo Viejo Crianza ha cambiado sutilmente de unas añadas a esta parte.
--¿Cómo ha cambiado?
--Cada año gusta más. Se adapta, sutilmente, a los gustos del consumidor. Hace unos años apetecía la madera en el mercado nacional y la intensidad ha ido menguando, en su justa medida, porque cada vez nos apetecen vinos más frescos, con mayor sensación de fruta.
--Yo soy muy de tinto, pero ahora apetecen blancos y rosados más refrescantes… ¿Cuál me recomendaría?
--Hay uno que a mí me vuelve loca: el Azpilicueta Blanco (8,25 euros). ¿Por qué? Es un Viura 100% con un poco de crianza, de 4 a 6 meses en madera, es sutil, pero notable en boca. Si eres aficionado a los tintos, este te va a encantar. La madera está ahí. Es muy versátil. Si quieres fruta y floradidad, también la tienes. Si quieres un poco más de complejidad, la tienes. Tiene una acidez pausada, redonda, nada agresiva.
--¿Y para darnos un homenaje?
--Si te quieres dar un homenaje, Azpilicueta Colección Privada (19,25 euros). Viene en botella Borgoña, no está en el supermercado y es un viura 100% que ha hecho la fermentación alcohólica en barrica y una crianza sobre lías para darle una mayor complejidad. Es un vino delicioso. Cuanto más antigua sea la añada, muchísimo mejor. Evoluciona muy bien en botella. La primera añada la hicimos en 2011 y todavía conservo una botella.
--“El vino rosado es el eterno olvidado y lo tiene todo”. ¿Sabe de quién es esta frase?
--(Risas) Es mía. Siempre la digo. Los rosados me apasionan. Son vinos difíciles de elaborar desde el punto de vista tecnológico, por eso llevamos menos años haciéndolos. Necesitan capacidad de frío, capacidad de reacción inmediata para sangrarlo cuando tienes el color que quieres. Antes se hacían claretes porque las bodegas no tenían prensa.
--Recomiéndeme uno delicioso.
--Campo Viejo o Azpilicueta son dos estilos distintos, pero te pueden encantar. Campo Viejo tiene más color, unos aromas frutales muy importantes, fruta rosa (fresa, frambuesa, sandía) y tiene una boca relativamente consistente. El rosado Azpilicueta es más sutil, en colores más actuales, más de moda, color pálido, tipo provence. Es un vino también muy sutil, pero tiene una intensidad en boca refrescante y cremosa que supera a la media. Hemos conseguido ese color sin prescindir de la maceración, mezclando Tempranillo y Viura.
--¿Qué vino suele comprar cuando va al supermercado?
--Ahora mismo se hacen buenos vinos en toda España, pero acabo de volver de Huelva y ahí está la variedad Zalema, que es una delicia. La cooperativa de Rociana tiene unos vinos de esta variedad que son deliciosos. Allí donde voy, pruebo los vinos locales. Me gusta explorar.
--Seguro que ha probado alguno de Mercadona o Carrefour en alguna ocasión…
--No suelo comprar en supermercados. Hay bodegas de Rioja a las que les tengo absoluta confianza, pero prefiero no decir marcas. Los afamados sabes que van a estar bien, pero hemos venido a este mundo a explorar.