Guido Mandarini (Nápoles, 1975) siempre pensó que acabaría trabajando en la tienda de bicicletas que regentaba su abuelo, donde pasó gran parte de su infancia.
Seguir con el negocio familiar o dedicarse al ciclismo, como el gran escalador italiano Marco Pantani, “era algo que me apasionaba, pero, con el tiempo, mi camino profesional evolucionó hacia la hostelería, un sector en el que encontré una combinación muy similar de cercanía, esfuerzo constante y pasión por las personas”.
Pizz@café, Jo Pizza y Burger King
Tras montar una pizzería en su Nápoles natal (Pizz@café) y convertirse en el responsable de las nuevas aperturas de la cadena milanesa Jo Pizza, Mandarini se mudó a Madrid para regentar un restaurante de Burger King.
Durante un lustro, se dedicó a la gestión y análisis de la cuenta de explotación de la hamburguesería, es decir, se encargaba desde el apartado financiero hasta la selección y formación de personal, supervisando cada detalle para optimizar el funcionamiento del restaurante. Y se coronó.
Guido Mandarini, director de operaciones
En 2015, Mandarini ascendió a director de operaciones de los 600 restaurantes que Burger King tenía en España por aquel entonces (ahora la compañía cuenta con 1.000 establecimientos).
En su última etapa profesional antes de fichar por La Martinuca, el directivo napolitano pasó por el departamento de coaching de KFC España, ejerció de director de operaciones del grupo de churrascarías Brasayleña y lideró la expansión internacional de la cadena de comida rápida saludable Poke House.
Escalar el negocio de La Martinuca
Desde septiembre de 2025, Guido Mandarini es el director de operaciones (COO) de La Martinuca, la popular cadena de tortillerías, y uno de sus principales objetivos es "acompañar y consolidar un crecimiento sólido y sostenible para la marca, reforzando las estructuras internas, impulsando el talento de los equipos y preparando a la organización para afrontar nuevos retos”.
Más que un logro puntual, “considero mi trabajo como un proceso de construcción constante. Una de mis prioridades es conseguir que la responsabilidad, la presión y la carga de trabajo estén repartidas de forma equilibrada entre las personas y los distintos equipos. Porque creo firmemente en organizaciones donde el crecimiento no dependa únicamente del sacrificio individual, sino de la capacidad de construir estructuras fuertes, equipos alineados y entornos donde las personas puedan desarrollarse de forma sostenible”, añade el directivo.
Su mayor reto presente y futuro
En palabras de Mandarini, “el mayor reto de cara al futuro está en seguir creciendo sin perder la esencia. Encontrar el equilibrio entre eficiencia operativa, expansión y experiencia humana es probablemente uno de los desafíos más complejos de la restauración actual”.
Para lograrlo, “considero fundamental mantener la autenticidad y ser fieles a nuestros valores en cada decisión. La Martinuca es un proyecto que busca crecer cuidando cada detalle y haciendo las cosas bien, sin atajos, donde la calidad sigue siendo la prioridad en cada fase del proceso”.