De la parrilla a la cima: cómo Burger King conquistó España hasta alcanzar los 1.000 restaurantes
La enseña estadounidense emplea a más de 40.000 personas en el país y, si bien ya no aspira a revolucionar nada, se ha convertido en una opción de conveniencia para miles de familias
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“La vida americana, rápida e intensa, rica en diversidad de momentos, requería una alimentación que reuniese estas condiciones. Y apareció la hamburguesa”. Este es el statement de tono epifánico que se podía leer en un anuncio de Burger King aparecido en los periódicos españoles en 1975, cuando la cadena estadounidense llegó a Madrid y trajo el Whopper y el Long Chicken a un país que todavía no tenía Constitución.
De acuerdo con el anuncio, el consumidor madrileño podría saborear a partir de entonces las hamburguesas de Burger King en el local de Princesa, 3 “del mismo modo que lo haría en el centro de Nueva York”. Algo más de medio siglo después, el local de la Plaza de los Cubos permanece como un símbolo… y la cadena ha alcanzado los 1.000 restaurantes en España. Este hito evidencia cómo la empresa ha sabido satisfacer al consumidor y también su fortaleza en un contexto muy dinámico.
Consumo de hamburguesas en España
Un estudio de Ipsos para Just Eat reflejó que el 50% de los españoles come hamburguesa al menos una vez por semana. Y, antes de que McDonald 's, Goiko, Five Guys o The Fitzgerald Co. brindaran sus propuestas, el Whopper ya había plantado su pringosa bandera en aquel primer local de la calle Princesa.

“En el año 1975, ya hace 50 años, la marca Burger King era algo mucho más aspiracional: una novedad del fast food americano, en la que por un momento podías sentirte como si estuvieras en una película de las que todos veíamos por televisión”, explica a Consumidor Global Victor Burgués Palmés, consultor experto en restauración y F&B.
Evocar el sueño americano
Hoy en día, expone, viajar a Estados Unidos es una posibilidad mucho más tangible, pero entonces degustar su gastronomía en estos locales era una forma de evocar un sueño americano que parecía lejano. Muy lejano. Así, el cliente era “principalmente joven, urbano y atraído por la experiencia”.
En la actualidad, la cadena está presente en las 50 provincias y las dos ciudades autónomas españolas y genera alrededor de 40.000 puestos de trabajo. En cuanto a los resultados, en 2025, Burger King alcanzó un volumen de negocio de 1.500 millones de euros en España. “No se llega a 1.000 restaurantes si no hay ventas y rentabilidad", señaló el consejero delegado de Restaurant Brands Europe, Borja Hernández de Alba, tal y como recogió FRS.

Consumo de conveniencia
“Hoy, Burger King ya es una marca tan extendida que pasa a ser un consumo de conveniencia, y no tan aspiracional. El consumo está completamente normalizado y el perfil de cliente es mucho más transversal. Burger King forma parte del consumo cotidiano de muchos tipos de consumidores: desde familias en centros comerciales hasta jóvenes atraídos por promociones o usuarios de delivery”, razona Burgués.
Es decir, que ha pasado de ser una experiencia curiosa u ocasional a una opción integrada en el día a día del consumidor. Cabría preguntarse, no obstante, qué contras tiene esa conveniencia y con qué armas pelea Burger King en un sector que parece estabilizarse tras un boom muy prolífico que ha alojado desde galletas Lotus hasta la fiebre smash.
Dudas sobre la calidad de la carne
Solo cinco años después del aterrizaje de la enseña en España (cuando todavía no había llegado a Barcelona: lo haría en 1982), El País sembraba dudas sobre la calidad de su carne. “Burger King asegura en su publicidad que se trata de ‘carne de primera ciento por ciento’, pero, según un análisis realizado por la revista Ciudadano, existía en todos los casos una presencia de carne de cerdo [...] y una fuerte sospecha de proteínas indeterminadas, que bien podrían ser proteínas de soja texturizada”.

Más adelante, ya entrado el siglo XXI, Burger King llegó a tener problemas con las autoridades sanitarias: en 2006, la Agencia de Seguridad Alimentaria pidió a la empresa que retirara su campaña publicitaria de las hamburguesas ‘XXL’, que aportaban 971 calorías y 25 gramos de grasas saturadas por unidad. La Agencia alegó que incumplía los acuerdos de la estrategia NAOS de prevención de la obesidad.
Lío con la hamburguesa vegetal
A pesar de que la preocupación por la salud es la que más choca con todo aquello que es fast food, la controversia no se ha circunscrito a este ámbito. Si en los años 80 el autoproclamado rey de las hamburguesas hacía ruido con hábiles sorteos de coches, en 2022, y tras una oleada de críticas, retiró una campaña publicitaria destinada a promocionar su hamburguesa vegetal en plena Semana Santa.

Los carteles rezaban “Tomad y comed todos de él, que no lleva carne”. Así, un país aconfesional mostró que una marca que presume de contar con numerosos proveedores locales, de su implantación en el territorio y de su cercanía con el consumidor también puede patinar puntualmente.
Operativa, identidad y marketing
Preguntada por cuáles son, a su juicio, las fortalezas de Burger King en la actualidad, una importante cadena que cuenta con varios establecimientos en España explica que la enseña americana tiene una operativa muy optimizada, una identidad de marca consolidada a nivel internacional y una gran capacidad de inversión en marketing.
“Durante años, grandes cadenas como Burger King o McDonald 's han sido clave para popularizar en nuestro país la cultura de la hamburguesa y hacerla accesible a todo el mundo. Han creado un mercado muy amplio sobre el que marcas como la nuestra hemos podido construir propuestas más especializadas. Hoy el crecimiento viene más por la diferenciación, la calidad del producto y la experiencia”, conceden.

La relación entre el marketing y la cadena
Al identificar los puntales de su propuesta, Victor Burgués también menciona la “identidad de producto”, el músculo financiero requerido para invertir en marketing y la posibilidad de escalar.
Respecto al segundo de los puntos, resulta imposible no mencionar la temporada 2009-2010, cuando Burger King llegó a patrocinar al Getafe Club de Fútbol, convirtiéndose en uno de los sponsors más carismáticos de La Liga. Lo hacía, además, de la mano de un club luchador, con cierto sentimiento y orgullo de periferia. Visto en perspectiva, poco tiene que ver Roberto Soldado (anotó 16 goles en el campeonato doméstico) con las colaboraciones recientes: influencers como RoRo Bueno, Lola Lolita o DjMaRiiO.
La idea de la parrilla
Otra de las ideas que Burger King ha logrado introducir en el imaginario de los consumidores, indica Burgués, es la de que las hamburguesas están cocinadas “a la parrilla”. Con esta evocación de la llama, de algún modo desafía la noción de plancha tradicional, aunque la realidad logística sea distinta. Esto “le permite diferenciarse sin necesidad de reinventarse constantemente”, considera el consultor.
Además, Burgués señala que la marca ha sabido “jugar muy bien con lanzamientos temporales, colaboraciones y campañas virales en redes sociales, lo que mantiene la conversación activa incluso en un mercado donde han aparecido muchísimas propuestas de hamburguesas gourmet con una apreciación superior”. Más que obsesionarse con ser la hamburguesería de moda, concluye, “Burger King ha competido y compite con un sistema muy sólido de marca, operaciones y presencia”.
