El giro de guion de Foster’s Hollywood: subidas de precio, cambios de carta y presión de la competencia
La marca de Alsea obtuvo buenos resultados en 2025, si bien muchos consumidores perciben que se encuentra en un terreno saturado y ha perdido el brillo de antaño
Poco después de que Foster’s Hollywood abriese su primer restaurante en Madrid en 1971, uno de los cuatro jóvenes propietarios declaró a la prensa que hasta entonces no existía en la capital “ningún restaurante que tuviera auténtica cocina americana”. En esos momentos iniciales, las especialidades que más destacaban en su local eran las hamburguesas, el solomillo, el entrecot y el café irlandés, una bomba caliente que combina café, whisky y nata.
Uno de los fundadores de este novedoso restaurante fue Stephen A. Unger, hijo del premiado productor de películas, distribuidor y exhibidor Oliver A. Unger. Stephen declaró a un periódico que, mientras que en Estados Unidos la hostelería se concebía como un servicio, “aquí es una profesión que yo, particularmente, admiro muchísimo, por su gran calidad y altura”. Algo distinto debió ver, el joven yankee, en los restauradores de la piel de toro.
De un local del centro de Madrid al gigante Alsea
En 1976, los fundadores vendieron su cadena, que pasaría a formar parte de un grupo de restauración que, a su vez, con el tiempo sería absorbido por otro más grande. A la par, la hostelería, a nivel mundial, experimentaría un lento pero inexorable proceso de homogeneización (liderado, precisamente, por las tendencias estadounidenses) que se ha acelerado en los últimos tiempos.

El joven Stephen encontraría hoy un panorama muy distinto. Alsea, la multinacional de origen mexicano que opera en España marcas como Vips, Starbucks y Foster's Hollywood, elevó un 5,9% sus ventas en Europa en el primer trimestre de 2026. De este modo, el grupo logró alcanzar los 292,8 millones de euros, impulsado por el desempeño positivo de todos los segmentos en España.
Buen rendimiento de Foster's Hollywood
Alsea celebró el buen rendimiento en España de los restaurantes de servicio completo, liderado por Foster's Hollywood, enseña que registró resultados positivos impulsada por el dinamismo del canal delivery.
Estos buenos números pueden resultar un tanto chocantes para algunos consumidores: Foster’s ya no es lo que era, y el cliente tampoco. La cadena ha pasado de ser el rey indiscutible de la experiencia americana en España a competir con muchísimas enseñas que elaboran hamburguesas de diversos tipos. A la par, Tony Roma's o SteakBurger disputan el terreno de las costillas, hay salsas hasta debajo de las piedras, y los aros de cebolla también están en Goiko o Friday’s.
Dudas en redes sociales
Hace dos años, un internauta anglosajón publicó en Reddit un comentario que generó multitud de reacciones. “He estado en un montón de lugares en este país tan bonito (...). Durante este tiempo me di cuenta de que todas las ciudades de tamaño mediano o más grandes tenían al menos uno de estos restaurantes Foster's Hollywood, que parece ser una cadena de restaurantes americanos”, comenzaba diciendo.

“Eso en sí no es raro, España es un país enorme con muchos turistas y la gente es libre de disfrutar de los restaurantes americanos (...) Pero cada uno de estos restaurantes SIEMPRE estaba vacío. En cada región, a cualquier hora del día y de la noche, el resultado siempre era el mismo: ni un alma a la vista. Creo que el único lugar donde vi a gente dentro de un Foster's Hollywood fue en Madrid, pero aún así no había mucha gente”, decía, atónito, este usuario.
@fosters_hollywood Ya puedes activar el #ModoBBQ ♬ sonido original - Foster’s Hollywood
“Durante años consiguió algo bastante difícil”
Su sensación no es una rara excepción. "Foster's es un caso que me genera curiosidad porque durante años consiguió algo bastante difícil: hacer que ir a comer unas costillas pareciera una pequeña experiencia. No era fast food, tenía otro rollo. Más americano, más auténtico, o al menos eso transmitía en los 90 y principios de los 2000”, cuenta a este medio Víctor Burgués, consultor experto en restauración y F&B.

Él mismo, prosigue, reflexionó sobre esto en esto más de una vez “pasando por el local que había en Balmes, en Barcelona, que acabó cerrando. El propio local ya lo decía todo: sensación de marca que se había quedado atrapada en otra época, sin acabar de renovarse ni hacia arriba ni hacia abajo”.
Ni por precio ni por experiencia
El problema, a su juicio, es que Foster's ha quedado en tierra de nadie. “Ya no pueden competir por precio con las cadenas rápidas, pero tampoco ofrecen algo lo suficientemente diferente como para justificar un ticket más alto. Y eso hoy se nota mucho, porque el cliente compara bastante más que antes: el producto, el local, la experiencia, la coherencia de todo junto”, arguye.
“Antes, Foster's casi monopolizaba ese espacio del casual dining americano en España. Ahora ese mismo espacio está lleno de operadores más pequeños, más especializados, que conectan mejor con lo que la gente busca hoy y saben moverse en redes. Eso les ha comido terreno de forma bastante silenciosa”, considera.

La inflación, problema silencioso
En términos similares se expresa Dryan Eats, creador de contenido enfocado en el sector gastronómico, concretamente en el análisis de comida rápida, franquicias internacionales y novedades de supermercados.
“Estamos viviendo un momento de inflación económica que está perjudicando de lleno a la expansión y consolidación de propuestas en hostelería. Todas en general (ya vimos recientemente la noticia sobre la caída de tickets de AmRest, dueño KFC y La Tagliatella) y para el casual dinner en particular”, argumenta.
Subida del ticket medio
En un contexto en el que muchos jóvenes emancipados dedican un porcentaje sangrante de su salario a pagar el alquiler, las salidas a restaurantes se recortan. Y en Foster's Hollywood, estima, el ticket medio por persona ya supera los 25 euros.

“Ante un ticket más caro, los consumidores están siendo más selectos cuando eligen dónde comer y priorizan experiencias por encima de sabores porque cada visita tiene que devolverles más. Nuevos conceptos de fine casual como Saona o grupo Voltereta están ganando cuota por aportar a los clientes una sensación de mayor calidad en la elaboración y por ofrecer un contexto que permite generar y compartir contenidos. Ahora es tan necesario disfrutar lo que comes como compartirlo”, resalta el creador de contenido.
Cambios profundos en la carta
“Llevo tiempo sin ir a Foster's Hollywood pero me consta que realizaron un cambio de carta profundo apoyándose en técnicas de neuroimagen”, expone Dryan. “Han sido conocidos por sus costillares y recientemente han lanzado la campaña de New American Barbecue intentando volver a capturar esa esencia”, valora.
@fosters_hollywood ¿Y tú? ¿Qué nivel eres en Club·by ?🙂↕️
♬ sonido original - Foster’s Hollywood
Lo cierto es que, en los últimos años, la enseña ha implementado cambios significativos. “Nuestro target principal son los jóvenes de 25 a 35 años. Para conectar con ellos, hemos renovado durante los dos últimos años toda nuestra carta”, declaró Elena Campo, Marketing Manager de Foster’s Hollywood, a Marketing directo en marzo de 2025.
Apuesta por los desayunos
Así, han incorporado nuevas hamburguesas, una gama de pollo frito e incluso se han adentrado en el segmento de los desayunos, desdibujando un tanto el recuerdo de aquellas cenas de cine.

“La apuesta por los desayunos o la renovación de carta tiene su lógica si buscas ampliar ocasiones de consumo. Pero en restauración, cuando una marca intenta abarcar demasiado sin tener claro qué es, el riesgo es precisamente ese: dejar de ser reconocible”, advierte Burgués. El público ha cambiado, y toca trabajar el guión para rodar una secuela que seduzca.

