LoAlto, filosofía de mínima intervención para traducir un paraje en un trago
La bodega boutique de Murviedro, ubicada a unos 25 kilómetros de Requena, produce unas 40.000 botellas anuales
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Juanjo Muñoz habla apasionadamente de los suelos calcáreos, de la influencia del viento del Mediterráneo que llega para acariciar sus viñedos, de las notas de hinojo que iluminan el paladar o de la cobertura vegetal que en una de sus parcelas teje este “paisaje habitado”; pero después menciona algo que no aporta matices de sabor o aroma ni se puede capturar, en modo alguno, dentro de una botella: “Aquí hay una energía muy especial, porque esto antes era un ermita”, cuenta, más sonriente que solemne.
LoAlto es una cosa y la otra: el respeto por el territorio y la excelencia técnica y también un chispazo de encanto, de magnetismo. Lo que antes era la ermita es hoy una casa solariega convertida en el edificio principal de LoAlto, la bodega boutique de Murviedro que se encuentra encaramada a una colina situada a unos 25 kilómetros de Requena. El entorno es agreste y la altitud asciende a 750 metros.
El idioma del paraje
Muñoz es, por supuesto, el enólogo, pero casi parece un traductor empeñado en aprender a fondo el idioma del paraje: toda la semántica y la fonética de los pinos, el romero, las variaciones del clima o las características de los minerales para traducirla después en sus vinos monovarietales, seductores y elegantes. No es uno de esos enólogos snobs (“ególogo”, bromea) que se pasan de mística, sino un ingeniero técnico agrícola enamorado del entorno.

En su página web, LoAlto explica que el proyecto está basado en el cultivo ecológico con prácticas de viticultura sostenibles con el medio ambiente. Del total de 150 hectáreas de la finca, 60 hectáreas son viñedos y 30 hectáreas de almendros, “rodeadas por 60 hectáreas de masa forestal que hacen del lugar un paraje único”.
Mínima intervención
El sistema de elaboración es de “mínima intervención”, mientras que el abonado de tipo orgánico de origen animal con preparados biodinámicos tiene la finalidad de revitalizar el suelo. La biodiversidad no es un obstáculo, sino algo que abrazar.

A pesar de que la comarca Utiel-Requena es una zona de enorme tradición vitivinícola, los vinos de LoAlto no están adscritos a la D.O., y resulta bastante atinado. No porque no sean suficientemente buenos, sino porque LoAlto, cerca del Parque Natural de Las Hoces del Cabriel, parece física y emocionalmente aislado, ensimismado, como un refugio a medio camino entre el espíritu mediterráneo y la humildad manchega. El propio logo tiene algo de mapa: dos círculos concéntricos y distintas secciones que representan las parcelas.
Uva Tardana
LoAlto trabaja Bobal, Garnacha, Tardana, Garnacha Blanca y Garnacha Tinta. Al respecto, uno de sus vinos más especiales es Loalto_Tardana, elaborado precisamente con una variedad autóctona de la zona, con uvas de hollejo grueso y ciclo largo, “muy bien aclimatada al ecosistema del interior de la provincia de Valencia a más de 700 metros sobre el nivel del mar”.
La vendimia, explica la compañía, se realiza a mano en cajas de 15 kilos. La fermentación espontánea, con levaduras silvestres, se lleva a cabo en depósitos de acero inoxidable y futres de roble de gran capacidad, en los que ha reposado con sus lías finas. Tiene una graduación alcohólica del 11%, lo que resutla bastante adecuado para ciertas tendencias de consumo actuales.

Bobal
Por su parte, Loalto_Bobal es de un color rojo intenso con reflejos violáceos, y regala un aroma intenso a frutas rojas. En el paladar cuenta con un “final evocador”. “Sus taninos de grano fino dan forma al paladar, equilibrado, jugoso y apetitoso”, promete la compañía.
Estos son los cinco vinos que se pueden comprar directamente en la página web de LoAlto:
- LoAlto G_ Parcela Guindal (100% garnacha tinta): 21 euros
- LoAlto A_ Parcela Álamos (100% garnacha blanca): 21 euros
- LoAlto_Garnacha (100% garnacha): 13,30 euros
- LoAlto_Tardana (100% tardana): 13,30 euros
- LoAlto_Bobal (100% bobal): 13,30 euros

Inmersión en el entorno
Los que quieran disfrutar de una inmersión total en el entorno y levantarse rodeados de un mar de viñedos pueden alquilar la vivienda al completo: 5 habitaciones dobles, con baños privados, durante dos noches como mínimo.
Así, LoAlto brinda un refugio donde la altura geográfica cede el protagonismo a algo mucho más elevado: la conexión plena con el aquí y el ahora.

