Lo más buscado en Mercadona: sin azúcares añadidos y bajos en calorías, así son los deliciosos bocados de nata para cuidar la línea

Mercadona recupera el sabor de los veranos de tu infancia con su sándwich de nata sin azúcares añadidos perfecto para los consumidores que miran por su salud y buscan cuidarse un poco mientras disfrutan

Una consumidora y el sándwich sabor nata Hacendado sin azúcares añadidos a la venta en Mercadona / Fotomontaje CONSUMIDOR GLOBAL
Una consumidora y el sándwich sabor nata Hacendado sin azúcares añadidos a la venta en Mercadona / Fotomontaje CONSUMIDOR GLOBAL

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Hay sabores que no necesitan presentación. Basta con abrir el envoltorio, sostener el helado entre las manos y dar el primer bocado para que aparezcan recuerdos de tardes largas, piscinas municipales, sobremesas familiares y vacaciones en casa de los abuelos. El sándwich de nata es uno de esos clásicos del verano, un producto sencillo que ha acompañado a varias generaciones y que ahora Mercadona ofrece en una versión sin azúcares añadidos y con menos calorías que su alternativa tradicional.

El helado sándwich sabor nata de Hacendado sin azúcares añadidos aporta 121 calorías por unidad de 56 gramos. La versión clásica, también de nata, alcanza las 146 calorías por pieza. La diferencia es de 25 calorías por unidad, una reducción moderada pero relevante para quienes buscan controlar la ingesta energética sin renunciar a un capricho tan asociado al verano.

El nuevo helado sándwich sabor nata de Mercadona

La diferencia más llamativa se encuentra en el contenido de azúcares. El nuevo formato aporta 5 gramos por cada 100 gramos, frente a los 23 gramos que figuran en el producto convencional. Si se compara por unidad, el sándwich sin azúcares añadidos contiene alrededor de 2,8 gramos de azúcares, mientras que el clásico aporta unos 12 gramos.

Helado sándwich sabor nata Hacendado sin azúcares añadidos/ MERCADONA

Helado sándwich sabor nata Hacendado sin azúcares añadidos / MERCADONA

Conviene recordar que la expresión “sin azúcares añadidos” no significa que el alimento esté completamente libre de azúcar, ya que puede contener los azúcares presentes de forma natural en sus ingredientes.

El formato de siempre que funciona verano tras verano

La propuesta mantiene la esencia del producto tradicional: dos galletas rectangulares que envuelven una capa de helado de nata. Su formato resulta reconocible, cómodo y fácil de servir, especialmente en reuniones familiares o meriendas con niños.

Helado sándwich sabor nata Hacendado/ MERCADONA
Helado sándwich sabor nata Hacendado / MERCADONA

La caja incluye ocho unidades y conserva esa imagen de postre cotidiano, alejado de elaboraciones complejas y pensado para disfrutar directamente del congelador. Es, en definitiva, uno de esos productos que no necesitan cubiertos ni preparación en una copa y que funcionan como una solución rápida para cerrar una comida o refrescar una tarde calurosa.

Valores nutricionales por cada unidad

Según la información nutricional del envase, cada pieza aporta 3,6 gramos de grasa, 22 gramos de hidratos de carbono, 3,4 gramos de fibra y 3 gramos de proteínas. También contiene 0,21 gramos de sal por unidad.

El uso de polialcoholes permite reducir la cantidad de azúcares añadidos, aunque su consumo excesivo puede provocar molestias digestivas en algunas personas. Por este motivo, la moderación sigue siendo la recomendación más sensata, incluso cuando se trata de una versión con un perfil nutricional más contenido.

Un helado ligado a la memoria familiar y a la infancia

Más allá de su composición, el atractivo de este helado está en su capacidad para despertar nostalgia. Durante décadas, el sándwich de nata ha sido uno de los protagonistas de los congeladores domésticos. Era el premio después de una mañana de playa, el postre improvisado tras una comida con primos o la merienda que se repartía al caer la tarde, cuando el calor empezaba a dar una tregua.

Una niña comiendo un sándwich de nata/ CANVA
Una niña comiendo un sándwich de nata/ CANVA

Su combinación de galleta blanda y crema helada forma parte de una memoria colectiva vinculada a los veranos familiares. Para muchos consumidores, su sabor recuerda a las vacaciones escolares que duraban todo el verano, a las visitas a casa de los abuelos y a esos días en los que el tiempo parecía avanzar más despacio.

Una versión adaptada a nuevos hábitos

La versión sin azúcares añadidos busca conservar ese componente emocional adaptándolo a nuevas preferencias de consumo. Cada vez más compradores revisan las etiquetas, comparan calorías y prestan atención a la cantidad de azúcar de los productos. En este contexto, una alternativa con 121 calorías y una reducción importante de azúcares puede encajar en una alimentación equilibrada, siempre que se consuma de manera ocasional y dentro de un conjunto de hábitos saludables.

@riicardgarcia

es un helado sencillo pero muy bueno

♬ sonido original - Ricard Garcia

Esto no convierte al helado en una opción equivalente a una pieza de fruta o un yogur natural. Sigue siendo un producto dulce y procesado, destinado principalmente al disfrute.

Un clásico actualizado

Para muchos consumidores, la clave estará precisamente en ese equilibrio entre placer y moderación. Mercadona no reinventa el sándwich de nata, sino que lo actualiza. Mantiene el aspecto, el formato y la sensación de un helado de toda la vida, pero reduce las calorías y, sobre todo, el contenido de azúcares frente al clásico.

El resultado es un postre que mira al presente sin romper con el pasado. Un helado que puede volver a estar en la mesa después de una comida de verano, entre conversaciones familiares y ventanas abiertas, recordando que algunos de los sabores más sencillos son también los que guardan más historias.

Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora