Marta Lozano, diputada: "Solo el 1% logra entradas para piscinas públicas en Madrid"

La política del partido Más Madrid denuncia que la capital es una de las ciudades con menos instalaciones de baño por habitante y que solo se han inaugurado tres piscinas en los últimos 30 años

La piscina municipal de Puerta de Hierro / Matias Chiofalo - EP
La piscina municipal de Puerta de Hierro / Matias Chiofalo - EP

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La experiencia de Marta Lozano, diputada de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, refleja la realidad que afrontan miles de madrileños en plena ola de calor. "El pasado 6 de julio quise ir a la piscina, pero estaba todo agotado. Si quieres ir el mismo día, no hay entradas", relata a Consumidor Global.

"O recorres media ciudad en busca de una piscina con plazas libres o te pasas varios días pendiente de la aplicación del Ayuntamiento para conseguir una reserva. Y, si finalmente entras, olvídate de encontrar un sitio donde poner la toalla", resume la política. 

Madrid, la ciudad con menos piscinas por habitante

"Madrid es una de las ciudades con menos piscinas públicas por habitante, solo por detrás de Sevilla", sostiene Lozano. Los datos respaldan su diagnóstico. Con una población alrededor de 3,5 millones de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la capital dispone de 25 piscinas municipales de verano, lo que supone una ratio aproximada de una instalación por cada, aproximadamente, 140.000 vecinos.

La escasez, además, no se reparte de forma homogénea. "Hay cinco distritos que no tienen ni siquiera una piscina municipal", subraya la diputada. En efecto, la configuración urbana de la almendra central ha dejado sin este tipo de equipamientos a distritos como Centro, Chamberí, Salamanca, Tetuán y Chamartín, obligando a miles de residentes a desplazarse a otros barrios para acceder a una piscina pública.

Agotadas las entradas para el 6 de julio   CEDIDA
Agotadas las entradas para el 6 de julio / CEDIDA

La comparación con otras grandes ciudades pone aún más de relieve el desequilibrio. Zaragoza, con 727.475 habitantes, según el último padrón municipal, cuenta con 22 centros deportivos municipales con piscinas de verano, lo que equivale a una piscina por cada 33.067 habitantes. En términos proporcionales, la capital aragonesa ofrece una cobertura casi cinco veces superior a la de Madrid.

La regulación de las entradas

"Desde 2020, el año de la pandemia, se aprovechó para hacer una especie de regulación de las entradas que, evidentemente, juega en contra del ciudadano", denuncia Lozano. 

"Ya no puedes improvisar lo que antes se hacía de ir a la piscina sin más. Si por lo que sea no lo puedes programar —porque estás trabajando o por mil motivos—, tienes que andar buscando dónde puedes tener una plaza libre y hacerte 20 kilómetros para irte a la otra punta de Madrid. Te tienes que llegar a hacer la maleta prácticamente e irte a peregrinar".

'Madrid no es ciudad para chapuzones'

Según el informe Madrid no es ciudad para chapuzones, elaborado por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), la red actual solo ofrece entre 35.000 y 52.000 entradas diarias (según la contabilización de turnos). 

Esto significa que apenas se cubre al 1,5% de la población total de la capital, generando una saturación inevitable durante las olas de calor.

Las piscinas cubiertas están cerradas en julio y agosto

"Yo misma quería ir la tarde del 6 de julio a la piscina de la Casa de Campo, que es la que me queda cerca. No había entradas. Miré para el día siguiente, tampoco. Después probé con las piscinas cubiertas y descubrí que estaban cerradas por mantenimiento", resalta. 

Prácticamente toda la red de piscinas cubiertas del municipio permanece cerrada durante los meses de julio y agosto. Por normativa técnica y de salubridad (Real Decreto 742/2013), estas instalaciones requieren labores anuales de vaciado, limpieza profunda y desinfección. El Ayuntamiento aprovecha los meses de julio y agosto para realizar estas paradas técnicas en casi todos sus centros. "Solo hay dos piscinas cubiertas que están abiertas en Madrid", señala Lozano.

La diputada de Más Madrid, Marta Lozano / Alejandro Martínez Vélez - EP
La diputada de Más Madrid, Marta Lozano / Alejandro Martínez Vélez - EP

Un modelo de piscinas privadas

Más allá de la dificultad para conseguir entrada, la diputada denuncia también la masificación de las instalaciones. "Si consigues entrar, ya no puedes nadar. Olvídate. Hay tantísima gente que no puedes ni poner tu toalla", describe Lozano. "Están pensadas para llegar, meterte y salir corriendo, porque no hay espacios para poder estar", añade.

"Se ha privatizado y el modelo son las urbanizaciones que tienen piscina. Si tienes tu piscina privada, pues ya está", denuncia la diputada por Más Madrid. 

Tres piscinas en 30 años

En 1989, bajo la alcaldía del socialista Juan Barranco, la capital contaba con 18 piscinas de verano. Un plan de choque de inversión deportiva diseñado en aquella época permitió inaugurar cuatro más en los primeros años noventa, elevando la red a 22 instalaciones. 

Desde mediados de los años 90, el número de piscinas públicas al aire libre ha pasado de 22 a 25. "En 30 años han construido tres piscinas para una población de 3,5 millones de habitantes", mientras que la población ha crecido significativamente y las temperaturas han aumentado. 

"Es una vergüenza que un municipio como Madrid, que presume de tener la renta más alta y el Producto Interior Bruto (PIB) más alto de toda España, esté en estas circunstancias en plena ola de calor", sentencia Lozano.

La propuesta para duplicar la red de piscinas

Frente a esta situación, el grupo parlamentario de Más Madrid ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en la Asamblea de Madrid para "reforzar la red de piscinas públicas en la Comunidad de Madrid".

La propuesta insta al Gobierno regional a poner en marcha, en colaboración con el Ayuntamiento, un Plan Extraordinario de Infraestructuras acuáticas públicas con el objetivo de duplicar el número de piscinas públicas. La PNL aboga por establecer criterios de reequilibrio territorial y vulnerabilidad climática, priorizando la construcción en barrios con mayor impacto de la isla de calor, menor renta por hogar y viviendas con peor aislamiento.

"Es una cosa como muy elemental", defiende Lozano. En aquellos distritos donde la construcción de nuevas piscinas fuera imposible por cuestiones técnicas, la propuesta plantea alternativas basadas en parques y juegos de agua. Además, la PNL exige garantizar amplias zonas de sombra vegetal, tanto en las instalaciones existentes como en las nuevas, "priorizando la sombra vegetal (árboles de hoja caduca, cubiertas verdes…) o en su defecto, sistemas artificiales".

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