El auge del 'sleep tourism': vacaciones para dormir mejor con programas de hasta 3.000 euros
Yoga, masajes, control del sueño y terapias antiestrés impulsan programas específicos en hoteles enfocados a mejorar el descanso de los huéspedes
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Dormir se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la sociedad actual. Según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el 48% de la población adulta española no tiene un sueño de calidad y el 50% reconoce tener dificultades para conciliar el sueño. Además, un 32% asegura despertarse con la sensación de no haber tenido un descanso reparador.
En este contexto ha surgido una tendencia turística en expansión: el denominado sleep tourism o turismo del sueño. Se trata de viajes y estancias concebidos específicamente para favorecer el descanso, una propuesta que gana terreno al calor del creciente interés por el bienestar y la preocupación por los problemas de sueño.
El descanso, nuevo motivo para viajar
"El sleep tourism está teniendo un gran auge", explica a Consumidor Global María Sampedro, psicóloga y propietaria de LibreMente Psicología. Según señala, esta tendencia va más allá de una moda dentro del sector wellness y responde a una necesidad cada vez más presente entre quienes no logran descansar adecuadamente en su día a día.
La especialista recuerda que dormir es una necesidad básica para la supervivencia y que durante el sueño se produce tanto una recuperación física como psicológica. "Es el momento en el que nuestro cerebro procesa todo lo que nos ha sucedido a lo largo del día y consolida aquello que hemos aprendido", señala.
Del yoga a la monitorización del sueño
Entre las propuestas que han surgido alrededor de esta tendencia se encuentra la del hotel Six Senses Ibiza. El establecimiento ofrece experiencias centradas exclusivamente en mejorar el descanso de los huéspedes mediante programas de tres, cinco o siete días de duración.
Las estancias incluyen distintas actividades relacionadas con el bienestar, como sesiones de yoga, masajes o monitorización del sueño. El objetivo es crear un entorno favorable para el descanso y ayudar a los clientes a desconectar de las exigencias de la rutina cotidiana.
Retiros de una semana para combatir el estrés
El hotel SHA Wellness también cuenta con un programa específico orientado al descanso. Se trata de un retiro de siete días cuyo precio para una persona asciende a 2.560 euros e incluye un plan de nutrición, actividad física, masajes y terapias antiestrés.
Por su parte, ZEM Wellness Clinic Altea, una clínica privada especializada en programas de salud, ofrece distintas propuestas enfocadas a mejorar la calidad del sueño. Entre ellas figura ZEM Essentials, con precios desde 2.500 euros por persona para tres noches y 3.300 euros para siete noches.
Beneficios reales pero limitados en el tiempo
La doctora Estela Lladó de la clínica Monarka y especialista en neurociencia y longevidad, considera que este tipo de experiencias pueden mejorar de forma notable la calidad del sueño durante la estancia. Según explica a este medio, varias noches de descanso profundo ayudan a reducir la deuda de sueño acumulada, disminuyen los niveles de cortisol y favorecen el estado de ánimo y la función cognitiva.
Sin embargo, advierte de que esos efectos suelen ser temporales. "El sueño está gobernado en buena parte por nuestros hábitos diarios", señala. Horarios irregulares, estrés, pantallas, consumo de cafeína o alcohol son algunos de los factores que condicionan el descanso y que vuelven a aparecer una vez finaliza el viaje.
La presión por dormir mejor
Los expertos también alertan de que la creciente preocupación por dormir bien puede generar efectos contraproducentes. María Sampedro explica que el sueño corre el riesgo de convertirse en una actividad más sometida a la lógica de la productividad y el rendimiento.
"La presión por aprovechar unas vacaciones para dormir puede convertirse en una fuente adicional de ansiedad", afirma. Una reflexión que comparte Lladó, quien recuerda que el turismo del sueño no constituye un tratamiento para el insomnio ni para otros trastornos del descanso. Ambas especialistas coinciden en que estas experiencias pueden ser útiles como punto de partida para adoptar hábitos más saludables, pero no sustituyen un abordaje profesional cuando existe un problema de sueño consolidado.
¿Bienestar o estrategia comercial?
María Sampedro considera que el auge del turismo del sueño tiene una explicación que va más allá de la preocupación por el descanso. A su juicio, existe también un importante componente comercial alrededor de una necesidad cada vez más presente entre la población. "Hay una parte de marketing. Está muy bien que queramos cuidar nuestra salud, pero hacer negocio extremo de ella no es lo más apropiado", afirma.
La psicóloga reconoce que muchos de estos establecimientos cuidan aspectos que favorecen objetivamente el sueño, como el silencio, la oscuridad, la temperatura adecuada o la reducción de estímulos. Sin embargo, advierte de que un hotel no puede resolver por sí solo los problemas de descanso cuando estos están relacionados con la ansiedad, el estrés o unos hábitos inadecuados. "El sueño no es un lujo que se compra en un hotel, es una función biológica fundamental que cuando falla de manera sostenida requiere y merece la misma atención que cualquier otro problema de salud", subraya.
Dormir mejor sin gastar miles de euros
Para quienes buscan mejorar su descanso durante las vacaciones, Lladó recuerda que muchas de las medidas que ofrecen los establecimientos especializados pueden aplicarse sin necesidad de acudir a un retiro. Mantener horarios relativamente estables, exponerse a la luz natural por la mañana y reducir la exposición a pantallas durante la noche son algunas de las recomendaciones básicas.
La especialista también aconseja recurrir a soluciones sencillas como utilizar antifaz o tapones para los oídos, mantener una habitación fresca, moderar el consumo de alcohol y cafeína y evitar las cenas copiosas antes de acostarse. "Y un consejo sencillo al reservar alojamiento: elegir por tranquilidad de la zona, no por la piscina", concluye.

