Vuélvete Local, el mapa para encontrar tiendas de barrio: "Ya cansa comprar en Amazon"

Una aplicación acaba de nacer para desafiar a los gigantes del comercio electrónico y poner al alcance de los usuarios los locales ocultos del vecindario

Sara Palazón y Lara Fernández de Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ
Sara Palazón y Lara Fernández de Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ

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Ayer cerró una panadería en un sitio al que antes se le podía llamar barrio. Porque, como dicen las tres mujeres que hay detrás de Vuélvete Local, “un barrio lleno de franquicias no es un barrio, sino un sitio de paso”. En las ciudades cada vez hay más sitios de paso, con las mismas tiendas y los mismos escaparates repetidos calle tras calle. 

Hoy comienzan las obras de un Vivari, esa cadena de macropanaderías que se apodera de las esquinas. Mientras los alquileres suben y el consumo digital se acelera, muchos comercios intentan no desaparecer de la geografía. En este marco, la aplicación, Vuélvete Local, acaba de nacer para conectar a vecinos y pequeños negocios a través de un mapa interactivo. 

Las tres mujeres

Detrás de esta iniciativa, hay tres mujeres: Lara Fernández, Sara Palazón y Laia Martín. Empezó como una necesidad personal y ha terminado convirtiéndose en una comunidad de más de 200 comercios que quiere devolver visibilidad a tiendas, artesanos y proyectos locales frente a gigantes como Amazon, Shein y las franquicias omnipresentes. 

Consumidor Global con sus fundadoras sobre barrios sin identidad, consumo consciente y la posibilidad —todavía real— de salvar el comercio de toda la vida.

Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ
Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ

--Vuélvete Local nace en un momento en el que muchos barrios sienten que están perdiendo identidad comercial. ¿Cuál fue el momento en el que pensasteis: “hay que hacer algo”?

--El proyecto lo empecé hace algo más de un año –habla Lara– y nace bastante de una experiencia personal. Yo soy de Asturias, de Gijón, y allí crecí comprando en las tiendas del barrio. Conocías a quien llevaba la tienda, eran vecinos, padres de amigos, sitios a los que había ido mi familia durante generaciones. Había mucha comunidad.

--¿Y qué pasó?

--Pues pasó que me mudé a Barcelona y noté muchísimo el cambio. De repente era como: “¿Dónde compro ahora?”. Pero no solo comprar. También sentirte parte del barrio. Me sentía bastante aislada. Trabajaba y estudiaba al mismo tiempo, no tenía tiempo para perderme por las calles descubriendo sitios, y pensé que a mí misma me habría venido muy bien tener una herramienta así. Un sitio donde descubrir comercios, productos y también actividades culturales para conocer el barrio. 

Porque para nosotras hacer barrio no es solo comprar. También es encontrarte con gente, conocer quién hay detrás de cada negocio y sentir que formas parte de algo.

--Más que una app de consumo, parece casi una herramienta contra la soledad urbana. 

--Totalmente. Hay mucha gente que llega a una ciudad nueva y acaba relacionándose solo con el trabajo o con el móvil. Antes el comercio también era un punto de encuentro. Tú ibas a comprar el pan y hablabas con alguien. Ahora muchas veces hacemos todo desde casa y eso cambia muchísimo la manera en la que vivimos en los barrios.

--¿Cómo funciona exactamente Vuélvete Local?

--La plataforma tiene varias partes. Puedes descubrir comercios en un mapa interactivo –habla Sara–, buscar productos concretos en el marketplace o entrar en una sección de eventos culturales relacionados con pequeños negocios. Por ejemplo, tenemos tiendas que organizan talleres de costura, cafeterías que hacen conciertos pequeños o espacios donde artistas emergentes hacen eventos. 

--Sin colaborar con franquicias.

--Sí. Excluimos franquicias y grandes cadenas porque queríamos priorizar proyectos realmente independientes. Muchas veces trabajamos con gente que hace artesanía, producción local o prácticas sostenibles. No todo tiene que ser kilómetro cero perfecto, pero sí que haya una ética y una implicación real detrás.

--Cada semana vemos persianas bajar para siempre. Más allá de la nostalgia, ¿qué pierde un vecino cuando desaparece la tienda de su calle?

--Se pierde identidad, cultura, tejido social. Un barrio sin comercio local acaba siendo un sitio de paso. Y también desaparecen relaciones humanas muy importantes. Por eso nosotras nunca quisimos construir una plataforma pensada únicamente para vender online. De hecho, priorizamos justo lo contrario: que la gente descubra el comercio en la app y luego baje a la tienda. Que conozca a la persona que hay detrás, que vea el producto en persona y que vuelva a existir esa conexión.

Sara, Lara y Laia, las tres mujeres detrás de Vuélvete Local   CEDIDA
Sara, Lara y Laia, las tres mujeres detrás de Vuélvete Local / CEDIDA

--Muchas plataformas, como Glovo, empezaron prometiendo ayudar al pequeño comercio y terminaron ahogándolo con comisiones. ¿Cómo evitáis convertiros en aquello contra lo que lucháis?

--Era algo que teníamos clarísimo desde el principio. Trabajamos con suscripciones para los comercios porque creemos que es mucho más sostenible y justo para ellos. Las únicas comisiones que existen son las de la pasarela de pago, que ni siquiera nosotras gestionamos. No queremos que un pequeño comercio tenga que regalar parte de su margen cada vez que vende algo. Además, al trabajar por suscripción, podemos hacer otras cosas que van más allá del catálogo: campañas de visibilidad, eventos colectivos, reuniones entre comerciantes, acciones conjuntas… Queremos crear red, no solo transacciones.

--Os inspirasteis en iniciativas como ‘La tienda de la Vecina’. ¿Qué os cuentan los pequeños comercios sobre la realidad que viven hoy?

--Mucha soledad. Muchísima. Hay gente que lleva toda la vida con un negocio y siente que de repente ha desaparecido del mapa porque no sabe manejar redes sociales o porque no tiene recursos para competir digitalmente. También hay frustración. Nos dicen: “Yo hago las cosas bien, cuido el producto, innovo y organizo actividades, pero la gente sigue comprando en Amazon o en Shein. Hay una sensación de impotencia bastante fuerte.

--Sin embargo, también habláis mucho de ilusión y comunidad.

--Sí, porque también estamos viendo muchísimo apoyo. Hay historias muy bonitas. Comercios que gracias a un vídeo en redes han empezado a recibir pedidos de otras ciudades o gente joven que descubre talleres artesanos que jamás habría encontrado por su cuenta. La gente nos escribe diciendo: “Ya era hora de que existiera algo así” o “¿Cuándo llegáis a mi ciudad?”. Hay un cansancio bastante evidente hacia el consumo masivo. Ya cansa comprar en Amazon. 

--¿Qué comercios os han sorprendido más desde que lanzasteis el proyecto?

--Muchísimo la artesanía. Hay proyectos increíbles totalmente invisibilizados. Una chica que hace crochet artesanal y organiza quedadas de mujeres para tejer mientras toman vino; un chocolatero que fabrica chocolate desde el grano de cacao hasta la tableta y hace catas veganas; artesanos del Poble Espanyol que llevan treinta años trabajando oficios tradicionales y que mucha gente joven ni sabía que existían. Lo fuerte es darte cuenta de que no les falta talento ni calidad. Les falta visibilidad.

--¿Es un mito que comprar en pequeño comercio es mucho más caro?

--En muchos casos sí. Hay una percepción muy instalada de que lo local es carísimo y luego ves camisetas de grandes marcas, como Nike, a 60 euros y nadie se sorprende. Además, muchas plataformas grandes juegan con estrategias de marketing que hacen que parezca todo más barato de lo que realmente es: gastos de envío, compras mínimas, promociones constantes… Al final la diferencia no siempre es tan grande.También hay otra cuestión importante: el coste por uso. A veces compras cinco cosas baratas que duran dos meses, mientras que una pieza artesanal te dura años o incluso generaciones.

--¿Y vosotras? ¿Compráis todo en comercio local?

--No al 100%, sinceramente –confiesa Lara–. Hay cosas que todavía son difíciles de encontrar y por eso tampoco queremos ser punitivas ni moralistas. Entendemos perfectamente por qué mucha gente compra online. Precisamente por eso creamos la plataforma: para facilitar ese cambio. Si una persona quiere comprar una camisa blanca urgente, no puede recorrer veinte tiendas preguntando. Pero si entra en la app, ve quién la tiene y puede ir directa, cambia completamente la experiencia. No se trata de culpabilizar a nadie. Se trata de ponerlo más fácil.

Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ
La aplicación de Vuélvete Local / SIMÓN SÁNCHEZ

—¿Creéis que todavía se puede salvar el comercio de barrio?

–Queremos pensar que sí. No creo que volvamos exactamente al modelo de antes, pero sí necesitamos una especie de equilibrio. Ahora mismo hay unos pocos gigantes absorbiendo todo: las compras, las calles, la atención, el tiempo. Y lo bonito es que cuando das herramientas y visibilidad al pequeño comercio, la respuesta aparece. Los vecinos quieren conectar con algo real. Solo hacía falta volver a enseñárselo.