Bonnie Tyler en cinco canciones inolvidables

Su voz rasgada, inconfundible desde el primer verso, se apaga a los 75 años como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada

'Faster Than the Speed of Night', álbum de Bonnie Tyler / FLICKR
'Faster Than the Speed of Night', álbum de Bonnie Tyler / FLICKR

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El tiempo es implacable con la carne, pero a veces indulta a las voces. La de ella siempre sonó desgarrada y áspera. Ha muerto Bonnie Tyler. 

La cantante galesa, uno de los grandes iconos del pop y rock de los años ochenta, ha fallecido a los 75 años en un hospital de Portugal, según han confirmado fuentes familiares y la BBC. 

Un adiós que conmociona al mundo 

"La familia y el equipo de Bonnie están profundamente consternados al anunciar que Bonnie falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal como consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada", comunican las fuentes familiares.

La salud de la artista, nacida en Skewen (Gales) bajo el nombre de Gaynor Hopkins, se había deteriorado sensiblemente desde el pasado mes de mayo, cuando tuvo que ser intervenida de urgencia por una afección intestinal en territorio portugués y posteriormente ingresada en coma inducido. Tras semanas de complicación, la mítica intérprete ha dicho su adiós definitivo.

Aunque su era dorada en las listas de éxito se concentró entre finales de los setenta y mediados de los ochenta, Tyler dejó una huella imborrable a base de presencia escénica rockera y una personalidad camaleónica. Estas son las cinco canciones inolvidables para entender por qué Bonnie Tyler nunca ha dejado de emocionar.

1. 'Total Eclipse of the Heart' (1983)

Hablar de Bonnie Tyler es hablar de Total Eclipse of the Heart. Escrita por Jim Steinman (quien la concibió originalmente para un musical de Nosferatu e hizo rabiar a Meat Loaf por cedérsela a Tyler), es una obra cumbre del dramatismo pop. 

Cuenta con el piano de Roy Bittan y la batería de Max Weinberg, ambos de la E Street Band de Bruce Springsteen. Es uno de los pocos temas de los ochenta en superar los 1.000 millones de reproducciones en plataformas como Spotify y YouTube. Su enigmático y tenebroso videoclip, grabado en un antiguo manicomio gótico de Surrey, sigue generando rocambolescas teorías de fans.

2. 'It's a Heartache' (1977)

Antes de conquistar el planeta, Bonnie Tyler ya había encontrado el camino hacia el éxito con It's a Heartache. Antes de este tema, la voz de Bonnie era suave. Sin embargo, tras someterse a una operación para extirparle unos nódulos en la garganta y forzar las cuerdas vocales antes de tiempo, surgió esa raspera distintiva. En lugar de amedrentarse, potenció su nuevo tono y lanzó este himno.

Algunos recordarán su actuación en el mítico programa Aplauso. La canción llegó al número uno de ventas en la España de la Transición en 1978, convirtiéndose en su primer gran fenómeno de masas.

3. 'Holding Out for a Hero' (1984)

Pocas canciones han tenido una segunda vida tan espectacular como Holding Out for a Hero. Popularizada masivamente al incluirse en la banda sonora de la película Footloose, la canción demostró el poderío vocal de la galesa. 

En 2004 vivió un segundo e histórico aire de popularidad tras ser reinterpretada de forma memorable para la película de animación Shrek 2, enganchando a las nuevas generaciones.

4. 'Islands' (1987)

En plena década de los ochenta, Mike Oldfield buscaba repetir el éxito internacional que había logrado con Moonlight Shadow. Para ello recurrió a Bonnie Tyler.

El resultado fue Islands, un poderoso dueto que tuvo una acogida especialmente cálida en España, donde alcanzó el puesto 22 de las listas de ventas. Aunque nunca llegó al nivel de sus grandes clásicos, la canción mostró la capacidad de Tyler para adaptarse a otros registros sin perder la personalidad que la distinguía.

5. 'The Best' (1988) 

Muchos asocian este tema a Tina Turner, pero fue Bonnie Tyler quien la grabó por primera vez en 1988 para su álbum Hide Your Heart. 

Aunque en su momento apenas le dio rédito comercial —un año antes de que Turner la convirtiera en un himno global—, la interpretación original de Tyler muestra la faceta más pura y apasionada de su carrera.

Un corazón lleno de emoción

Hija de una familia humilde de seis hermanos y casada desde 1969 con el gerente de locales Robert Sullivan, Tyler nunca olvidó sus orígenes: "Me considero una chica de clase trabajadora y nunca he dejado de trabajar. Cuando me ofrecen espectáculos, acepto porque creo que a otras personas les encantaría. ¿Quién soy yo para decir que no?".

Esa cercanía y humildad la llevaron a no dejar jamás los escenarios. Incluso cuando la gran industria le dio la espalda —representó a Reino Unido en Eurovisión 2013 quedando en 15º lugar con Believe In Me—, ella continuó girando incansablemente.

Nos deja la melena rubia ondulada, el inolvidable cardado leonino y, sobre todo, la voz que demostró que el pop épico de los ochenta contenía un corazón lleno de emoción.