El Gobierno gasta 386.000 euros en Dmocracia, una falsa marca de moda promocionada por Marina Rivers
El Ejecutivo asegura que la intención es utilizar la moda como gancho para interesar a los jóvenes e iniciar un debate sobre los valores democráticos
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La moda funciona, en muchas ocasiones, como una declaración de intenciones. Cuando una persona se viste decide cómo quiere que el mundo la perciba, y también puede manifestar una postura política, social o cultural. Por ejemplo, Lacoste pasó de ser una marca elitista asociada a los clubs privados a ser adoptada por los raperos y representantes la cultura urbana.
El Gobierno es muy consciente del impacto de la estética, de modo que la Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha gastado 386.000 euros en la campaña de comunicación Dmocracia, en la que, con una ficticia marca de streetwear, se transmiten, en teoría, valores democráticos en las redes sociales.
Marina Rivers, promoción desde el Congreso
Para conectar con la Generación Z, el Ejecutivo contrató a unos 32 influencers, siendo Marina Rivers la de mayor impacto. La propia Rivers publicó un shooting posando con la ropa dentro del Congreso de los Diputados, algo que no hizo mucha gracia a multitud de ciudadanos, que entendieron que era poco elegante utilizar el templo de la soberanía nacional como escenario de una campaña gubernamental.
Con todo, la Secretaría de Estado de Memoria Democrática defiende que el presupuesto destinado es inferior al coste medio de las campañas institucionales del Gobierno. En concreto, los costes de producción han sido de 185.215 euros, mientras que el presupuesto máximo para la difusión en redes sociales es de 193.900 euros, el cual no se ha invertido aún del todo.

Las prendas no se comercializarán
Las prendas no se comercializarán. Se ha confeccionado únicamente una edición limitada, creada por el artista Bnomio, que se ha usado para la grabación de los anuncios y se utilizará también en actos y eventos de celebración del medio siglo de la actual etapa democrática, dentro del programa España en Libertad.
La producción de esas prendas costó 112.783 euros; el gasto en las sesiones fotográficas fue de 59.680 euros; el diseño y asesoría se hizo por 10.000 euros. Por último, en almacén, envío y tarjetas se emplearon 2.752 euros.
Utilizar la moda como gancho
A juicio del Gobierno, la intención no es frivolizar con la democracia, sino utilizar la moda como gancho para interesar a los jóvenes e iniciar un debate sobre los valores democráticos.
Además, han señalado que la sesión fotográfica que se realizó en el Congreso de los Diputados contó con la autorización de la Mesa parlamentaria, y que se mostró total respeto a la institución. La intención era mandar el mensaje de que los jóvenes de una nueva generación entran “con sus códigos” de vestimenta propios “en el lugar que les representa”.