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El nuevo mundo de la bodega Art Laietà en la Denominación de Origen más pequeña de España

El 'celler' de la Alta Alella (Barcelona) celebra 25 vendimias con unos vinos ecológicos, transparentes y salinos que luchan contra los estragos del cambio climático en el terruño

Teo Camino

Las vides, el mar y uno de los edificios de la bodega Art Laietà de la Alta Alella / TEO CAMINO

Nunca antes había oído hablar de la bodega Art Laietà, y aquí estoy, paseando entre sus viñedos, que se pierden camino del mar, una mañana laborable de casi verano, catando vinos. 

Nunca antes había estado aquí, y, nada más llegar, me entregan un sombrero y una copa, cuando empieza el canto de los pájaros, que vuela con la brisa y marida a la perfección con estos vinos de la Denominación de Origen (DO) Alella, la más pequeña de España, desde 2001.

El nuevo mundo de la bodega Art Laietà

Ahora se hace llamar Art Laietà, pero, hasta el año pasado, era conocida como Alta Alella. "Bienvenidos al nuevo mundo. Aquí vais a descubrir una manera diferente de entender el espumoso", asegura el fundador de esta bodega de vinos y cavas ecológicos, Josep Maria Pujol-Busquets.

Y el Master of Wine Álvaro Ribalta le secunda: "Lo que vamos a catar hoy merece todo el respeto por el trabajo que llevan haciendo durante 25 años en la DO Alella. Son actores independientes que buscan la excelencia en estos suelos de granito, arenosos, por donde el agua se escurre. Por eso tiene tanto mérito lo que hacen en la bodega Art Laietà".

Vinos que luchan contra el cambio climático

"Elaboran vinos muy transparentes, pero también de largas crianzas, con mucha personalidad, y luchan contra los elementos, más si cabe con el cambio climático", detalla el experto antes de iniciar la cata de una de las joyas de la corona, el AA 10 del 2014 de Alta Alella-Art Laietà, un cava Brut Nature Gran Reserva que se comercializa por alrededor de 100 euros la botella.

Desde el primer sorbo, se nota que es un vino especial. "Apreciamos la tercera crianza en los toques tostados y caramelizados. La influencia de estos azúcares hace que el vino desarrolle aromas que aportan estilo. Tiene un perfil complejo, como de fruta madura, tocando al membrillo", describe Ribalta. 

Un canto de amor al terruño

Estamos en un terruño 100% granítico que permite una acidez apta para la champanización, pero también para vinos blancos y tintos de calidad. Mireia Pujol-Busquets, segunda generación de Art Laietà, da buena prueba de ello durante la cata de tres vinos de su gama Celler de les aus (Bodegas de las aves).

Puput Pét-Nat 2025 (12,95 euros) es un vino floral, cremoso y fresco al mismo tiempo, elaborado con la variedad de uva ancestal Pansa Blanca, ideal para sustituir a la cerveza en un aperitivo. Tallarol 2025 (14 euros), por su parte, tiene un sabor más herbáceo, cítrico, refinado, de aroma envolvente, también con un marcado punto salino, característico de la variedad Pansa Blanca de la DO Alella, que lo hace perfecto para acompañar un arroz o un pescado. En Merla 2025 (19 euros), el tinto de la familia, hecho con la variedad Mataró (Monastrell), dominan las notas alicoradas, pero también aparecen las frutales, los taninos y lo salino.

Los tres, la abubilla, la curruca y el mirlo, entonan un canto de amor y respeto por el terruño.