En España, sólo uno de cada nueve restaurantes con estrella Michelin está liderado por una mujer, según datos de Chef’s Pencil. No obstante, más del 50% de la fuerza laboral de la hostelería reside en ellas.
Por este motivo, para visibilizar y conectar el talento gastronómico femenino, el club barcelonés Juno House apuesta por once proyectos capitaneados por mujeres en su nuevo restaurante.
Las bolas blancas de Juno House
El lanzamiento de Juno Kitchen ha tenido lugar este miércoles, 14 de octubre, en la antigua Farinera de Aribau, donde Juno tiene su sede, y ha reunido a las cocineras, reposteras, pescaderas, ceramistas, modistas y emprendedoras que se han ganado un lugar en la mesa del selecto club social y ejecutivo gracias a su trabajo.
Y las bolas blancas de Juno Kitchen son para: Patricia Gómez, sumiller de Bar del Pla; Carla Gili, cofundadora de Anècdota Rural; Núria de Frutos, de De Frutos Cerámica; Cristina Hu, fundadora de Café Lisu; Carme Sàbat, de Pastisseria Sàbat; Lluïsa Ripoll, gerente de Peix.cat y vicepresidenta del Mercat de la Boqueria; Fatoumata Sawaneh, fundadora de Nia; Marta Soldevila y Nagore Vitallé, cofundadoras de Bastida for Work; Valentina Pizzuti, fundadora de Valentina e Pasqualina; y Julia París, de Sobremesas.
Un restaurante con propósito
“El restaurante de Juno tenía que estar alineado con nuestro propósito, que consiste en dar visibilidad a chefs y referentes femeninas del sector”, apunta Beatriz de Vicente, directora general de Juno House.
Porque en la nueva etapa de Juno, este renovado restaurante ofrecerá un menú diario de cocina tradicional para compartir, pero también eventos profesionales pensados a medida para cada empresa. La idea es “conectar con personas que no te cruzas en tu día a día”. Entender la mesa “como un espacio donde compartir, generar oportunidades y sinergias: que una comida o una cena sea el comienzo de nuevas colaboraciones y vínculos”, añade De Vicente.
Una historia detrás de cada plato
En Juno Kitchen, el aceite procedente de los olivos centenarios de Carla y su padre, los tiramisús de Valentina cocinados según la receta de su abuela Pasqualina, el salmón fresco de Lluïsa, la bebida de hibisco de Fatoumata y las magdalenas de Carme, tercera generación de la Pastisseria Sàbat, lucen sobre los platos de cerámica hechos a mano por Núria.
“Con Juno Kitchen queremos que, además de descubrir un plato, un producto o un restaurante, las personas conozcan a la profesional que hay detrás y el proyecto que está impulsando”, resume De Vicente. Y no le falta razón, porque es así como los platos preparados descansan en los frigoríficos del supermercado y el acto de comer recobra su sentido.
Añadir Consumidor Global como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.