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Las 5 operaciones con más demora del Estado

Juanetes, próstata, amígdalas, artroscopia y varices son las intervenciones que acumulan mayores tiempos de espera en el conjunto del Sistema Nacional de Salud

Consumidor Global

Cirujanos intervienen en una operación / MEJORES DOCTORS

El tiempo que transcurre hasta entrar en quirófano es una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y uno de los grandes indicadores del estado de la sanidad pública en España. Las listas de espera quirúrgicas no solo miden el volumen de pacientes pendientes de intervención, sino también la capacidad del sistema para responder a la demanda asistencial y organizar sus recursos con eficacia.

No todas las operaciones sufren el mismo nivel de saturación. Las diferencias responden, en gran medida, al volumen de pacientes que requieren cada intervención, al grado de prioridad clínica asignado y a la organización de los recursos quirúrgicos disponibles. Muchas cirugías no suelen considerarse urgentes desde el punto de vista vital, lo que hace que se programen con menor prioridad frente a procedimientos oncológicos o cardiovasculares.

Más de cien días de demora

Según los últimos datos del Sistema de Listas de Espera (SISLE), cinco operaciones encabezan el ranking de mayor demora a nivel nacional: juanetes, próstata, amigdalectomía, artroscopia y cirugía de varices. Se trata de intervenciones frecuentes, asociadas a patologías crónicas y a una pérdida progresiva de calidad de vida, con el impacto que supone demorar su intervención en el bienestar de los pacientes.

Cirujanos practican una cirugía en un hospital / FREEPIK - stefamerpik

Cinco procedimientos superan ampliamente los 100 días de espera media a nivel nacional: la cirugía de juanetes acumula 141 días de media, la operación de próstata 124 días, la amigdalectomía 122, la artroscopia 120 y la cirugía de varices 119. Sin embargo, el mapa sanitario no es homogéneo. Hay comunidades autónomas que consiguen rebajar de forma considerable la media nacional en este tipo de intervenciones, lo que evidencia que existen grandes diferencias en la organización y capacidad resolutiva de los sistemas sanitarios entre regiones. La Comunidad de Madrid (CAM) destaca por presentar tiempos de espera sensiblemente inferiores a la media estatal, a pesar de soportar una mayor carga asistencial.

En Madrid dos meses menos de espera

La diferencia no es menor: en algunas de estas intervenciones, la reducción en la CAM supera los dos meses respecto a la media nacional. Operarse de juanetes en Madrid puede realizarse hasta 88 días antes que en el conjunto del Estado; en el caso de la cirugía de próstata, la ventaja es de 64 días; en las amigdalectomías, de 73; en las artroscopias, de 70; y en la intervención de varices, de 49.

El contraste no solo se aprecia entre Madrid y la media nacional. En otras comunidades autónomas, los tiempos no solo no se reducen, sino que se amplían de forma significativa. En la cirugía de juanetes, por ejemplo, la espera alcanza los 205 días en Extremadura, los 187 en Aragón y los 174 en Cantabria, muy por encima de la media estatal. En las intervenciones de próstata, los plazos se elevan hasta los 236 días de Extremadura, los 186 de Aragón y los 178 de Cataluña.

La situación se repite para el resto de procedimientos. En amigdalectomía, la demora puede llegar a 219 días en Aragón, 171 en Cataluña o 135 en Castilla-La Mancha. En el caso de las varices, Cataluña registra 170 días de espera, Aragón 135 y Andalucía 122.

Estos datos dibujan un mapa sanitario con diferencias territoriales muy marcadas, donde el lugar de residencia condiciona de manera notable el tiempo que un paciente debe esperar para someterse a una operación. Madrid, con 49 días es la comunidad con los mejores datos de espera para intervenciones quirúrgicas de toda España, muy por debajo de la media nacional que asciende a 118 días.

Un modelo de colaboración público-privada que funciona

La CAM tiene en la colaboración público-privada un sistema de apoyo entre hospitales que permite aligerar la carga asistencial de los centros públicos que soportan más presión asistencial. Un modelo que tiene su buque insignia en la Fundación Jiménez Díaz.

Profesionales en el pasillo de un hospital / FREEPIK

La menor demora registrada en los hospitales madrileños apunta a una mayor capacidad resolutiva, y una mejor organización de los recursos quirúrgicos o a la combinación de ambos factores. Para los pacientes, la consecuencia es clara: operarse antes no solo reduce el tiempo de espera, sino también el impacto físico, emocional y laboral que supone convivir durante meses con una patología pendiente de solución.

Las diferencias entre comunidades ponen de relieve la desigualdad territorial en el acceso a determinadas intervenciones quirúrgicas y vuelve a situar el foco en cómo hacer más eficiente el sistema y avanzar hacia una sanidad más ágil y equitativa en todo el territorio. En un contexto en el que la demanda asistencial sigue creciendo y el envejecimiento de la población presiona cada vez más los recursos disponibles, reducir las listas de espera se ha convertido en un reto estructural. La comparación entre modelos organizativos, la optimización de los quirófanos y la colaboración entre centros públicos y concertados aparecen así como algunas de las palancas clave para acortar plazos y garantizar que el código postal no determine cuánto tiempo debe esperar un paciente para recuperar su calidad de vida.