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Hipermetropía: cuáles son los síntomas, las causas y los tratamientos más recomendados

Se trata de un defecto visual bastante común que afecta a la capacidad del ojo para enfocar objetos cercanos con claridad

Ana Carrasco González

Una persona con hipermetropía acude al oftalmólogo / PEXELS

La hipermetropía es un defecto visual bastante común que afecta a la capacidad del ojo para enfocar objetos cercanos con claridad. De esta manera, las personas que la padecen experimentan una visión más clara de objetos lejanos que de aquellos que están cerca. Según datos que maneja General Óptica, se trata del cuarto problema de salud visual en España y afecta a casi el 40% de la población.

En un ojo normal, la luz que entra se enfoca directamente sobre la retina, generando una imagen nítida. Sin embargo, en el caso de la hipermetropía la luz se enfoca detrás de la retina, creando una imagen borrosa de los objetos cercanos. Puede estar provocada por varias causas, relacionadas principalmente con la anatomía del ojo, los expertos de General Optica nos muestran las principales. 

Las principales causas de la hipermetropía

Según los expertos estas son las principales causas: 

- Longitud del globo ocular. En los ojos hipermétropes, el globo ocular puede ser más corto de lo normal. Esta variación anatómica afecta a la manera en que la luz se enfoca en la retina, y el resultado es una visión borrosa de objetos cercanos.

- Córnea más plana. En casos de hipermetropía, la córnea puede tener una curvatura insuficiente, lo que contribuye a que la luz se enfoque más allá de la retina.

- Factores genéticos. Si una persona tiene antecedentes familiares con esta condición visual, es más probable que la desarrolle.

Establecimiento General Óptica / JESÚS HELLÍN - EP

Las causas pueden variar de una persona a otra y, en algunos casos, la hipermetropía puede estar presente desde el nacimiento, mientras que en otros puede desarrollarse con el tiempo. La comprensión de estas causas es esencial para abordar la hipermetropía de manera efectiva y personalizada.

¿Cuáles son los síntomas?

La hipermetropía se manifiesta a través de un amplio abanico de síntomas que pueden variar en intensidad de una persona a otra. José Ramón García Baena, óptico-optometrista a cargo de Lentes Oftálmicas en el Departamento de Salud Visual de General Optica nos comenta los principales:

1. Visión borrosa de cerca. Dificultades a la hora de leer un libro, ver la pantalla del móvil u otras acciones que requieran actividades que requieren de un enfoque visual cercano.

2. Fatiga ocular. Los hipermétropes experimentan fatiga ocular después de realizar tareas que requieren de un esfuerzo visual sostenido, como una lectura prolongada o una jornada de trabajo frente al ordenador.

3. Dolores de cabeza. La tensión ocular causada por el esfuerzo constante para enfocar objetos cercanos puede derivar en dolores de cabeza, que suelen ser frontales y empeorar a lo largo del día.

4. Dificultad en tareas de cerca. Realizar actividades cotidianas como escribir, coser o trabajar en proyectos que requieren una visión de cerca puede ser todo un reto para quienes tienen hipermetropía.

5. Tendencia a entrecerrar los ojos. Quienes sufren de hipermetropía a menudo tienden a entrecerrar los ojos al intentar enfocar objetos cercanos. Este gesto es una respuesta natural para intentar mejorar la visión.

6. Ojos secos o irritados. El esfuerzo adicional para enfocar objetos cercanos puede hacer que los hipermétropes sufran de sequedad ocular y experimenten una irritación en los ojos, especialmente al final del día o en entornos con poca iluminación.

7. Incomodidad al cambiar de distancia. Cambiar el enfoque de objetos cercanos a objetos distantes y viceversa puede provocar una sensación momentánea de incomodidad o confusión visual en personas con hipermetropía.

Puede pasar desapercibida

“En algunos casos, especialmente en personas jóvenes, la hipermetropía puede pasar desapercibida, ya que el ojo puede compensar el defecto refractivo de manera natural. Sin embargo, a medida que la demanda visual aumenta con la edad, los síntomas pueden volverse más evidentes”, comenta García Baena. 

Un ojo / PIXABAY

“Ante la presencia persistente de estos síntomas, es importante realizarse una revisión visual completa con un óptico de confianza para establecer un diagnóstico preciso y determinar la mejor forma para corregir la hipermetropía”, recomienda el óptico-optometrista. 

Cómo afecta la hipermetropía a la vida diaria

La hipermetropía puede tener un impacto significativo en la vida diaria de quienes la padecen, más allá de las limitaciones en la lectura y la escritura, o las dificultades en la realización de tareas que exijan una visión de cerca.

En entornos profesionales, un hipermétrope puede ver afectada su productividad y la eficiencia en su trabajo. Además, la hipermetropía puede tener consecuencias emocionales y generar estrés, ya que la persona puede sentirse limitada a la hora de realizar ciertas actividades en público. Por último, y en el caso de los niños, la hipermetropía no tratada puede afectar a su rendimiento académica. La detección temprana y la corrección son cruciales para evitar posibles retrasos en los estudios.

Cuándo acudir a una revisión visual

Las revisiones son esenciales para detectar y abordar problemas visuales de manera temprana. Los ópticos expertos de General Óptica recomiendan hacerlas en los siguientes casos:

  • Primer examen ocular en niños. Los niños deben someterse a su primera revisión visual alrededor de los 6 meses de edad y luego una vez cada año. A esta edad, la revisión previa a la escolarización es muy importante.

  • Cambios en la visión. Consultar a los ópticos de confianza cuando se presentan cambios como visión borrosa, fatiga ocular, dolores de cabeza frecuentes o dificultades para ver de cerca.

  • Dificultades en la lectura. Es mejor consultar si existen dificultades para hacer actividades que exigen visión de cerca o se entrecierran los ojos con frecuencia al enfocar objetos cercanos.

Una persona en el oftalmólogo / PEXELS
  • Antecedentes familiares. Tener antecedentes familiares de enfermedades oculares, como glaucoma o cataratas, también es motivo de consulta.

  • A medida que envejecemos. Las personas mayores deben ser especialmente conscientes de la posibilidad de que aparezcan problemas oculares, por lo que deben acudir a revisiones visuales regularmente.

  • Trabajo con pantallas. Quienes pasan mucho tiempo frente a las pantallas del ordenador o los dispositivos electrónicos pueden experimentar molestias que exigen un examen visual.

  • De manera regular. Y, por último, en general, es conveniente acudir a nuestro óptico de manera periódica, al menos una vez cada seis meses, incluso si no se experimentan problemas evidentes de visión.

Las revisiones visuales regulares son esenciales

“La hipermetropía es una condición corregible, y con la prescripción adecuada de gafas o lentes de contacto las personas pueden experimentar una mejora significativa en su calidad de vida”, declara José Ramón García Baena, de General Óptica. 

“Las revisiones visuales regulares son esenciales para garantizar que cualquier cambio en la visión se aborde de manera oportuna, permitiendo así a los hipermétropes llevar una vida diaria más cómoda y sin limitaciones visuales”, finaliza García Baena.