La cesta de la compra que diseña el Instituto Nacional de Estadística (INE) no es sino la lista de la compra doméstica elevada a categoría nacional; una radiografía precisa de las prioridades que cada consumidor proyecta en ese pósti que pega en su propia nevera. Además, el INE revisa cada cinco años la composición de la misma y la ponderación de los productos que la componen para que el IPC sea lo más representativo posible del gasto de los hogares españoles.
Esta actualización ha dado lugar a la nueva base 2025, usada por primera vez para el cálculo del índice de enero publicado este viernes.
Entran los aguacates, salen las corbatas
Así, entre los nuevos productos que el INE ha incorporado a la cesta de la compra para calcular el índice de precios de consumo (IPC), figuran los aguacates, arándanos, refrescos de té, las cerveza con limón o las radiografías. Por el contrario, quedan excluidos del inventario las corbatas o los pañuelos.
El reajuste de las ponderaciones ha supuesto quitar algo de peso al grupo con mayor influencia, que es el de los alimentos y bebidas no alcohólicas, en tanto que se ha aumentado el de los restaurantes y servicios de alojamiento, así como el del transporte (que incluye el gasto en combustible). De este modo, se desplaza al cuarto puesto la vivienda (que incluye la electricidad).
Nuevas subclases del IPC
Asimismo, se han modificado las subclases del IPC para incluir 16 nuevas, entre las que destacan muebles de jardín y acampada, productos de apoyo para la movilidad y la vida diaria, servicios dentales preventivos, servicios de cuidados de larga duración ambulatorios, servicios de repartidores y autocaravanas, caravanas y remolques.
Por el contrario, se eliminan dos subclases: otros artículos de vestir y productos médicos para diagnóstico.
Nuevos artículos
En cuanto a la evolución de la cesta, en las últimas dos décadas han ido entrado productos como las mascarillas, los servicios en línea de vídeo y música, los juegos de azar, el café monodosis, las tablets, la depilación láser o la cirugía estética.
Así, el INE ha dicho adiós a otros como el compact disc, el DVD, el brandy, la videocámara, el CD grabable, el alquiler de películas o las telas para la confección.