Tener coche se ha convertido en un lujo para la mayoría de los españoles. Así lo considera el 81% de los ciudadanos, según el último Barómetro Europeo elaborado por OpinionWay para Clicars.
Sin embargo, la percepción de que el automóvil supone un gasto cada vez más difícil de asumir convive con una realidad incontestable: para gran parte de la población sigue siendo imprescindible para desarrollar su vida cotidiana.
Una necesidad fuera de las urbes
Los datos reflejan una realidad especialmente evidente fuera de las grandes ciudades. En las zonas rurales, el 91% de los conductores afirma que no podría desplazarse como necesita sin coche, frente al 76% de quienes viven en entornos urbanos.
Además, uno de cada dos encuestados reconoce que el automóvil representa uno de los mayores gastos de su economía doméstica.
Un vehículo nuevo cuesta ya una media de 45.000 euros
El informe apunta a que la dificultad para acceder a un coche nuevo está condicionando las decisiones de compra de miles de conductores. Según datos de Ganvam, el precio medio de un vehículo nuevo en España alcanza ya los 45.000 euros.
Actualmente, la edad media de los vehículos que circulan por las carreteras españolas supera los 14 años y aproximadamente un tercio tiene más de dos décadas de antigüedad.
El interés por los coches eléctricos choca con el presupuesto familiar
El estudio revela que el 70% de los españoles elegiría un vehículo eléctrico o híbrido si tuviera que comprar uno mañana, el porcentaje más alto de todos los países analizados y diez puntos por encima de la media europea. Sin embargo, el precio de estos vehículos limita su elección.
De hecho, casi la mitad de los conductores de entre 35 y 49 años reconoce que no podría asumir una cuota superior a 200 euros mensuales para financiar un vehículo. Entre los hogares con menores ingresos, uno de cada tres conductores no podría destinar más de 100 euros al mes y un 62% no superaría los 200 euros.
Se retrasa la compra y también el mantenimiento
La presión económica está teniendo consecuencias directas sobre el mantenimiento y la renovación de los vehículos. El 32% de los encuestados afirma haber renunciado a cambiar de coche pese a querer hacerlo, mientras que el 36% reconoce haber pospuesto revisiones o reparaciones no urgentes.
Según el estudio, esta situación contribuye a prolongar la vida útil de vehículos más antiguos, menos eficientes y con mayores probabilidades de sufrir averías.
El mercado de ocasión gana peso
Ante este escenario, el mercado de ocasión gana peso como alternativa para quienes necesitan renovar su vehículo sin afrontar el coste de uno nuevo. "El coche no es un lujo, es una necesidad para la mayoría de los españoles. Es surrealista pedirle a alguien que conduce un coche de 20 años que dé el salto a un vehículo nuevo de 45.000 euros", ha señalado el consejero delegado de Clicars, Alejandro García.
A su juicio, la solución pasa por impulsar un plan de renovación accesible que facilite la sustitución de los vehículos más antiguos. "El coche de ocasión reacondicionado de entre uno y cinco años es el único agente que puede generar ese cambio a escala real: retira vehículos antiguos de la circulación y pone en manos de los conductores coches asequibles, seguros y con garantías", ha concluido.