La historia de las peluquerías Llongueras no es una cualquiera. Todo comenzó con un jovencísimo Lluis Llongueras que, con apenas 13 años, empezó barriendo en un salón para luego aprender el oficio casi de forma autodidacta. Con el tiempo se convertiría en una figura revolucionaria del sector, hasta ganarse el apodo del "Dalí de la peluquería".
Su primer salón abrió en Barcelona en 1958 y, desde entonces, la firma ha tejido una red de más de 70 establecimientos que han sabido adaptarse a las tendencias de cada época. En la actual, marcada por el auge del autocuidado, el foco se ha desplazado hacia la salud capilar, según explica a Consumidor Global Esther Donoso, manager stylist del salón Llongueras ubicado en el centro comercial Arenas de Barcelona.
El cuero cabelludo, el gran olvidado
Durante años, la atención en peluquería se ha centrado principalmente en el corte, el color o el peinado. Sin embargo, cada vez más especialistas insisten en que la base de un cabello fuerte, brillante y resistente está en el cuero cabelludo.
"El 80% de las personas presentan alguna anomalía en el cuero cabelludo. Descamación, grasa, psoriasis…", afirma Donoso. Para la estilista, se trata de una de las zonas de la piel más olvidadas dentro de las rutinas de cuidado personal.
El auge de los tratamientos de limpieza capilar
En este contexto, uno de los servicios que gana protagonismo en los salones es la limpieza profunda del cuero cabelludo, un tratamiento que guarda cierto paralelismo con las limpiezas faciales que muchas personas ya incorporan a su rutina estética.
La propuesta pasa por realizar un peeling capilar para renovar la piel de la cabeza. "Sirve para eliminar bacterias, caspa, oxigenar, calmar y fortalecer el cuero cabelludo", explica la estilista. Según la especialista, este tipo de tratamientos ayudan a crear un entorno más saludable para que el cabello crezca con más fuerza.
Más de seis décadas a la vanguardia
Trabajar en una firma con más de seis décadas de historia implica también un reto constante de innovación. Donoso destaca especialmente el papel de la formación y la anticipación a las tendencias como parte del ADN de la marca.
"Somos una de las primeras marcas que sacamos lo primero. Por ejemplo, cuando otro salón ofrece un servicio, nosotros lo tenemos muchos meses antes. Ya los hemos probado y sabemos cómo funcionan", afirma. Como ejemplo menciona tratamientos como el smoothfiller o el anti frizz: "Muchos salones los están sacando ahora y nosotros los llevamos trabajando desde el año pasado".
Qué buscan en la actualidad las clientas en la peluquería
Las prioridades de las clientas también han evolucionado con el paso del tiempo. Si durante años el protagonismo lo tenía el color o los servicios más técnicos, ahora el enfoque parece haber cambiado.
"Hasta hace tres años las clientas buscaban más el color y un servicio técnico. Hoy en día miran que el cabello esté sano y que quede natural", explica Donoso. Este cambio también se refleja en una mayor disposición a invertir en el cuidado capilar. "La gente va al gimnasio, se cuida la piel… ¿por qué no el cabello?", señala.
Cómo elegir un buen champú
En un mercado saturado de productos capilares y con una amplia gama de precios, saber interpretar las etiquetas de los champús se ha convertido en una tarea clave para el consumidor.
Donoso advierte de que no siempre se trata del mismo producto dependiendo de dónde se compre. "Hay marcas de champú que no es el mismo producto en un salón que en una perfumería. En este último caso, el 60% del producto es agua y el 40% es el concentrado del champú. Cuando se compra para trabajar en un salón, es al contrario", explica.
¿Cuánto se debe pagar por un buen champú?
En cuanto a los ingredientes, la tendencia actual se inclina hacia fórmulas más suaves. "Hoy en día buscamos champús libres de parabenos y de sal, productos más naturales. Cuanto más detergente hay en el champú, más problemas tendremos en la fibra capilar", advierte.
Esto puede provocar que "se abra la cutícula, se caiga más el pelo o aparezca más frizz". Sobre el precio, la experta también marca una referencia clara: "Un champú correcto debe rondar los 20 euros. Inferior a diez euros, nunca".
Probamos la limpieza capilar de Llongueras
La limpieza profunda del cuero cabelludo que proponen en Llongueras se realiza en varias fases para garantizar que el tratamiento actúe de forma efectiva. El proceso comienza con la aplicación de un peeling que ayuda a levantar las impurezas acumuladas en la piel.
Después se lava el cabello con un champú adaptado a las necesidades de cada cliente y se aplica un tónico específico en el cuero cabelludo, seguido de un sérum. Además, Donoso insiste en un error bastante común en casa. "Como profesional recomiendo no aplicar nunca las mascarillas y acondicionadores directamente en el cuero cabelludo para no taponar nuestra fibra capilar", concluye.