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¿Por qué debemos tener más cuidado con las neumonías y cómo podemos protegernos mejor?

El doctor Antonio Torres, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitari General de Catalunya, explica los factores de riesgo y cómo afecta a los pulmones esta infección

Ana Carrasco González

Una radiografía de unos pulmones con neumonías / FLICKR

La neumonía es la infección del pulmón por bacterias como el neumococo, por virus como la gripe o el Covid-19, o por virus y bacterias a la vez. Estas infecciones producen inflamación y daño en el tejido de los pulmones llevando los alvéolos pulmonares de pus y líquido e impidiendo el correcto intercambio de aire para la oxigenación de la sangre y la eliminación de dióxido de carbono al exterior. Es muy frecuente, sobre todo, en la estación que ya asoma: el invierno.

“La inhalación de aerosoles microscópicos a los pulmones y las microaspiraciones de contenido orofaríngeo a las vías aéreas son las causas más frecuentes de neumonía”, advierte el doctor Antonio Torres, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitari General de Catalunya (Quirónsalud). Sin embargo, la probabilidad de padecer neumonía depende de otros muchos factores y hábitos. 

Qué aumenta la probabilidad

Como apunta Torres a Consumidor Global, aunque la pulmonía puede afectar a cualquier persona a cualquier edad, es más habitual en mayores de 65 años y en niños menores de cinco años. Además, tiene mayor prevalencia entre fumadores o alcohólicos, o cuando se dan “condiciones que alteran la inmunidad”. 

Medicinas para la neumonía / PIXABAY

Una persona sana respira entre 10 y 15 veces por minuto y las bacterias y los virus respiratorios que viven en las fosas nasales (nariz), los senos paranasales y la boca son los microorganismos que pueden infectar el pulmón y causar neumonía con más frecuencia. La infección también puede producirse por aspiración de alimentos o secreciones que llegan desde la boca a los pulmones o por inhalación de microorganismos que estén en el medio ambiente o que se inhalen después de toser o estornudar una persona infectada.

Los síntomas

“Generalmente hay un síntoma respiratorio como tos o expectoración, o dolor torácico”, explica el doctor, que añade que en el 30 % de pacientes mayores no hay casos de fiebre. Eso sí, los adultos de más de 65 años pueden presentar desorientación o cambios de percepción mental y temperatura corporal más baja de lo normal.

Por otro lado, pueden producirse otra clase de síntomas como fatiga, náuseas, vómitos, diarrea o dificultad para respirar. “En cuanto a las complicaciones que se puedan sufrir, entre las más frecuentes están la insuficiencia respiratoria que se trata con oxígeno y la sepsis que se tratará según  la disfunción del órgano afecto”, matiza Torres.

Medidas de prevención 

Entre las medidas de prevención que se pueden adoptar para evitar la neumonía, el experto de Quirónsalud recomienda llevar “una vida saludable y evitar hábitos tóxico – como no fumar y mantener una buena higiene lavando las manos de forma regular– y, también es efectivo tener al día la administración de las vacunas recomendadas”. 

“Se recomiendan, en general, las vacunas para la influenza, el neumococo y el Covid-19, pero, sobre todo, a pacientes de más de 65 años o que tengan enfermedades concomitantes graves”, expone Torres. “Por otro lado, las vacunas contra el virus respiratorio sincitial para gestantes y adultos ya están aprobadas pero aún no incluidas en el calendario vacunal”, avanza el doctor a Consumidor Global.

¿Qué mitos y falsas creencias existen sobre la neumonía?

El clima que cambia en horas, el sol que aún calienta por la mañana hasta que llega una nube fría, la noche con bajas temperaturas que hacen recordar la chaqueta olvidada. Un estornudo que le sigue otro. “El tópico de que cogí frío y después tuve una neumonía es falso. Cuando se tiene frío ya estás contagiado muy probablemente”, apunta Torres sobre los mitos y falsas creencias que existen sobre la neumonía.

“Además, cabe recalcar que tanto neumonía como pulmonía son términos sinónimos, y no dos infecciones diferentes”, también señala el jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitari General de Catalunya.