Las estaciones de tren son lugares públicos muy concurridos, pero en los que no todos los derechos de los pasajeros están asegurados. Así, una campaña de recogida de firmas impulsada por la Federación de Consumidores y Usuarios CECU para reclamar la gratuidad de los aseos en las estaciones ferroviarias ha logrado reunir más de 3.000 firmas en pocos meses.
Ante esta respuesta ciudadana, la organización ha enviado una nueva comunicación al presidente de Adif para solicitar una reunión urgente en la que abordar el asunto y reclamar la recuperación del uso gratuito.
Una medida “profundamente impopular”
“Estamos ante una medida profundamente impopular. Miles de personas han querido trasladar su rechazo a que se cobre por acceder a un servicio básico en espacios públicos como las estaciones de tren”, ha expuesto David Sánchez, director de CECU.
La organización recuerda que en marzo de 2024 ya trasladó formalmente el rechazo a esta medida y solicitó a Adif que revirtiera la privatización en las estaciones de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes, Madrid Chamatín - Clara Campoamor, Barcelona Sants, Zaragoza Delicias, Alicante Terminal y Valencia Joaquín Sorolla; y que frenara cualquier proceso que estuviera en curso en otras ciudades.
Falta de transparencia
Adif justificó la implantación del sistema de pago alegando que la medida se encontraba respaldada por encuestas de satisfacción realizadas entre las personas usuarias. No obstante, cuando CECU solicitó el acceso a dichos estudios con el objetivo de analizar su contenido y metodología, la respuesta recibida fue elusiva.
La entidad, según CECU, arguyó que los informes no podían ser facilitados por encontrarse sujetos a derechos de propiedad intelectual y a cláusulas contractuales que limitaban su difusión. Pese a ello, Adif sostuvo que los aseos de pago obtenían una valoración superior por parte de las personas usuarias frente a los gratuitos.
Un servicio básico
CECU considera que esta afirmación resulta insuficiente sin conocer las preguntas concretas formuladas en las encuestas. “Lo que estamos cuestionando no es que los baños estén limpios o bien mantenidos, algo que consideramos imprescindible, sino que se haga depender el acceso a un servicio básico del pago por uso”, señala David Sánchez.
“El acceso a un aseo en una estación de transporte no puede convertirse en un privilegio ni en una barrera para las personas más vulnerables. Esta preocupación social debe ser escuchada por Adif y tenida en cuenta en futuras decisiones relacionadas con la prestación de servicios esenciales a las personas usuarias”, recalca.