Viajar en autobús en España puede ser más caro con el nuevo mapa concesional del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Esta es la advertencia emitida por la plataforma #ViajaMásEnAutobús, la cual ha criticado el nuevo mapa concesional del organismo público al considerar que la propuesta agrava los problemas del sistema concesional y consolida a España como el país europeo donde los viajeros pagan más por utilizar el transporte por carretera.
Precios elevados pese a las subvenciones
Según ha informado el movimiento, que agrupa a actores del sector comprometidos con la transformación del sistema de autobuses de media y larga distancia en España, los precios de los nuevos corredores continuarán altos incluso con la aplicación de subvenciones estatales de más de 70 millones de euros a un total de 10 corredores.
Se observa que los corredores como Teruel-Castellón-Barcelona o Madrid-Toledo presentan tarifas un 18,9% superiores a la media nacional, seguidos del corredor Burgos-Soria-Zaragoza, con un 18,4% más.
Los corredores que más se encarecen
En cambio, si la comparación se realiza con la nueva tarifa media estatal, de 0,06715 euros por viajero-kilómetro, la diferencia resulta aún más significativa, lamenta la organización.
Los corredores Teruel-Castellón-Barcelona y Madrid-Toledo alcanzan incrementos del 41,5% por encima de la media nacional, seguidos por otros con aumentos también destacados, como Burgos-Soria-Zaragoza (40,8 % más), Murcia-Almería (33,9% más) y Madrid-Toledo-Badajoz (30,2% más).
Precios más caros en España que en el resto de Europa
Asimismo, la iniciativa señala que, en comparación con otros países europeos donde el mercado de autobuses de larga distancia está liberalizado, Alemania y Francia, pese a tener un coste de vida superior al de España, cuentan con un precio medio por kilómetro 19,9% y 24,4% inferior, respectivamente.
Con Portugal la diferencia llega al 81,5% respecto a la propuesta del Gobierno. A juicio de #ViajaMásEnAutobús, el nuevo mapa concesional es una oportunidad perdida que introduce más complejidad y más gasto público, pero no resuelve el principal problema: el elevado precio que pagan los ciudadanos por viajar en autobús.
Falta de transparencia en las subvenciones
Además del impacto en precios, #ViajaMásEnAutobús advierte sobre la falta de claridad en torno a las compensaciones públicas previstas en los contratos.
Aunque el nuevo modelo introduce, por primera vez, un esquema explícito de subvenciones para determinados corredores, esta transparencia no se extiende al conjunto de ayudas existentes, como la gratuidad, los descuentos o programas como el Abono Joven o el Abono Único, según la fuente.