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Estafa de alquileres en Madrid: así operaba el hombre detenido tras más de treinta denuncias

El presunto estafador ofrecía viviendas que previamente alquilaba como uso turístico y exigía pagos por adelantado a través de Internet, utilizando identidades falsas y evitando el contacto directo con las víctimas

Ana Siles

Caseros e inmobiliarias piden movimientos bancarios a los posibles inquilinos / EP

Las estafas en portales inmobiliarios continúan en aumento y cada vez presentan métodos más sofisticados. En este contexto, la Policía Nacional ha detenido a un hombre acusado de ofertar alquileres falsos a través de Internet, utilizando identidades fraudulentas y centrando su actividad principalmente en viviendas ubicadas en el centro de Madrid, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Hasta el momento, se han contabilizado 32 denuncias vinculadas a este mismo modus operandi, en el que el detenido simulaba legalidad al alquilar previamente los inmuebles como viviendas turísticas para después ofrecerlos de forma fraudulenta como alquileres de larga duración.

'Modus operandi'

La investigación comenzó en el mes de octubre de 2025, a raíz de una denuncia en la que un chico manifestaba haber sido víctima de una estafa inmobiliaria. Dicho sujeto residía en el extranjero y venía a cursar un máster a la capital, por lo que buscó un piso en alquiler a través de Internet.

Un cartel indica que se alquila una vivienda / EUROPA PRESS

Tras contactar con un anuncio publicitario y entablar conversación a través de una aplicación de mensajería instantánea con el ofertante, un tercero le enseñó la vivienda por videollamada.

Miles de euros estafados

Para formalizar la reserva le hicieron un contrato en el que le exigían un depósito de 1.750 euros, más 500 euros de gastos de gestión y una primera mensualidad también de 1.750 euros.

Fue al personarse en el domicilio de interés cuando se percató de que el alquiler era fraudulento, ya que al llegar a la hora acordada, se encontró a varias personas esperando en la puerta del alojamiento para entrar.

Única vía de contacto: Internet

La manera de proceder consistía en alquilar distintas propiedades como viviendas turísticas. Sin tener permiso para subarrendar, ofrecía alquileres de larga duración a precios de mercado a través de Internet en portales inmobiliarios a terceras personas. Únicamente facilitaba un contacto por vía internet, comunicándose siempre a través de aplicaciones de mensajería instantánea, todo ello como medida de seguridad para evitar su localización. 

Una joven frustrada por el precio del alquiler / FREEPIK

Para rehuir el contacto directo con la persona, elegía principalmente víctimas que residían en el extranjero, mostrándoles el domicilio a través de videollamadas. Cuando estas personas insistían y ponían la condición de visitar la vivienda, alegaba dificultades para atenderlos personalmente, si bien llegado el caso, contrataba a terceras personas a las que llamaba "asistentes" que no se percataban de la ilegalidad detrás de su trabajo.

Presión a las víctimas

Tras entablar contacto, este sujeto solicitaba información personal para ir preparando los contratos, seguros y conocer la solvencia de los inquilinos. Una vez disponía de la documentación, la utilizaba posteriormente para crear cuentas bancarias, presentarles como propietarios legítimos o incluso trabajadores de la empresa que administra el alquiler del domicilio ofrecido, generando una incertidumbre total tanto en la víctima directa de la estafa como en los que habían contactado previamente con ellos.

El agrado de sentirse elegidos y la premura por la decisión hacía que las víctimas no adoptasen medidas de comprobación de la legalidad del trámite. A raíz de la investigación se localizaron otros 31 hechos relacionados con el mismo modus operandi, modelo de contrato, de facturas aportadas y por coincidir numerosos identificados entre todos los hechos como titulares de las líneas telefónicas, cuentas bancarias o correos electrónicos empleados.

Material incautado 

El pasado 21 de febrero se llevó a cabo la entrada y registro simultánea en dos domicilios que utilizaba el presunto autor, siendo localizados distintos efectos implicados en las comisiones delictivas como listados de pisos y horarios de citas, tarjetas de crédito, tarjetas SIM, dos ordenadores portátiles, dos teléfonos móviles así como material fotográfico profesional con el que hacían los reportajes que acompañaban las ofertas publicitarias.

Avanzadas las pesquisas, se tuvo conocimiento que no tenía residencia fija en España, incluso utilizaba dos identidades diferentes. Al conocer que había regresado a la capital, se estableció un dispositivo especial de localización y seguimiento que culminó con la detención de este hombre el pasado 20 de febrero como presunto responsable de un delito de estafa, siendo puesto posteriormente a disposición de la autoridad judicial.