Claudia Sánchez (Ownia Cosmetics): "Un producto natural no significa que sea mejor o más seguro"

Consumidor Global entrevista a la farmacéutica y fundadora de la marca cosmética, quien revela cuáles son los errores más comunes en las rutinas de 'skincare' y cuáles son las claves para entender las etiquetas de los productos

Claudia Sánchez, CEO de Ownia Cosmetics y farmacéutica / Fotomontaje
Claudia Sánchez, CEO de Ownia Cosmetics y farmacéutica / Fotomontaje

Escucha el artículo ahora…

0:00
0:00

Vivir en la era del autocuidado se ha convertido en uno de los filones más rentables para la industria cosmética. Nunca antes habíamos estado tan concienciados de la importancia de cuidar nuestro cuerpo -por dentro y por fuera-, en gran parte impulsados por el auge de las redes sociales. Basta con pasar unos minutos en plataformas como TikTok o Instagram para encontrarse con rutinas de skincare interminables: sérums, vitaminas, tónicos, cremas, aceites, mascarillas, parches, máscaras de infrarrojos para la luminosidad y un sinfín de aparatos que prometen un cuidado de dentro hacia fuera. 

Es por ello que el mercado cosmético está tremendamente saturado de marcas y productos. Algunas con promesas más acertadas que otras pero, sobre todo, con una gran variedad de precios. En la mayoría de los casos, los consumidores piensan que pagar más por una crema implica más eficacia y mejores resultados pero no siempre es así. Consumidor Global ha entrevistado a Claudia Sánchez, CEO de Ownia Cosmetics y farmacéutica. De la mano de esta experta revelamos las claves para entender las etiquetas de los cosméticos, hasta qué punto el precio determina la eficacia de un producto y la realidad detrás de algunas tendencias como la cosmética natural. 

--¿Por qué decidió crear Ownia Cosmetics? 

--La marca nace de una combinación de experiencias tanto personales como profesionales. Vengo de una familia vinculada al mundo farmacéutico y sanitario y siempre he tenido muy presente la importancia de entender la salud y la piel. La piel es un ecosistema complejo en el que conviven millones de microorganismos que influyen directamente en nuestra salud. Entender ese equilibrio ha sido clave para definir la filosofía de la marca

--Cada vez hay más marcas cosméticas en el mercado. ¿Qué diferencia real hay entre marketing y evidencia científica en cosmética? 

--Todas las claims que aparecen en el producto tienen que estar avaladas por estudios. Nosotros realizamos estudios en fórmula final, que eso muy pocas marcas lo hacen.  Es verdad que los proveedores tienen estudios en ingredientes pero para que como marca puedas decir que una fórmula hace algo específico, tienes que hacer un estudio clínico de esa fórmula. 

--En un mercado tan saturado de marcas, también vemos grandes diferencias de precios entre productos aparentemente muy similares. ¿El precio en cosmética está relacionado con la eficacia real del producto?

–Depende de la marca. Debería ser así, que el precio estuviese relacionado con la eficacia, pero es verdad que hay marcas que tienen muchísima inversión en marketing y lo tienen que monetizar de alguna manera. Los ingredientes y la concentración influyen mucho en la eficacia, por eso creo que es muy importante conocer el tipo de ingrediente que necesita cada piel. Cuanto mayor concentración, más caro va a ser el producto. El etiquetado puede decir que contiene vitamina C y de repente que este ingrediente esté en la última posición de la lista. Eso quiere decir que lleva muy poca concentración pero te lo están vendiendo como un producto muy potente de vitamina C a un precio muy elevado, por ejemplo. El marketing es una gran parte del precio. Las campañas publicitarias, los influencers, la imagen y el funcionamiento de la marca tienen un coste que se refleja en el precio final. El precio de un cosmético, aunque no debería ser así, no determina su eficacia. Lo importante son los ingredientes activos, su concentración y la formulación. Puedes encontrar productos baratos, muy eficaces y productos carísimos que no hacen mucho. 

--Muchos consumidores se sienten perdidos cuando leen un etiquetado repleto de ingredientes. ¿Qué elementos deben priorizar? 

--Lo primero es informarse bien de qué activos necesitan para ese tipo de piel. Por ejemplo, buscar el nombre científico de una niacinamida o una vitamina C para poder identificarlo en ese etiquetado. También es muy importante el orden en el que se presentan los ingredientes. Los que aparecen en primer lugar son los que mayor concentración tienen. Muchas veces en el packaging indica: 'producto con vitamina C'. Pero de repente ves que la vitamina C está al final de esta lista. Eso quiere decir que la concentración es muy baja y que prácticamente no está haciendo nada. También es importante fijarse en el perfume, es lo que normalmente suele estar en menores concentraciones y todo lo que está detrás de ese perfume no te va a hacer nada en la piel. Así que primero hay que hacer una búsqueda de qué ingredientes necesitas, ver cómo se traduce ese ingrediente en el etiquetado y revisar su posicionamiento en el etiquetado. 

--¿Cómo podemos identificar las necesidades de la piel sin ir a un dermatólogo?

--Lo primero es identificar el tipo de piel. Para eso hay que observar la dermis después de lavarla con un limpiador suave. Si aparece la sensación de tirantez, la piel necesita una hidratación más intensa. En ese caso, necesitaría productos con ceramidas, aceites, ácido hialurónico… En el caso de que se observe un brillo excesivo o poros muy dilatados, se trata de piel grasa y necesita un control de sebo con ingredientes como la niacinamida, ácido salicílico… Si después de lavar la piel, la zona de la frente, nariz y barbilla está más grasa pero las mejillas más secas, pues es una piel mixta. Necesita una hidratación más ligera pero con un control de grasa. Si la piel se enrojece, pica, arde o reacciona fácilmente a los productos, es una piel más sensible y necesitaría productos calmantes. Ese es el truco. Con eso ya sabes más o menos el 80% de lo que tu piel puede llegar a necesitar.

--Vemos en redes cómo las rutinas de skincare se alargan con muchos productos. ¿Realmente necesitamos tantos pasos o es una tendencia de mercado? 

--Claramente es una tendencia de mercado. La mayoría de las rutinas que ves en TikTok o en otras redes sociales tienen entre ocho y diez pasos. Lo que necesita la piel es una buena limpieza, un tratamiento en función del tipo de piel que tengas y protector solar. Esto sería lo básico. Luego puedes incluir otro tipo de productos pero solo hay que priorizar limpiador, tratamiento y protector solar. 

--¿Cuáles son los errores más comunes que cometemos al cuidar nuestra piel? 

--Los errores más comunes que estoy viendo son hacer rutinas que ves en redes sociales o que te ha recomendado tu amiga. No sabes si tienes el mismo tipo de piel que tu amiga o la tiktoker y te acabas destrozando la piel por utilizar productos que no son adecuados para ti. Otro error es usar demasiados productos, que al final acaban causando irritación, brotes inesperados y dañando la barrera cutánea. Otro error es no utilizar protector solar todos los días. Es un paso que no debe faltar porque sin él acaban apareciendo más manchas, se daña el colágeno y se produce un envejecimiento prematuro. Otro error es no desmaquillarse antes de irse a dormir o desmaquillarse con toallitas así como exfoliar demasiado la piel. Cuanto más exfolias, mejor crees que va a estar tu piel pero es al revés. El exceso de exfoliación causa sensibilidad, brotes y descamación. Basta con hacerlo de una a tres veces a la semana. 

--Sobre la tendencia de cosmética natural, ¿natural significa necesariamente que sea un producto más seguro para la piel? 

--No. La cicuta es natural y te puede matar. Natural no significa automáticamente ni mejor ni más seguro. Es un concepto de marketing más que una garantía científica. Hay algunos ingredientes naturales que pueden causar alergias, irritación y fotosensibilidad como por ejemplo el aceite esencial de lavanda o el de limón, el árbol de té, fragancias naturales… Curiosamente, en este caso, algunos ingredientes sintéticos están diseñados para ser más estables y menos irritantes. En dermatología, se evalúan más cosas que el origen del ingrediente. La estabilidad, la eficacia, la concentración y un ingrediente sintético puede ser más predecible en la piel. 

--Como farmacéutica y empresaria, ¿qué cosas deberían cambiar en la industria cosmética para que el consumidor esté mejor informado y mejor protegido?

--A nivel de transparencia en el etiquetado, debería ser obligatorio indicar en el packaging el porcentaje de los ingredientes activos. Otra mejora que propondría sería no hacer solo estudios de ingredientes, también de fórmula final. Además, debería haber más herramientas de educación accesibles y que no todo el mundo pudiese hablar en redes sociales de los productos de cosmética y aconsejarlos. Al final la piel es un órgano más y es muy importante conocer cómo funciona y no cualquiera lo sabe, que sean profesionales de la salud quienes estén detrás informando.