A principios de año, LaLiga lanzó una campaña a través de su portal LaLiga Bares en la que ofrecía una recompensa económica a los usuarios que denunciasen a los locales de hostelería (bares, restaurantes o casas de apuestas) que estuviesen retransmitiendo partidos sin la licencia correspondiente.
En esta lucha contra la piratería, el organismo presidido por Javier Tebas ofrecía una recompensa de 50 euros por cada denuncia válida y verificada. Para poder optar al dinero, la denuncia no podía ser anónima (había que identificarse como mayor de 18 años residente en España), y el denunciante debía aportar una fotografía de la pantalla donde se viera el partido y el entorno del bar.
Una campaña muy criticada
La iniciativa generó un alud de críticas en redes sociales. Muchos usuarios argumentaron que la raíz del problema era el elevado coste que se les cobra a los usuarios y a los bares por las licencias oficiales de emisión del fútbol.
Varios amigos reunidos en un bar / MAGNIFIC
🚨 EXCLUSIVA | Tras mi llamamiento público, ¡he conseguido los justificantes!
— Miguel Galan (@MiguelGalanCNFE) September 23, 2026
La Liga @LaLiga pagó un total de 1.100€ por 22 chivatazos a una misma persona.
El dinero de los clubes de LaLiga no se gestiona para el bien del fútbol, sino para pagar chivatazos y perseguir a… pic.twitter.com/Fb5yRSCTJD
Ahora, el presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores de Fútbol (CENAFE), Miguel Galán, ha desvelado que La Liga "pagó un total de 1.100 euros por 22 chivatazos a una misma persona”.
La estrategia de LaLiga
Tal y como publicó Crónica Global en agosto, LaLiga tomó la decisión de prescindir de sus inspectores de bares, dejando la lucha contra la piratería en manos de la inteligencia artificial.
Los exverificadores alertaron de que el nuevo modelo de LaLiga, sin personal sobre el terreno, presentaría importantes lagunas jurídicas y problemas operativos.
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