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Los edulcorantes de uso común pueden crear resistencia a los antibióticos

En torno a 10 millones de personas morirán por infecciones bacterianas para 2050, según estima la OMS

Alfonso Álvarez-Dardet

Una cuchara con edulcorantes y una frambuesa / PIXABAY

La pandemia ha demostrado que un virus puede paralizar el mundo, pero no estaría de más recordar que antes del Covid-19 las bacterias ya eran una amenaza para los humanos. El abuso de los antibióticos ha desencadenado una resistencia a este medicamento, por lo que su eficacia se ha reducido.

De hecho, unas 700.000 personas mueren cada año debido a infecciones causadas por bacterias resistentes, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y también se estima que 10 millones de personas morirán por infecciones debidas a la Resistencia a los Microbianos (RAM) para 2050, si no se toman medidas inmediatas. En este sentido, un estudio realizado por científicos de Australia pone el foco en los edulcorantes y su relación con la resistencia a los antibióticos.

El papel de los edulcorantes

Los edulcorantes de uso común, que se utilizan habitualmente, ayudan a propagar los genes resistentes a los antibióticos en el intestino, según las conclusiones del trabajo de estos investigadores australianos publicado en la prestigiosa revista Nature. El estudio se realizó con cuatro de los edulcorantes más utilizados: sacarina (SAC), sucralosa (SUC), aspartamo (ASP) y acesulfamo de potasio (ACE-K).

Los hallazgos evidencian que estos cuatro edulcorantes no nutritivos pueden promover la transferencia horizontal a través de la conjugación tanto en entornos ambientales como clínicos.

Una llamada de atención

Teniendo en cuenta la aplicación de estos edulcorantes en la industria alimentaria (más de 117.000 toneladas métricas consumidas en todo el mundo por año), este descubrimiento es una llamada de atención para comenzar a evaluar las posibles funciones similares a los antibióticos inducidas por los edulcorantes no nutritivos.

Además, los ensayos in vivo podrían aplicarse, adicionalmente, para probar si los endulzantes pueden promover la conjugación en los sistemas urinario e intestinal humano a largo plazo.