Loading...

Maquillaje 'low cost': ¿merece la pena pagar menos por la salud de nuestra piel?

En el terreno de la cosmética existen multitud de marcas que ofrecen sus bases de maquillaje con unos precios más asequibles que otros, unas diferencias que agradece el bolsillo del consumidor pero no tanto su dermis

Ana Siles

Un hombre con maquillaje / PEXELS

La primera base de maquillaje se inventó en el siglo XVII de la mano de Dai Chun Lin, un popular cosmetólogo chino de la época. Desde entonces, este producto se ha convertido en imprescindible. Actualmente, el mercado cosmético ofrece tal cantidad de marcas que conocerlas todas es imposible. Lo que sí está claro es que se dividen en dos categorías: las low cost y las de gama media y alta

Las diferencias de precios entre todas las firmas es más que notable. Una base de maquillaje de Essence o Catrice ni siquiera llega a cinco euros. En cambio, otras de Dior o Sensai cuestan entre 60 y 80 euros. En un punto más intermedio se quedaría marcas como Kiko Milano, con bases de entre 25 y 30 euros. ¿Realmente merece la pena pagar estos precios por un maquillaje? ¿Ofrece lo mismo que uno barato? 

La gran influyente en el precio 

El precio final en las bases de maquillaje viene marcado, en gran parte, por el nombre de la firma. "La variable precio en marketing siempre nos dice que a un alto coste, hay una mayor percepción de calidad por parte del consumidor", explica a Consumidor Global Paco Lorente, consultor de marketing. 

Una tienda de productos de maquillaje y cosmética / FREEPIK

El experto explica que los productos de cosmética generan mucha fidelidad. Además, a medida que la marca es más conocida, más seguridad transmite a la mayoría de los consumidores. Esta combinación impulsa al cliente a pagar lo que haga falta. "Las consecuencias no monetarias pueden ser muy altas: que le siente mal a la piel, que produzca una reacción alérgica, etcétera", detalla Lorente. 

"Low-cost premium"

Rimmel London es otra marca low cost. Armani estaría en el polo opuesto. Decantarse por una u otra depende del perfil del cliente. "Los consumidores más jóvenes van a primar el factor del precio. Las personas de generaciones más avanzadas priorizan la marca". Pero no es todo blanco o negro. Entre las firmas más baratas y caras se ha creado una categoría "low cost premium", tal y como define Lorente. 

Un punto intermedio donde podría encajar nombres como Kiko Milano, L’Oreal o Clinique, por ejemplo. "Trabajan su comunicación para posicionarse más arriba que una low-cost pero con precios competitivos. Llegan a transmitir la misma confianza que una premium", explica Lorente. 

Una dependienta maquilla a su clienta / FREEPIK

El sello dermatológico 

Desde el punto de vista dermatológico, lo más importante es que sea un producto testado dermatológicamente. Así lo explica a este medio Alejandro Fernández, de HM Hospitales. El doctor pone el foco en la importancia de que estos productos no estén contaminados o que no transmitan infecciones. La única forma de controlarlo es a través de tests de fiabilidad

"El problema que nos encontramos los dermatólogos es que algunos de estas bases no sabemos ni lo que son", señala. La oferta es tan amplia que a veces no tienen ni marca. Un fenómeno muy común en los productos low cost.  "Vienen directamente con el etiquetado en chino y no tenemos ni idea de la composición", añade.  Por tanto, saber cómo afecta a la salud de la piel de antemano resulta imposible. 

Una mujer utiliza una crema / PEXELS

El efecto de los productos no testados 

Hay un efecto claro que produce el maquillaje en la piel. Es el empeoramiento de la piel cuando se usan maquillajes grasos con test no validados. Lo explica Fernández. "El uso del maquillaje se vincula a lo que se llama acné cosmético", argumenta el dermatólogo. Se desarrolla cuando se usan productos excesivamente grasos que ocluyen los poros de la piel. 

Sin embargo, recalca que este efecto no depende tanto de la calidad de maquillaje sino del uso en sí del producto. Insiste en la necesidad de usar bases que estén testadas dermatológicamente. "Compremos productos que, si pueden ser de Europa, mejor porque tenemos unos altos estándares de calidad". 

Set de maquillaje  / PIXABAY

¿Merece la pena?

Las bases de maquillaje con precio alto, en su gran mayoría, vienen avaladas por otros otros factores más allá del nombre de la firma. Lorente hace referencia a la durabilidad y la integridad del propio producto. Sostiene que los componentes básicos están muy testados pero cuando se compara con la versión low cost, la pregunta que se hace el consumidor es si merece la pena o no. "Es ahí donde entran todos los ingredientes del marketing", advierte el consultor. 

"La marca, la comunicación, la publicidad y las colaboraciones con influencers es lo que al final da ese empuje para decir 'es una firma muy reconocida, es un precio alto, el producto es de calidad'", concluye Lorente. Fernández, por su parte, no le da tanta importancia al precio como al hecho de estar testado. Comprar maquillaje low cost tiene un costo para la piel. Aunque no siempre es negativo, es cierto que es más probable que uno barato no haya pasado los controles de calidad que subraya Fernández. A partir de ahí, cada consumidor debe decidir cuánto vale su dermis.