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Cinesa cambia el precio de las entradas según la butaca: "Después lloran cuando tienen que cerrar"

La cadena de cines ha desatado la polémica con un nuevo sistema piloto que divide las salas en cuatro zonas con precios diferentes según la ubicación del asiento

Ana Siles

Cinesa varia el precio de las entradas en función de la ubicación del asiento / CINESA

Reservar una butaca en el cine empieza a parecerse cada vez más a elegir asiento en un avión. Ya no solo importa la película o la hora de la sesión, también el lugar desde el que se verá la pantalla. Esa es la idea que hay detrás de la última prueba piloto de Cinesa. La compañía ha comenzado a aplicar precios distintos en función de la ubicación de cada asiento.

La iniciativa, que por ahora solo se está llevando a cabo en tres cines de España, ha abierto un intenso debate entre los espectadores. Mientras algunos consideran lógico pagar más por las mejores localidades y menos por las peor situadas, otros creen que el sector debería centrarse en recuperar público antes que en experimentar con nuevas fórmulas de precios.

Cuatro zonas y cuatro precios distintos

Antes de confirmar la compra, los usuarios que acceden a uno de los cines donde se está realizando la prueba encuentran un aviso que les informa del cambio: "Estamos probando un nuevo sistema que te permite escoger dónde quieres sentarte según el precio que mejor se adapte a ti. [...]¡Gracias por ser parte del piloto!".

Diferentes precios para las butacas de Cinesa / Fotomontaje CG

A partir de ahí, la sala queda dividida en cuatro categorías. Las butacas Classic son las más económicas, con un precio de 8,90 euros. Les siguen las Classic Plus, por 10,90 euros; las Classic Premium, por 11,90 euros; y, por último, las VIP, que alcanzan los 13,10 euros. Las primeras filas y los laterales son las opciones más asequibles, mientras que la zona central, considerada la de mejor visibilidad, es también la más cara.

Una prueba que, por ahora, solo llega a tres cines

El nuevo sistema se está probando únicamente en los complejos Nassica (Madrid), Parque Principado (Asturias) y Salera (Castellón), donde los espectadores ya pueden comprobar cómo cambia el importe de la entrada en función de la butaca elegida.

En el resto de salas de la cadena, la compra continúa realizándose con el sistema habitual. De hecho, al consultar la venta de entradas en un cine de Cinesa de Barcelona, el precio sigue apareciendo una tarifa única, sin diferencias entre unas ubicaciones y otras.

Un debate que va más allá del precio

El experimento no ha tardado en trasladarse a las redes sociales. En X, las opiniones se reparten entre quienes consideran razonable pagar en función de la ubicación y quienes creen que la medida llega en un momento especialmente delicado para las salas de cine.

Reacciones en X a la prueba piloto de Cinesa / X

"Luego que si los cines no se llenan, que si el sector entra en crisis... pero sinceramente la mayoría de películas prefiero esperar a que salgan en plataformas y verlas en casa cómodamente", comenta un usuario. Otro ironiza con el funcionamiento de la prueba: "Vas entre semana con la sala vacía, compras la entrada más barata y luego te sientas en la más cara porque no habrá nadie sentado ni vigilando".

"Realmente no han subido los precios"

Pero no todas las reacciones apuntan en la misma dirección. Frente a quienes interpretan la medida como una subida de precios, otros usuarios defienden que el sistema simplemente abarata las localidades menos demandadas sin encarecer las mejores.

"Realmente no han subido los precios. Mantienen precios más o menos y rebajan sustancialmente las localidades que habitualmente no quiere nadie. Siendo así me parece una buena medida", afirma un internauta. 

"Después lloran cuando tienen que cerrar"

Otros creen que el verdadero problema no está en pagar un poco más por una mejor butaca, sino en la experiencia dentro de la sala. "A mí dame una sala donde esté prohibido usar el móvil, hablar en voz alta, llegar tarde y que además no tenga 20 minutos de anuncios después de la hora de inicio de la película, y pago esos 2,50 euros extras y más", señala otro usuario. 

Tampoco faltan quienes rechazan frontalmente la iniciativa. "Están los cines como para andar haciendo experimentos de este tipo. Después lloran cuando tienen que cerrar porque no va nadie", concluye otro. 

No es la primera polémica de Cinesa

No es la primera vez que Cinesa recibe críticas por su política de precios. El pasado Black Friday, la cadena ya fue cuestionada por algunos clientes después de que las promociones coincidieran con una subida de tarifas aplicada apenas unas semanas antes. "¡No tenéis vergüenza!", comentó un internauta. 

Habrá que esperar para comprobar si este sistema acaba extendiéndose al resto de salas o se queda en una prueba puntual. Lo que sí ha conseguido Cinesa es reabrir un debate que va mucho más allá del precio de una entrada. Durante años, elegir una butaca en el cine era solo cuestión de llegar con tiempo. Ahora también puede convertirse en una cuestión de presupuesto.