El Museo Nacional del Prado ha decidido reducir el número máximo de personas en los grupos de visitantes, que pasa de 30 a 20 integrantes. La medida busca mejorar la calidad de la experiencia dentro de la pinacoteca y evitar aglomeraciones en las salas más concurridas.
La decisión entra en vigor de forma inmediata, aunque el museo respetará las reservas ya programadas hasta el 1 de junio de 2026. Además, las visitas en grupo se reorientarán preferentemente hacia las horas de menor afluencia de público.
Menos personas por grupo para evitar aglomeraciones
La limitación del tamaño de los grupos forma parte de las medidas impulsadas por el museo para mejorar la experiencia del visitante. Según ha explicado la institución en un comunicado, reducir el número de integrantes permitirá distribuir mejor al público tanto en los espacios como en los horarios.
El cambio se aplica a las visitas organizadas, aunque existen algunas excepciones. En las exposiciones temporales el límite continuará siendo de 15 personas -aunque el museo no descarta reducirlo en el futuro- y en el caso de los grupos educativos se mantendrá el máximo actual de 30 participantes.
Un plan para mejorar la experiencia en el museo
La medida se enmarca dentro del llamado "Proyecto anfitrión", una iniciativa anunciada el pasado enero por el director del museo, Miguel Falomir. Entonces ya adelantó que el Prado adoptaría medidas para evitar una excesiva masificación en sus salas.
El responsable de la pinacoteca recordaba que en 2025 el museo recibió más de 3,5 millones de visitantes, una cifra que calificó como una "buena noticia", aunque también advirtió de que el objetivo no es seguir aumentando el volumen de público. "No queremos que ir al Prado sea como coger el metro en hora punta", afirmó entonces.
Más calidad en la visita a las obras
En la actualidad, una media diaria de 1.609 personas visitan el Museo del Prado en grupos organizados. Reducir el tamaño de estos grupos permitirá ofrecer una experiencia más cercana a las obras expuestas.
Así lo ha señalado la directora adjunta del museo, Marina Chinchilla, quien considera que la nueva limitación contribuirá a mejorar la calidad de la visita. Según explica, los grupos más pequeños facilitan la explicación de los guías y permiten que los visitantes disfruten de las obras con mayor tranquilidad.