Preparar un helado casero, refrescante y de textura cremosa no exige una heladera, una receta complicada ni una larga lista de ingredientes que aporten calorías de más. Basta con combinar fruta congelada y una pequeña cantidad de leche, bebida vegetal o agua de coco. Unos ingredientes que se pueden encontrar en supermercados como Mercadona.
Y es que este año lo tenemos bien fácil: con los distintos formatos de fruta congelada de Hacendado disponibles en Mercadona se pueden crear numerosos sabores en pocos minutos, desde un helado intenso de frutos rojos hasta una mezcla tropical más ligera tipo sorbete.
Helado casero de dos ingredientes con frutas de Mercadona
La receta solo necesita dos ingredientes: una bolsa de fruta congelada y un chorrito del líquido dulzón elegido. La cantidad dependerá de la potencia de la batidora y de la consistencia deseada, pero conviene comenzar con muy poco. Para unos 300 gramos de fruta pueden ser suficientes entre 50 y 100 mililitros de leche o bebida vegetal.
Siempre se puede incorporar un poco más de líquido durante el triturado, mientras que corregir una mezcla demasiado fluida resulta más difícil. El objetivo es ayudar a que las cuchillas comiencen a trabajar sin convertir el helado en un batido.
Cómo conseguir una textura cremosa
El procedimiento es sencillo. Se introduce la fruta congelada en una batidora potente o en un procesador de alimentos, se incorpora una pequeña cantidad de leche y se tritura mediante pulsaciones cortas.
Al principio, la mezcla tendrá una apariencia granulada. Hay que detener el aparato, bajar con una espátula la fruta adherida a las paredes y continuar triturando hasta conseguir una crema espesa y uniforme. Puede servirse inmediatamente como un helado suave o guardarse entre una y dos horas en el congelador para obtener una consistencia más firme.
Leche o bebidas vegetales para espesar
La leche animal aporta un resultado bastante neutro y cremoso, pero las bebidas vegetales permiten jugar con diferentes sabores. Las de avellana y coco son especialmente adecuadas porque tienen más cuerpo y ayudan a espesar la preparación.
La bebida de avellana combina muy bien con las fresas, los arándanos y los frutos rojos. Su sabor ligeramente tostado equilibra la acidez de estas frutas. La leche o bebida de coco, por su parte, realza las mezclas de mango, melocotón, papaya o plátano y proporciona un acabado más untuoso.
Agua de coco para un resultado más ligero
Otra posibilidad consiste en sustituir la leche por agua de coco. En este caso, el resultado será menos cremoso y más ligero, parecido a un smoothie muy frío o a un sorbete.
El agua de coco debe añadirse con especial moderación, ya que su consistencia es más líquida. Si se incorpora demasiada, la fruta perderá rápidamente su textura de helado.
El truco del aguacate congelado
Para espesar las mezclas preparadas con fruta y agua de coco se pueden añadir varios dados de aguacate congelado. El aguacate tiene un sabor algo insípido y discreto cuando se combina con frutas dulces o ácidas, por lo que apenas modifica el resultado final más allá de introducir cremosidad a la ecuación gastronómica.
Su función principal es aportar untuosidad, reducir la sensación acuosa y conseguir una textura más parecida a la de un helado tradicional con base de nata. Además, incorpora grasas insaturadas y permite prescindir de ingredientes como nata, leche condensada o espesantes procesados.
Fresas, frutos rojos y arándanos
Entre las opciones de Mercadona, las fresas enteras ultracongeladas permiten elaborar un helado clásico, fresco y ligeramente ácido. Solo hay que triturarlas con un poco de leche de avellana, coco o leche animal.
El mix de frutos rojos produce un sabor más intenso y aromático, mientras que los arándanos dan lugar a una crema de color profundo y dulzor moderado.
En estas dos preparaciones puede utilizarse bebida de avellana para suavizar la acidez sin ocultar el sabor de la fruta. No es imprescindible añadir azúcar. La fruta aporta su propio dulzor y la receta está pensada precisamente para mantener una elaboración sencilla de dos ingredientes baratos y ligeros.
La cremosidad natural del plátano
El dúo congelado de fresa y plátano es probablemente una de las alternativas más cremosas. El plátano triturado aporta densidad de manera natural y ayuda a conseguir una consistencia parecida a la del helado tradicional.
Esta mezcla funciona con cualquier tipo de leche, aunque la bebida de coco puede darle un toque más aromático. Para que no pierda cuerpo, conviene añadir el líquido poco a poco y triturar durante varios intervalos cortos.
Una versión tropical con mango y papaya
Para quienes prefieran sabores más exóticos, el mix tropical de mango, melocotón y papaya combina especialmente bien con leche de coco. El resultado recuerda a un sorbete cremoso y puede servirse como postre, desayuno o merienda.
Las frutas tropicales suelen tener un dulzor más marcado, por lo que tampoco necesitan azúcar. La mezcla puede consumirse recién triturada o dejarse durante un rato en el congelador para poder servirla en bolas.
Prepararlo justo antes de servir
Lo más recomendable es consumir el helado inmediatamente después de triturarlo. Si permanece varias horas en el congelador puede endurecerse, ya que no contiene los azúcares ni las grasas habituales de los helados industriales.
En este caso, basta con dejarlo reposar unos diez minutos a temperatura ambiente antes de servir. Fruta congelada y leche; fruta y bebida vegetal; o fruta con agua de coco y aguacate. Fórmulas rápidas para preparar un postre casero con apenas dos ingredientes.