La alarma alimentaria por la contaminación de comida para bebés de la marca suiza Hipp se extiende por Europa.
Lo que comenzó como una investigación local en Austria ha cruzado fronteras hacia la República Checa y Eslovaquia, tras confirmarse la aparición de envases manipulados con veneno para ratas. Las autoridades sospechan de un grave caso de extorsión criminal.
El origen de la crisis
La alerta saltó en Austria cuando la Agencia Austríaca de Salud y Seguridad Alimentaria (AGES) advirtió sobre la adulteración intencionada del producto "Hipp Zanahoria con patatas" de 190 gramos.
Según las investigaciones de la policía criminal, el incidente no se debe a un fallo en la cadena de producción, sino a un presunto intento de extorsión. Como medida drástica y preventiva, Spar ha retirado todo el surtido de productos Hipp de sus más de 1.500 establecimientos en el país alpino.
Nuevos hallazgos de potitos envenenados
La preocupación ha escalado rápidamente este lunes tras confirmarse nuevos hallazgos fuera de Austria. En República Checa se han descubierto dos frascos contaminados en un supermercado Tesco de la ciudad de Brno. El propio autor del delito, supuestamente, habría enviado un correo electrónico alertando de la manipulación.
Por otro lado, en Eslovaquia, las autoridades investigan actualmente un lote sospechoso para determinar si el raticida ha llegado también a sus estanterías.
Así identifican los tarros manipulados
"Los tarros manipulados estaban marcados con una pegatina blanca con un círculo rojo", han señalado fuentes policiales.
Si usted ha adquirido un potito de la variedad Zanahoria con patata (190g) con esta marca, debe evitar su consumo de inmediato y ponerse en contacto con las autoridades locales.
Pone en peligro la vida: ¿Qué es la bromadiolona?
El veneno detectado es bromadiolona, un raticida anticoagulante que actúa como antagonista de la vitamina K. La empresa Hipp ha sido tajante: "El consumo de uno de estos tarritos podría poner en peligro la vida".
Los síntomas de intoxicación no son inmediatos; suelen aparecer entre dos y cinco días después de la ingesta. Los padres deben estar alerta ante los siguientes signos en el bebé: sangrado de encías o nariz, presencia de hematomas (moratones) sin causa aparente, sangre en las heces y debilidad extrema o palidez inusual.
Ante cualquier sospecha de ingesta, acuda inmediatamente a urgencias e informe al personal médico sobre la posible exposición al raticida.
Respuesta de la marca Hipp
La multinacional suiza ha habilitado una línea telefónica especial para atender las consultas de las familias. Aunque subrayan que la retirada es una medida de precaución para eliminar cualquier riesgo, reconocen que no pueden descartar que terceros hayan introducido sustancias peligrosas en puntos de venta específicos.
Las investigaciones policiales continúan bajo secreto de sumario en varios países europeos para dar con el responsable de este sabotaje alimentario que ha puesto en jaque la seguridad de los más vulnerables.