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Revisiones médicas a partir de los 40: qué pruebas conviene hacerse y cada cuánto

Los doctores y especialistas de Quironsalud explican a Consumidor Global cuáles son las principales pautas a seguir tanto hombres como mujeres pasados los 40 años

Ana Siles

Profesionales en el pasillo de un hospital / FREEPIK

A partir de los 40 años, el cuerpo empieza una etapa en la que conviene mirar la salud con más atención. Muchas enfermedades frecuentes en décadas posteriores comienzan a gestarse sin dar síntomas claros, y ahí es donde la prevención marca la diferencia.

Ahora bien, no se trata de hacerse todas las pruebas posibles, sino las adecuadas según la edad, el sexo y los antecedentes familiares. Urología, ginecología y cardiología son tres áreas clave en este sentido. 

Próstata: mejor revisar antes de que dé síntomas

En los hombres, la próstata empieza a cobrar protagonismo a partir de esta edad. "La enfermedad urológica tiene mucha mayor prevalencia según avanzan los años", explica a Consumidor Global el doctor Víctor Díez Nicolás, jefe del Servicio de Urología de Olympia Quirónsalud. La recomendación general es iniciar las revisiones a los 50 años. Sin embargo, el especialista subraya que "las personas con antecedentes familiares de cáncer de próstata deben iniciarlas a los 40 años".

Profesionales de un hospital en el que se han reducido los tiempos de espera / FREEPIK

El motivo es claro: "El cáncer de próstata no es sintomático hasta fases muy avanzadas de la enfermedad", por lo que no tener molestias no significa que todo esté bien. "Habitualmente, con una analítica y una ecografía es suficiente", añade. La periodicidad dependerá de los niveles de PSA en sangre, pudiendo establecerse controles anuales o bienales.

PSA, resonancia y pruebas innecesarias

El papel de los antecedentes familiares es, según el doctor Díez Nicolás, "fundamental, ya que la presencia de antecedentes familiares aumenta la prevalencia de esas enfermedades". En función de las cifras de PSA, puede ser necesario ampliar el estudio con una resonancia magnética de próstata y, si la ecografía detecta alteraciones, con un TAC abdominopélvico.

Eso sí, advierte frente al exceso de pruebas: "Las pruebas invasivas no son necesarias en ausencia de síntomas y con resultados normales de un análisis y de una ecografía". También llama la atención sobre señales que suelen minimizarse, como la disfunción eréctil: "Es un síntoma que requiere revisiones cardiológicas y médicas, pues puede ser un aviso de otras enfermedades vasculares". 

Ginecología: cribados y estilo de vida en la década de los 40

En el caso de las mujeres, la doctora Gema García Gálvez, jefa del Servicio de Ginecología de Olympia Quirónsalud, aclara que "los 40 años en la mujer no marcan un cambio relevante en los controles de salud salvo en casos de menopausia temprana". Aun así, es una etapa clave para mantener los cribados establecidos.

Varios profesionales en un hospital con muchas consultas / FREEPIK

En España, el cribado de cáncer de cérvix se basa en el test de VPH de alto riesgo como prueba primaria cada cinco años si el resultado es negativo. En cuanto al cáncer de mama entre los 40 y los 49 años, si el riesgo es promedio "suele hacerse decisión individual informada para mamografía periódica", mientras que si existen antecedentes familiares se recomienda iniciar el cribado anual.

Menopausia temprana y prevención integral

Cuando la menopausia aparece antes de lo habitual, el enfoque cambia. "El foco preventivo es hueso, riesgo cardiovascular y salud sexual", explica la doctora García Gálvez, quien considera "muy recomendable el uso de terapia hormonal" en los casos indicados.

Además, insiste en no descuidar el asesoramiento anticonceptivo -ya que la irregularidad menstrual puede llevar a bajar la guardia- y en realizar una analítica general. A partir de esta edad, recomienda empezar a poner el foco en el estilo de vida: ejercicio de fuerza al menos dos días por semana combinado con actividad aeróbica, alimentación saludable, descanso adecuado, no fumar y cuidar la salud sexual, incluyendo la rutina de cuidado vulvar y el fortalecimiento del suelo pélvico.

Corazón: una referencia basal a partir de los 40

Por último, desde el punto de vista cardiovascular, el doctor José Ángel Cabrera, jefe del Servicio de Cardiología de Olympia Quirónsalud, considera que "a partir de los 40 años es razonable incorporar una valoración cardiológica básica, aunque no haya síntomas”. Un electrocardiograma puede aportar “una referencia basal y detectar alteraciones eléctricas silenciosas".

En personas con factores de riesgo o vida sedentaria que desean comenzar ejercicio intenso, "la prueba de esfuerzo es aconsejable". El ecocardiograma, por su parte, puede estar indicado si existe hipertensión, antecedentes familiares o hallazgos clínicos dudosos. Como resume el especialista, "la revisión periódica permite detectar enfermedad cardiovascular en fases subclínicas y actuar antes de que aparezcan complicaciones".