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Alerta tendencia: Action recupera la moda decorativa que lleva años triunfando en todas las casas de playa con estas estanterías

Los muebles de mimbre vuelven: Action, JYSK e IKEA recuperan el clásico más nostálgico de las casas de playa

Rocío Antón

Action recupera la moda decorativa del mimbre / Fotomontaje Consumidor Global

Hay materiales que tienen la capacidad de llevarnos directamente a otro lugar. El mimbre es uno de ellos. Basta ver una cesta trenzada, un estante ligero o una pieza de fibras naturales para pensar en casas de playa, veranos de infancia, dormitorios con aire mediterráneo y apartamentos familiares donde siempre había algún mueble cálido, práctico y con encanto artesanal.

Una mesa con un tapete de mimbre / CANVA

Durante años, el mimbre fue uno de los grandes protagonistas de la decoración estival. Estaba en los cabeceros, en las sillas, en los revisteros, en las mesillas y en esos estantes de pared que servían para colocar libros, cremas solares, conchas, toallas pequeñas o recuerdos de vacaciones. Después, como ocurre con tantas tendencias, desapareció de los interiores más urbanos y minimalistas. Pero ahora vuelve con fuerza, impulsado por el gusto por los materiales naturales, las casas más acogedoras y la decoración con aire relajado.

Un cajón de mimbre / CANVA

Action ha sido una de las últimas marcas en recuperar esta estética con una selección de estantes de pared de fibras naturales que parecen pensados para devolver a cualquier rincón ese toque veraniego y nostálgico. Lo hace, además, con precios muy asequibles: un estante de pared disponible en diferentes variantes por 9,95 euros y otro modelo rectangular de 26 x 36 centímetros por 7,95 euros.

Action y su regreso de una estética muy familiar

El atractivo del mimbre está en su capacidad para aportar calidez sin recargar. Frente a los muebles fríos o demasiado sobrios, las fibras naturales suavizan los espacios y crean una sensación de hogar vivido. Tienen presencia, pero no pesan visualmente. Decoran, organizan y, al mismo tiempo, añaden textura.

Estante de pared / ACTION

Además, conectan con una memoria estética muy reconocible. Muchas personas asocian este tipo de piezas a las casas de los abuelos, a los apartamentos de verano o a habitaciones infantiles de hace décadas. Por eso, cuando el mimbre vuelve a las tiendas actuales, no se percibe solo como una tendencia decorativa, sino también como un guiño emocional a nuestra infancia.

Estante de pared / ACTION

Los estantes de Action encajan muy bien en esa idea. Son pequeños, ligeros y fáciles de colocar, perfectos para transformar una pared sin hacer una gran inversión. El modelo de 9,95 euros destaca por sus formas curvas y redondeadas, con versiones tipo arco o diseños circulares con baldas interiores. El de 7,95 euros, más rectangular y con aspecto de cesto, resulta especialmente práctico para recibidores, baños o dormitorios.

JYSK apuesta por una cesta decorativa y funcional a modo de estantería

Dentro de esta misma tendencia también aparece JYSK con su cesta HAGUDA natural, disponible por 9 euros. Se trata de una pieza que combina la estética artesanal de las fibras naturales con una función muy práctica: organizar pequeños objetos sin perder estilo.

Cesta estante / JYSK

Su diseño tipo cesta de pared, con estructura trenzada y asa superior, recuerda a esos organizadores de baño o cocina que antes se veían en muchas casas de verano. En la imagen aparece colocada con toallas y productos de cuidado personal, una idea perfecta para baños pequeños, rincones de aseo o zonas donde se quiera tener todo a mano sin llenar la encimera.

También puede funcionar en la entrada de casa para guardar gafas de sol, llaves o cartas; en un dormitorio infantil para pequeños accesorios; o incluso en una cocina para paños, servilletas o botes ligeros. Su precio, 9 euros, la convierte en una opción asequible para sumarse al mimbre sin comprar un mueble grande.

Ikea recupera el ratán en clave más decorativa

Ikea también se suma a esta vuelta de las fibras naturales con el estante de pared FRYKSÅS, realizado en ratán y con medidas de 60 x 20 centímetros. Su precio es de 29,99 euros, una cifra más elevada que las propuestas de Action y JYSK, pero también se trata de una pieza más grande y con mayor presencia decorativa.

Estantería de ratán / IKEA

Este estante tiene una estética muy reconocible: estructura ligera, acabado trenzado y dos niveles para colocar objetos pequeños. Es ideal para quienes quieren dar protagonismo a una pared y no solo añadir un accesorio puntual. Puede encajar muy bien en baños, cocinas, dormitorios o recibidores, especialmente si se combina con plantas, velas, cerámica clara o textiles de lino y algodón.

La propuesta de IKEA tiene ese punto nórdico-natural que funciona muy bien en casas actuales. No parece un mueble antiguo, sino una reinterpretación moderna del ratán de siempre. Ahí está precisamente su valor: mantiene la calidez de los materiales tradicionales, pero con una forma limpia y fácil de integrar.