La Comisión Europea ha adoptado nuevas medidas en materia de ecodiseño que prohibirán a las grandes empresas destruir calzado y ropa no vendida a partir del 19 de julio de 2026.
El objetivo es frenar una práctica que cada año genera un volumen de emisiones de CO2 equivalente al total de Suecia. "El sector textil está liderando la transición hacia la sostenibilidad, pero aún existen retos. Las cifras sobre residuos muestran la necesidad de actuar", ha asegurado la comisaria de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall.
Un problema que genera 5,6 millones de toneladas de CO2
Entre el 4% y el 9% de los textiles no vendidos se destruyen cada año en Europa antes siquiera de ser utilizados, generando unas 5,6 millones de toneladas de emisiones de CO2, una cifra casi equivalente a las emisiones netas totales de Suecia en 2021.
Las medidas forman parte del Reglamento sobre diseño ecológico para productos sostenibles (ESPR), vigente desde julio de 2024. La normativa promueve la reutilización y el reciclaje y busca que el sector textil avance "más rápidamente hacia prácticas más circulares y dar un nuevo paso en la promoción de la economía circular en toda la UE", según el Ejecutivo comunitario.
Calendario de aplicación: 2026 para grandes empresas y 2030 para las medianas
El reglamento matiza en qué casos se permitirá destruir productos: motivos de seguridad, daños en los artículos o infracciones de propiedad intelectual. Además, introduce un formato armonizado para que las empresas informen de los volúmenes de productos descartados.
La prohibición de destrucción se aplicará a grandes empresas a partir del 19 de julio de 2026, mientras que las medianas empresas deberán cumplirla desde julio de 2030. Las normas sobre divulgación de información sobre productos descartados ya son obligatorias para grandes empresas y lo serán para medianas compañías en 2030.