Puñetazos en el mostrador de Ryanair tras intentar cobrar el equipaje a un pasajero
El viajero de un vuelo con destino a Madrid agrede a un empleado tras ser advertido sobre el exceso de peso de su maleta en el aeropuerto de Palma de Mallorca
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Un empleado de Ryanair ha tenido que recibir asistencia sanitaria tras ser agredido físicamente por un pasajero en el Aeropuerto de Palma (Son Sant Joan).
El detonante del suceso, ocurrido el pasado viernes a mediodía, fue una discusión por el peso del equipaje, una situación que se ha vuelto cada vez más frecuente y conflictiva en los mostradores de facturación.
Una discusión que acabó en agresión física
Según ha informado el sindicato de Comisiones Obreras (CCOO), los hechos tuvieron lugar en la zona de facturación cuando un pasajero, que se disponía a embarcar en un vuelo de la ruta Palma-Madrid, fue interceptado por un trabajador de la aerolínea irlandesa. El empleado le indicó que su equipaje excedía el peso permitido estipulado en su billete.

Lo que comenzó como un intercambio de palabras sobre la normativa de equipaje escaló rápidamente. El pasajero reaccionó de forma violenta, propinando varios puñetazos en la cara al trabajador, quien tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios del aeropuerto debido a las lesiones sufridas en el rostro.
El hartazgo de los pasajeros por la política de equipaje
Aunque la violencia física es injustificable bajo cualquier circunstancia, este incidente pone de manifiesto el clima de crispación que se vive en las puertas de embarque. Miles de usuarios denuncian a diario en redes sociales y foros de viajes el estrés que generan las políticas de equipaje de compañías como Ryanair, Vueling o EasyJet. Cabe recordar que el Ministerio de Consumo impuso multas por valor de 179 millones de euros a cinco compañías --Ryanair, la peor parada— por prácticas consideradas abusivas, como el cobro adicional por el equipaje de mano o la falta de claridad en los precios.
La queja más habitual entre los viajeros no es el precio –cobrar suplementos que a veces superan el coste del billete por una maleta de cabina–, sino la arbitrariedad en los controles. Muchos pasajeros sienten que juegan a una "lotería": mientras en algunos vuelos se permite el paso con mochilas ligeramente abultadas, en otros se aplica un criterio inflexible que obliga a pagar tarifas desorbitadas en el último minuto por centímetros o gramos de diferencia. Esta disparidad de criterios, que a menudo recae sobre la decisión subjetiva del empleado de turno, genera situaciones de impotencia que, lamentablemente, en ocasiones derivan en conflictos.
CCOO exige medidas urgentes a Aena
Ante la gravedad de los hechos, el sindicato CCOO ha condenado enérgicamente la agresión, calificándola de "del todo inadmisible". "Nos solidarizamos con el trabajador agredido y reclamamos una revisión de las actuales medidas de seguridad", ha manifestado la organización en un comunicado oficial.
El sindicato ha anunciado que contactará directamente con Aena para revisar los protocolos actuales. Advierten que no se trata de un hecho aislado y exigen que las compañías aéreas sean conscientes de las situaciones de riesgo que sus propias normativas pueden provocar.


