Loading...

Cambiarse el color de los ojos para siempre: cuánto cuesta y qué riesgo tiene

La queratopigmentación es una técnica pionera en el mundo realizada en España que permite elegir el color de los ojos a voluntad

Núria Messeguer

Una chica que tiene los ojos de color azules / PEXELS

¿Quién no ha anhelado alguna vez tener un color de ojos diferente al que viene de nacimiento? Azul claro, oscuro, oliva o esmeralda, el que se prefiera, porque el tono de los ojos ya no será exclusivamente cuestión de genética gracias a la técnica de la queratopigmentación

Conocido como tatuaje corneal, este procedimiento ha sido utilizado desde hace años para mejorar la apariencia cosmética de las personas ciegas con leucomas. Sin embargo, ahora la queratopigmentación ya se considera una práctica más vinculada a la cirugía estética.  “Nació con fines terapéuticos, pero descubrimos que también podía tener futuro en la medicina cosmética”. Habla Jorge Alió, profesor y catedrático de Oftalmología de la Universidad Miguel Hernández de Elche, que desarrolló una técnica pionera a nivel mundial para colorear la córnea mediante láser

¿Cuánto cuesta? 

Cambiarse el color de los ojos cuesta alrededor de 5.000 euros. Todos los colores tienen el mismo precio, aunque los más demandados son “los claros y los oliva”. La intervención dura tan solo 20 minutos y se realiza mediante un láser y unos pigmentos especiales elaborados por un laboratorio francés. “Tardamos 14 años en desarrollar los pigmentos, no pueden ser cualquiera”, avisa el doctor. 

Y aunque se puede pigmentar cualquier color, el especialista avisa: “No voy a aplicar un color rosa, solo colores naturales. Me gusta que mis pacientes sepan lo que quieren y que tengan claro que esto es irreversible”. 

Los riegos de la queratopigmentación

Sobre los riesgos que conlleva esta técnica, Alió afirma que "actualmente, el tratamiento tiene muy pocas complicaciones. Al principio, el color del ojo variaba debido a que los pigmentos no eran adecuados. Hoy en día la complicación de los pigmentos se ha superado”. 

En la mayoría de los casos, si hay alguna complicación, es porque “no lo realiza un especialista de córnea, el único que puede intervenir en esta operación”. Aunque entre los riesgos se contempla el desprendimiento de córnea o incluso la ceguera. Eso sí, este experto advierte de que la coloración “no cambia la visión, ni la dioptría del paciente”.

Una práctica todavía disruptiva  

“En toda mi vida he realizado más de 50.000 operaciones, pero solo 400 han sido queratopigmentaciones. Todavía es una práctica disruptiva, sin embargo pronto se podrá cambiar de ojos a la carta”, afirma Alió. 

Como anécdota, el doctor recuerda que uno de sus clientes fue un soldado americano que estaba destinado en Afganistán y se enamoró de una local:“Tuvieron un hijo, de ojos negros como su madre. Y al niño le parecía muy raro que todos los miembros de su familia tuvieran los ojos oscuros menos su padre, que los tenía azul claro. Así que el hombre vino a la consulta y se los oscurecí”.