La Comisión Europea ha abierto una investigación oficial contra Shein para determinar si el gigante chino de la moda rápida está vulnerando la Ley de Servicios Digitales (DSA), la norma estrella con la que la Unión Europea quiere blindar el ecosistema digital y proteger a los consumidores.
El foco está puesto en tres grandes frentes: el diseño potencialmente adictivo de su aplicación, la falta de transparencia en sus sistemas de recomendación y la venta de productos ilegales o inseguros dentro del mercado comunitario.
El escándalo de las "muñecas sexuales infantiles" y productos ilegales
Uno de los puntos más oscuros que han forzado esta intervención es la comercialización de muñecas sexuales de silicona con aspecto de niña, tamaño real y rasgos sexuales explícitos. Algunos anuncios aseguraban que estaban diseñadas para la “masturbación masculina”.
La retirada se produjo en noviembre tras la intervención de las autoridades francesas de consumo, pero ahora Bruselas examina si la empresa falló de forma sistémica al no impedir su venta desde el principio.
La investigación no se limita a este caso. También se analiza:
- Venta de armas (con procedimientos abiertos en Francia)
- Ropa que no cumple estándares de seguridad
- Cosméticos sin las certificaciones exigidas
- Juguetes potencialmente peligrosos
- Otros productos que incumplen normas comunitarias y nacionales
“El análisis no se centra en un producto concreto, sino en si la plataforma cuenta con mecanismos eficaces para prevenir estos riesgos”, explican fuentes comunitarias.
El diseño adictivo: ¿Nos manipula Shein?
Bruselas está especialmente preocupada por la salud mental de los usuarios, especialmente los más jóvenes. La investigación analizará la gamificación de la aplicación:
- Sistemas de recompensas: El uso de puntos y premios constantes por interactuar.
- Pantallas infinitas: Diseñadas para que el usuario no deje de hacer scroll.
- Notificaciones intrusivas: Tácticas para atrapar al consumidor en un ciclo de compra compulsiva.
Según la Comisión, estos rasgos pueden tener un impacto negativo en el bienestar de los europeos, vulnerando las normas de protección del consumidor online.
Algoritmos opacos y obligación de ofrecer alternativas
La Ley de Servicios Digitales obliga a las grandes plataformas a explicar los parámetros principales de sus sistemas de recomendación y a ofrecer, al menos, una opción que no esté basada en la elaboración de perfiles personalizados.
La Comisión quiere verificar si Shein cumple con esta exigencia y si los usuarios europeos tienen realmente una alternativa clara a los algoritmos basados en el perfilado masivo de datos.
Europa frente a las grandes plataformas
La DSA se ha convertido en una herramienta clave para regular a los gigantes tecnológicos. Aunque desde Estados Unidos se acusa a Bruselas de dirigir estas normas contra las Big Tech norteamericanas, los datos muestran que las investigaciones se reparten entre empresas estadounidenses, asiáticas y europeas.
La Comisión ya ha impuesto sanciones bajo este marco a X, la red social de Elon Musk, con una multa cercana al 5% de su facturación global. También ha abierto procedimientos contra TikTok por cuestiones relacionadas con su diseño y funcionamiento. En el caso de Shein, participa además la autoridad coordinadora de servicios digitales de Irlanda, país donde la compañía tiene su establecimiento en la UE.
Posibles sanciones y medidas provisionales
Si la investigación concluye que Shein ha infringido la normativa, la Comisión podría imponer:
- Multas multimillonarias
- Medidas correctivas obligatorias
- Prohibiciones temporales de ciertas categorías de productos si suponen un riesgo para la seguridad
Por ahora, no se han adoptado sanciones. La empresa ha asegurado en un comunicado que "la protección de los menores y la reducción del riesgo de contenidos y conductas perjudiciales son elementos centrales en el desarrollo y la gestión de nuestra plataforma" y ha prometido colaborar "de manera constructiva".