J. C. Tébar (Asetur): “Las mujeres son el principal motor de la economía del turismo rural”
La Asociación Española de Turismo Rural defiende el trato humano como el puntal más destacado de su oferta, y reclama más visibilidad en eventos como Fitur
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Si se le preguntara a una persona de Düsseldorf, a una de Birmingham y a una de Róterdam qué es lo primero que le viene a la cabeza al hablar de turismo español, probablemente mencionarían Mallorca, Benidorm, la playa y el sol en abstracto o la paella (o algún sucedáneo herético concreto). Sin embargo, si se le preguntara a un español, las respuestas serían muy diferentes.
Quizá aludieran al norte como refugio (ante el calor extremo, el español busca el verde de Asturias, Cantabria o Galicia), a los veranos de la infancia en un pueblo de Castilla o algún rincón poco masificado que aúne descanso, buena comida y patrimonio monumental. Un buen puñado de los pueblos que poseen esta tríada virtuosa tienen conexión con la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR), que se define como “la entidad sin ánimo de lucro de mayor antigüedad y presencia en los territorios rurales”.
Letur, turismo rural
Asetur ha otorgado, por primera vez, un reconocimiento al Destino de Turismo Rural de España para un año. El afortunado en 2026 ha sido Letur, un municipio albaceteño de la Sierra del Segura que destaca por su “casco histórico de origen musulmán, su entorno natural y un modelo de gestión orientado a la sostenibilidad”. Cuenta asimismo con una coqueta iglesia gótico-renacentista. Además, en 2024, Letur se vio muy afectado por la Dana que castigó con especial crueldad a la Comunidad Valenciana.

Como ganador de la primera edición del premio, “Letur contará con actividades gastronómicas, culturales, viajes de familiarización con agencias y turoperadores y una decena de actos que comenzarán este próximo 25 de febrero en la sede de la CEOE en Madrid”, explican desde Asetur. Hablamos con Juan Carlos Tébar Escamilla, presidente de la entidad.
--En los últimos años ha habido un auge de turistas que eligen destinos rurales. ¿Cree que estos destinos están suficientemente bien valorados?
--El turismo rural en España está en un momento bastante favorable. En los últimos años está habiendo un crecimiento tanto en estancias como en pernoctaciones. Lo que es cierto es que la mayoría de los clientes que tenemos son españoles. Hay algunos destinos muy punteros, que quizá sí reciben algo más de turismo extranjero, pero la mayoría es turista nacional. Está bien valorado, pero es cierto que necesitamos ir un paso más allá en cuanto a visibilidad y promoción. Por ejemplo, ahora que estamos recién salidos de Fitur, reivindicamos que en la feria debería haber un espacio específico para el turismo rural. Muchas asociaciones y todo el entorno del turismo rural creemos esto. Son muchas las instituciones que hablan de turismo rural, pero nos falta ese espacio y vamos a reclamarlo.
--¿Qué cree que busca el viajero que visita destinos rurales?
--Sobre todo, desconectar. Se busca dejar atrás el estrés de las grandes ciudades y, ligado a esto, la autenticidad: ir a una comarca o a un pueblo donde uno se vuelve más persona, más libre, más auténtico.

--¿Cuáles diría que son la zonas más punteras de España en cuanto a turismo rural?
--Actualmente, la comunidad que más turismo rural tiene es Castilla y León. Después hay otros destinos muy interesantes, como Asturias, Cantabria y Galicia; y ciertas zonas de Andalucía, Cataluña y Aragón. Creo que España tiene tanta diversidad en cuanto a turismo rural que, en cualquier comunidad, en cualquier comarca, se pueden encontrar sitios muy atractivos en los que se conjugan la naturaleza, la gastronomía, el enoturismo y el turismo activo. España tiene, en su conjunto, un potencial en cuanto a turismo rural muy importante.
--Mencionaba antes la autenticidad. ¿Cómo preservarla en un contexto en el que se habla de masificación e incluso de turismofobia?
--Creo que el turismo rural y de interior, actualmente, no está en esa línea de grandes explotaciones, al contrario de lo que ocurre en las islas, en la costa y las grandes ciudades. Estamos en otro plano mucho más humano y tranquilo. Si bien es cierto que en épocas puntuales (verano, Semana Santa y algunos puentes) algunos pueblos pueden resentirse un poco por la afluencia de turistas, creo que en general lo estamos haciendo bien: los pueblos y los destinos rurales saben más o menos cuál es su techo. Además, el turismo rural apuesta siempre por la sostenibilidad. Somos muy conscientes de que tiene que existir ese equilibrio porque, en alguna medida, nosotros dependemos de nuestro entorno, de que nuestra naturaleza esté bien conservada.

--Letur ha sido escogido Destino Rural de España 2026.
--Desde Asetur pusimos en marcha este premio el año pasado. Se interesaron por él cerca de una veintena de municipios de toda España y, finalmente, el jurado decidió que Letur era el apropiado. Es un municipio que siempre ha sido turístico, especialmente en Castilla-La Mancha. Tiene un casco histórico de origen andalusí, todo articulado a través de sus fuentes, de su agua, y la verdad es que es un gran destino. Si a eso añadimos las incidencias que vivió Letur a raíz de la Dana, qué mejor municipio para que, durante todo el año 2026, intentamos darle un mayor impulso y visibilidad a través de una serie de acciones y proyectos. Creo que bien lo merece Letur y todos sus habitantes.
--Las mujeres juegan un papel fundamental en el contexto rural, en cuanto a la gestión de los alojamientos, por ejemplo. ¿Cómo perciben esto desde Asetur?
--Por supuesto, las mujeres tienen un papel fundamental, y creo que los hombres aparecen mucho más a nivel público o institucional. Pero las mujeres son el principal motor de esta economía de turismo rural en todas sus vertientes: alojamientos, hostelería… Creo que hay que reconocerlo mucho más de lo que se hace.
--¿Tendencias como la inteligencia artificial y el big data tienen algún peso dentro de la gestión del turismo rural?
--Todo lo que sea tecnología y avances en pro del crecimiento y la visibilidad es interesante. Estamos en ello, por supuesto. Muchos alojamientos y asociaciones están volcados en estas herramientas, porque son imprescindibles para el presente y el futuro del turismo, independientemente de si éste es de interior o de playa. Sí que es cierto, no obstante, que la identidad de nuestra oferta y nuestro planteamiento se basa, como decíamos antes, en la autenticidad y el trato humano, de manera muy personalizada. Ese espíritu es el más importante. Hay que armonizarlo todo, pero sin perder la esencia, que es lo fundamental para nosotros. Todos nuestros asociados lo tienen claro: lo esencial es el trato humano, familiar y profesional.
--¿Cree que las administraciones deberían hacer más por facilitar el desarrollo del transporte en determinados destinos turísticos rurales?
–Sí, porque a veces resulta difícil llegar a determinados municipios. Hay poca conectividad en tren, en bus e incluso en coche. Siempre reivindicamos que las infraestructuras deben ser mejores. Hay pueblos que no tienen, directamente, servicio diario de autobuses, y eso complica mucho las cosas a los turistas. Es una asignatura pendiente y hay que ir mejorando.

