Los últimos datos publicados por el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), correspondientes al mes de mayo, reflejan una reducción de la lista de espera quirúrgica estructural en la Comunidad de Madrid. Este indicador, el principal termómetro de la presión asistencial al excluir demoras ajenas a la organización sanitaria —como motivos clínicos o aplazamientos solicitados por el propio paciente—, disminuyó en 1.909 personas (de 87.469 a 85.560) y su peso sobre el conjunto de la lista de espera quirúrgica pasó del 81,6% al 80,5%.
La actividad asistencial desarrollada durante mayo contribuyó a esta evolución positiva. Los hospitales madrileños dieron salida a 39.430 pacientes, una cifra superior a la registrada en abril (39.380). Además, el índice de entradas y salidas mensual se situó en 0,97, frente al 1,01 del mes anterior, lo que significa que en mayo se resolvieron más procesos de los que entraron en lista de espera, favoreciendo así la reducción del volumen acumulado de pacientes pendientes de intervención.
La reducción del volumen de pacientes reflejó una mejora de la capacidad resolutiva del sistema sin afectar a los tiempos de acceso a una intervención: la demora media apenas varió entre abril y mayo (46,65 y 46,71 días, respectivamente). La distribución de la lista de espera estructural mostró una mayor concentración en los tramos de menor demora. Los pacientes que esperaban menos de 30 días aumentaron hasta representar el 43,7% del total, frente al 39,6% registrado un mes antes, lo que indica que una proporción creciente de los pacientes pendientes de intervención se encuentra en fases tempranas de espera.
Evolución favorable de los tiempos de espera quirúrgica en 2026
El balance en lo que va de año es positivo en el tiempo que los pacientes esperan para ser intervenidos en Madrid. Entre enero y mayo, el tiempo medio para una operación en la CAM se redujo desde los 52,45 días hasta los 46,71, lo que supone una reducción de 5,74 días y una mejora cercana al 11%.
La distribución de la lista estructural también reflejó una mejora en los tiempos de espera. Los pacientes que aguardaban menos de 30 días pasaron de representar el 36,9% del total en enero al 43,7% en mayo. Los tramos de espera más prolongada redujeron su peso relativo. El número de pacientes que llevaban más de 180 días esperando una operación se redujo de 1.015 a 870, es decir, 145 pacientes menos, lo que representa un descenso del 14,3%.
La actividad quirúrgica desarrollada por los hospitales madrileños aumentó durante estos meses. El número de pacientes que salieron de la lista de espera pasó de 37.330 en enero a 39.430 en mayo, lo que supone 2.100 salidas más. Además, la espera media de los pacientes que fueron intervenidos o abandonaron la lista se redujo de 69,58 a 58,06 días, una mejora de más de 11 días.
Hospitales madrileños en la base del esfuerzo
La evolución favorable de las listas de espera quirúrgicas madrileñas se sustenta en la labor de su red hospitalaria. Los cuatro hospitales que registraron los menores tiempos de espera para una intervención en mayo pertenecen al modelo de gestión público-privada. Según los últimos datos del SERMAS, el Hospital Universitario General de Villalba lideró la clasificación con una demora media de 9,64 días, seguido del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, con 12,82 días. La Fundación Jiménez Díaz ocupó la tercera posición, con 17,48 días de espera media, siendo además el hospital de alta complejidad con mejor resultado. El Hospital Universitario Infanta Elena se situó en cuarto lugar, con una espera media de 21,23 días.
Este buen desempeño sitúa a Madrid como la comunidad autónoma con la menor demora media quirúrgica del país, con 50 días de espera, según los datos del SISLE que publica el Ministerio de Sanidad. Además, es la que registra una de las tasas más bajas de pacientes pendientes de intervención, con 11,23 por cada 1.000 habitantes, pese a ser la región que soporta la mayor presión asistencial de España.