Loading...

Las patatas Andalucía Verde no siempre vienen de allí: el origen francés despista al consumidor

La empresa Eduardo Sanz está especializada en la producción y comercialización de este tubérculo, que procede de un país u otro según la disponibilidad y la campaña pese a que la marca parece indicar que son andaluzas

Juan Manuel Del Olmo

Unas patatas cortadas / FREEPIK

El pasado mes de octubre, la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Castilla y León denunció que el campo español había recibido una entrada “masiva” de patatas procedentes de Francia. Suena muy enfático, quizá demasiado, pero lo cierto es que la mayoría de las patatas de marca blanca que se venden en los supermercados proceden del país galo.

Y es que, a pesar de que la tortilla es un emblema nacional, solo la mitad de las patatas que comen los españoles se producen aquí. Según las estimaciones de Asaja, en España se consumen cerca de 2,5 millones de toneladas al año, de las que aproximadamente 1,2 millones se producen en España. El resto es importado, sobre todo Francia. Por ejemplo, en el año 2022, Francia exportó a España aproximadamente 809.240 toneladas de patatas, según datos de Statista.

Características distintas

“Francia, por el tipo de tierra y clima que tiene, consigue mantener mejor las patatas. En España, sin embargo, se oxidan más”, explicaba en 2021 a este medio Alberto Duque, miembro de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

Una persona pela patatas / FREEPIK

En cuanto a las diferencias entre unas y otras, Asaja Jaén aseguraba en un post que las diferencias entre la patata vieja francesa y la patata nueva española “son muchas y en todos los sentidos, tanto a nivel nutricional como organoléptico: las patatas nuevas tienen una piel más fina y dorada, su carne es más blanca y su composición es más acuosa, tienen más vitamina C y no se reblandecen cuando se fríen”. Por ello, algunos consumidores prefieren la española a la gala. Y las marcas lo saben.

Patatas Andalucía Verde, de Eduardo Sanz

Es el caso de Eduardo Sanz, una empresa especializada en patatas que comercializa unas especialmente indicadas para freír bajo el nombre Andalucía Verde. Vienen envasadas en una sencilla bolsa blanca, en la que aparece una discreta cenefa de estrellas de ocho puntas de color amarillo, símbolo muy asociado a lo andaluz.

Patatas Andalucía Verde / EDUARDO SANZ

El problema es que dichas patatas no proceden siempre de esta comunidad autónoma, sino que también pueden venir de Francia. Así lo denunció un consumidor en las redes sociales. “¿Esto no es publicidad engañosa? Con el ‘gancho’ de Andalucía Verde se venden patatas de origen francés”, publicó en la red social X (antigua Twitter).

Especificaciones en la ficha técnica

Con todo, es justo apuntar que la empresa revela en la etiqueta el origen del tubérculo, si bien es cierto que un consumidor poco observador podría dejarse llevar por la apelación a Andalucía y no comprobar de dónde proviene realmente el producto. Además, en la web de Eduardo Sanz es posible descargar la ficha técnica de estas patatas Andalucía Verde, donde se explica escuetamente que el origen puede ser España o de Francia, "dependiendo de la disponibilidad y campaña".

Juan Carlos Gásquez Abad es profesor de marketing de la Universidad de Almería (UA) y explica a este medio que, a efectos legales, Eduardo Sanz no comete ninguna irregularidad, “dado que, tal y como indica la ficha técnica, el origen de las patatas puede ser Francia o España, dependiendo de la disponibilidad. Por tanto, no está diciendo ninguna mentira. Entiendo, además, que en otros lotes de fabricación aparecerá el origen España”, valora.

Patatas cultivadas por agricultores / PEXELS

De qué parte de España vienen

“Otra cosa es que tenga sentido que se le ponga el nombre Andalucía Verde a unas patatas que no son de Andalucía”, arguye, aunque considera que ese asunto tendría más matices. Por ejemplo, “en caso de que el origen español tampoco fuera de Andalucía, sino la huerta murciana, estaríamos en una situación similar”, relata.

A preguntas de este medio, desde Eduardo Sanz afirman que, a su juicio, esta práctica no desorienta al consumidor, aunque, de facto, se sugiera un origen que no siempre es tal. “Nosotros no pretendemos ocultar el origen que tiene la patata en cada momento, dicho origen se encuentra bien referenciado en la etiqueta y esta etiqueta se encuentra siempre en un lugar prominente en el saco (en el frontal), facilitando que cualquier consumidor interesado pueda consultarlo”, defienden.

El punto de vista de la empresa

“Nuestra empresa se fundó hace más de 70 años y desde sus inicios hemos estado estrechamente relacionados con el campo andaluz, ya que además de fábrica, somos agricultores de patatas y horticultores de peras y manzanas. Es esta estrecha relación con el campo y nuestra procedencia andaluza lo que dio nombre a nuestra marca Andalucía Verde”, justifican.

Unas patatas fritas crujientes / FREEPIK

Por último, explican que, cuando la patata seleccionada procede realmente de España, proviene “de la región en la que en cada momento de la campaña se recoge la patata: Málaga, Sevilla, Granada, Murcia y Albacete entre otras”.