Volotea aplica un recargo a sus clientes que la ha situado en el punto de mira. Desde el pasado 16 de marzo, cobra un extra a los billetes ya reservados de hasta 14 euros. La cuantía varía en función del precio del combustible.
Este recargo se anuncia con una semana de antelación y se añade al precio ya pagado en el momento de la reserva. Así, Facua ha pedido a Consumo que lo investigue. "Es una cláusula abusiva y contraria a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios", detallan desde la organización.
El precio de mercado del combustible determina el del billete
Volotea toma como referencia los precios de mercado del combustible procedentes de fuentes públicas siete días antes de la salida del vuelo y ajusta el precio de los billetes al alza o a la baja. En caso de incremento, la aerolínea se aplica un suplemento de hasta 14 euros por pasajero y por vuelo. Por el contrario, si los precios disminuyen, se compromete a reembolsar a los clientes la diferencia hasta ese mismo importe.
Esta medida, bautizada como Fair Travel Promise, responde al enfoque de la compañía de "no introducir suplementos fijos de combustible arbitrarios", según han señalado fuentes de la compañía. La aerolínea considera que su enfoque es "innovador" y que combina "flexibilidad, un trato justo, libertad de elección y transparencia".
Modificaciones o cancelaciones gratuitas
Como parte de esta medida, los pasajeros, quienes tienen acceso a toda la información en el momento de la reserva y reciben comunicaciones previas al vuelo, tienen la opción de modificar su vuelo o cancelar su reserva de forma gratuita hasta cuatro horas antes de la salida.
Se trata de una medida temporal destinada "a situaciones extraordinarias y poco frecuentes", por lo que Volotea ha indicado que se eliminará cuando el mercado se estabilice.
Facua denuncia a Volotea
Sin embargo, Facua, tal y como ha plasmado en un escrito dirigido a la Dirección General de Consumo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, señala que limitar temporalmente la aplicación de esta cláusula a "situaciones extraordinarias" puede terminar provocando que la aerolínea la elimine en situaciones en las que el barril de crudo comience su bajada de precios, por lo que el supuesto descuento del que podrían beneficiarse los usuarios sería engañoso.
Así, Volotea aplicaría el mecanismo mientras los precios estén altos, cobrando a los usuarios que ya tienen sus billetes comprados un recargo de entre 6 y 14 euros, pero nunca en sentido contrario.
Un precio que no está desglosado
La asociación también indica que, dado que de forma general los usuarios no saben cuánto del precio de su billete está destinado a pagar el combustible del vuelo en cuestión, tampoco existe manera de saber si Volotea estaría repercutiendo realmente el precio de más que debe afrontar por la subida del queroseno o "si está utilizando la medida para aumentar sus márgenes de beneficio".
Además, considera que este recargo supone también que los consumidores no puedan saber el precio final del billete en el momento de la compra, ya que el recargo se aplica siete días antes de la realización del vuelo, lo que limita su capacidad de poder realizar comparaciones entre las distintas aerolíneas. Por último, Facua también destaca que "realmente no está acreditado que el combustible utilizado para el vuelo en el se aplique el recargo se ha visto realmente afectado por la subida del petróleo", ya que podría provenir de reservas de queroseno que tenga la compañía aérea compradas anteriormente a la escalada de precios con motivo del conflicto en Oriente Medio.