La Policía Nacional ha asestado un golpe contra una de las mayores organizaciones dedicadas al fraude informático y al blanqueo de capitales que operaban en España. La investigación ha permitido desarticular una compleja estructura criminal que logró apropiarse de 140 millones de euros mediante diferentes modalidades de ciberestafa, utilizando una red de 800 cuentas bancarias, 120 sociedades mercantiles y 67 testaferros extranjeros.
La operación, desarrollada de forma conjunta entre España, Portugal y Panamá con el apoyo de Europol e Interpol, se ha saldado con cuatro detenidos: uno en España, dos en Portugal y otro en Panamá, considerado uno de los responsables de la infraestructura financiera de la organización.
Una red internacional para ocultar el dinero de las estafas
Según ha informado la Policía Nacional, la organización criminal creó una auténtica "maraña bancaria" para mover y ocultar el dinero obtenido de miles de víctimas.
Los investigadores han constatado un flujo económico superior a 94 millones de euros, de los que 61 millones procedían únicamente del conocido "fraude del CEO", una modalidad en la que los delincuentes se hacen pasar por altos directivos de una empresa para engañar a empleados y conseguir transferencias millonarias.
Además, la red también obtenía beneficios mediante:
- Estafas en falsas plataformas de inversión.
- Fraudes del CEO.
- Facturas falsas.
- Ataques conocidos como "Man in the Middle", en los que los ciberdelincuentes interceptan comunicaciones entre empresas o particulares para desviar pagos.
🚨 Desarticulada una organización criminal que se apropió de 140 millones de euros mediante #fraudes informáticos
— Policía Nacional (@policia) July 13, 2026
👮♂️ 4 detenidos en España, Portugal y Panamá
💻 Estafaban con falsas inversiones, fraude del CEO, facturas falsas y "Man in the Middle"
🏦 Llegaron a abrir 800… pic.twitter.com/Frza8bJrEJ
800 cuentas bancarias y 120 empresas falsas
La organización creó una sofisticada infraestructura financiera basada en la apertura de más de 800 cuentas bancarias repartidas por toda España y la constitución de 120 sociedades mercantiles.
Para ello recurrieron a 67 "mulas" bancarias, ciudadanos europeos desplazados hasta España desde distintos países con el objetivo de crear empresas que permitieran abrir cuentas donde ingresar el dinero procedente de las estafas. Una vez recibidos los fondos, el dinero era transferido de forma inmediata entre numerosas cuentas para dificultar su rastreo y posterior recuperación.
Registros en Barcelona, Girona, Tarragona y Oporto
La investigación comenzó cuando los agentes detectaron una actividad empresarial aparentemente legal, aunque compatible con operaciones de blanqueo de capitales. El operativo culminó con seis registros realizados en las provincias de Barcelona, Girona y Tarragona, además de otro en la ciudad portuguesa de Oporto, donde residía el principal investigado.
Uno de los cabecillas había abandonado España y, tras pasar por varios países, se instaló en Panamá. Desde allí coordinaba buena parte de la infraestructura financiera de la organización, convirtiendo su domicilio en una auténtica oficina dedicada a la gestión del fraude.
Más de 170 móviles intervenidos y tres millones recuperados
Durante la operación policial se desmantelaron los dos principales centros de operaciones de la red criminal. Los agentes intervinieron más de 170 teléfonos móviles y 15 ordenadores que eran utilizados para ejecutar miles de transferencias bancarias relacionadas con las estafas.
Coincidiendo con las detenciones, la Policía logró bloquear tres millones de euros de origen fraudulento, una cantidad que podrá ser puesta a disposición de las víctimas. Con esta actuación, las autoridades consideran desmantelada la estructura de blanqueo de capitales que operaba en España y sus principales ramificaciones internacionales, poniendo fin a una organización que había convertido las ciberestafas en un negocio multimillonario.